Sucio como un ángel III
Hola de nuevo mis queridos educandos, mil y un gracias de nuevo a todos y cada uno de los lectores que me han escrito a mi mail para que continué publicando mis muy bien aceptadas “sexo aventuras” by the way… mil disculpas por el retraso de esta tercera entrega, espero tener mas tiempo libre para continuar escribiendo ya que la maestría absorbe casi todo mi tiempo.
“Miguel Antonio o ¿Cómo seducirá un buga?”
Miguel Antonio… su solo nombre me estremece al pronunciarlo, el fue el mas intenso de todos mis romances, estaba en el ultimo año de prepa, ya a mis 17 me era bastante fácil conseguir hombres, había probado ya casi de todo y con casi todos, fue a esta edad que mis instintos de aventura e inconformidad se maximizaron, por lo que era muy difícil quedar satisfecho con algún ligue fácil siempre buscaba mas y mas, en fin así es esto mientras mas chocolate te dan, menos satisfecho quedas.
Migue, como me gustaba decirle, era un universitario primo de mi mejor amiga buga Jen, nos hicimos mejores amigos desde la primera semana de prepa y a la fecha aun lo somos, lo recuerdo como si hubiera sido hoy.
Jen me invito a su casa por primera vez, lo que me emocionaba bastante pues era la primera vez que podría escudriñar el closet de mi amiga y hacer una noche “only girls and gay friends” en fin estaba muy contento; pero todo aquello se esfumo cuando, al entrar a la cocina por agua mineral, me tope con un hermoso semental: 1.89 de estatura, ojos miel, piel bronceada y pelo en pecho, llevaba unos vaqueros ajustados y el torso desnudo, cual comercial barato de Levis, pero en ese momento me pareció en extremo excitante, deje caer la botella de agua, a lo que el solo atino a decir:
-“¡Cuidado! ¿Estas bien?”
¡Claro que estaba bien! Me encontraba entre los brazos de un hombre extremadamente hermoso sin siquiera haber fingido una caída, pero lo que me parece le preocupaba más al hermoso semental, era que pisara un vidrio de la entonces rota botella; tras limpiar el pequeño desastre se presento:
-“Me llamo Miguel Antonio, soy el primo de Jennifer, no fue mi intención asustarte, tu debes ser su amiguito del que tanto habla mi prima… ¿como es tu nombre?... ¡aaah si Nicholas! ¿Te digo algo Nico?... pareces un niñito, ¿cuantos años tienes, bebe?”
-“¡No soy un niño, tengo 17 años y tu pareces como de 30 y odio que me digan Nico, suena a chango!” dije en tono bastante enojado al hermoso semental, quien solo echo a reír y dijo:
-“No te enojes o te vas a arrugar… además un bebe tan lindo como tu no debería… bueno ya me voy” yo sentí un tono de nerviosismo extremo en la voz de mi nueva presa, además de percatarme de su evidente erección cuando me “salvo de los vidrios”
Con lo anterior en mi cabeza regrese al cuarto de Jen y trate de obtener toda la información posible acerca de mi hermoso semental:
-“¿¿Toño?? ¡¡¡Ja ja ja ja!!! Reía mi perra amiga mientras le preguntaba de todo acerca del ardiente primo… “pero si el tiene novia desde hace 4 años, imposible que se fije en ti, además el siempre es así todo lindo y cariñoso, ¡¡¡ay amigui andas taaan “urgida” que ya vez cosas que no son!!!, mejor duérmete y mañana nos vamos de shopping va?”
Pero no pude dormir en toda la noche de solo pensar en mi nuevo caprichito, lo imaginaba desnudo, imaginaba sus besos, el calor de su cuerpo contra el mío, el sonido de un “te amo” producido por su boca… con esos pensamientos en mi calenturienta mentecita fui cayendo en los brazos de Morfeo… hasta que otros brazos me despertaron con cierta brusquedad:
-“¡Nico ya levántate, son mas de las 9 y te estamos esperando, Jen ya esta desayunando!” aun en ese estado de “entresueños” tan característico al levantarme solo alcance a decir:
-“Sabia que la bitch me estaba mintiendo, si te gusto”…
Para cuando había reaccionado de lo anterior, Migue, aun forzándome por las muñecas y encima mío solo me sonrió, se levanto y se fue… por mas zorra que sea, aun conservo un poco de pudor, así que podrás imaginarte lo que sentí al bajar las escaleras 20 minutos después, solo esperaba la mirada de reclamo, pero solo vi a mi amiga golpeando su zapato contra el piso en señal de desesperación:
-“apurate grandísima perra, ¿no vez que hora es? ¡Se nos van las ofertas!” no me tome la molestia siquiera en contestarle la perrada, solo busque a mi Migue con la mirada… “el ya esta en el coche, pero ni te emociones, va a ver a Natalia (mi futura “socia” y entonces novia de Migue) en la plaza, así que, para que veas que te quiero, puedes irte adelante con el” bufo mi perra amiga.
Así transcurrió nuestro trayecto a la plaza, mientras mi amiga hojeaba la ultima edición de Vogue (en español obvio… ¡la muy naca!) yo solo me centraba en parecer menos nervioso de lo que estaba, pero no podía, tenia a mi caprichito a un lado y las hormonas que me reventaban, cuando de pronto comencé a sentir un calor especial en mi pierna izquierda… era Migue, que entre su platica tonta de INXS y lo difícil que era encontrar lugar para aparcar tenia mi pierna prensada desde hacia Dios sabe cuanto tiempo… aun no daba crédito a lo que ocurría… apenas aparcamos, salí del auto lo mas rápido… el ni se inmuto y mi amiga me grito mil y un majaderías.
Levábamos ya un buen rato de compras Jen y Yo… es muy cierto lo que dicen “ir de compras es el mejor antidepresivo” cuando comenzamos a sentir algo de hambre, así que sin mas fuimos al área de comidas, donde nos iban a esperar mi caprichito y su novia, pero cuando llegamos encontramos a Migue totalmente desorientado, al preguntarle que había ocurrido, el solo contesto en tono de extrema tristeza:
-“Natalia rompió conmigo, me siento muy mal…por favor, vamos a casa, no quiero estar aquí”
Y así emprendimos el camino de regreso a casa de mi amiga, con un niño muy triste al lado mío; apenas llegamos a la casa, mi querido caprichito se encerró en su habitación toda la tarde… para colmo mi amiga no era de gran ayuda, aunque debo admitir que nunca ha sido muy brillante (¡sorry Jen es la verdad!J) mientras nosotros “checábamos la compra” mi angustia empezó a crecer al escuchar por nonagésima vez la patética “Never Tear Us Apart” así que toque la puerta del cuarto de mi caprichito, sin obtener respuesta alguna:
-“Dejalo, así se pone siempre que se deprime, ya mañana… ring, ring…”
El sonido del teléfono de Jen interrumpió la explicación, era Carlos, su novio, con quien se había quedado de ver esa noche, le decía que pasaría por ella en 30 minutos, a lo que mi amiga respondió que si, dejándome al cuidado de la casa y de su desconsolado primo…. La oportunidad se pintaba calva, ¡¡¡tendría toda esa noche para consolar al herido semental!!! , pero… no sabia que esperar.
Llegue de nuevo a su puerta con la esperanza de que esta vez si me abriera, pero nada, así que gire la perilla, la cual para mi sorpresa abrió sin ningún esfuerzo… ahí estaba el, lindo, desconsolado y… ¡¡¡ebrio en ropa interior!!! No podía resistir la escena así que me acerque a el con la mayor naturalidad dispuesto a lo inimaginable, apenas toque su hombro el reacciono de una forma que nunca imagine:
-“Nikky, mi dulce putito, viniste por esto ¿verdad?” y puso mi mano sobre su paquete en plena erección, “anda, que esperas, mámamelo!!!” dentro de toda la tentación trate de resistir, pero el era mas fuerte que yo… dos bofetadas bastaron para tenerme de rodillas mamando ese falo de ensueño, mas de 20cms de pura carne, aun con la mandíbula adolorida lo mame con bastante entusiasmo, hasta que sentí un dolor bastante agudo en mi trasero, era Migue tratando de meterme un dedo en el culo:
-“¿Así que no vas a ceder verdad?... ¡a ver si esto te afloja ese rico hoyito!” sentí que me estaban violando… una de las cosas con las que siempre había fantaseado, ser poseído a la brava, así que hice toda la presión posible en mi culo para que no abriera, esto enfado bastante a mi semental:
-“¿Con que no vas a cooperar no mariconcito?, a ver si esto te ayuda a cambiar de opinión” ¡aaaaaaaaaaaaaagh! Aun me duele el culo al recordar, metió en seco ese monstruo en mi estrechísima cuevita, con todo el peso de su cuerpo en mi culo comencé a retorcerme de dolor y placer, al punto del llanto incontrolable… “¡¡¡así me gusta pinche jotito, que me sientas bien adentro, chilla cabron como nena pendejito, así, así, aah que rico te sangra ese hoyo, quiero que grites GRITA!!!
Yo gritaba realmente del dolor, lloraba como un bebe, pero al mismo tiempo me sentía a punto de venirme y a litros, era una sensación que me excitaba mas y mas mientras mayor era el dolor… pero lo que mas me calentaba era saber que Migue era hetero y quizás jamás se repetiría esa experiencia, por fin ese afán de lo mas arriesgado era satisfecho por semejante semental en celo; así me siguió cogiendo por 1 hora entera, aun cuando yo me había venido hacia ya largo rato, el parecía no querer correrce, mientras mas gritaba y mas sangre me brotaba de mi ano, el parecía excitarse mas y mas… por instantes me sentí muy débil, seguramente por la sangre que había perdido, la cual minutos después vi en un gran charco sobre las sabanas:
“¡AAAHH ME CORRO!, pinche puto te voy a preñar, ¿eso quieres verdad? tenlo toma, toma ¡AAAAAHG!”, así sin mas mi semental me inundo el culo con su leche ardiente, sentía que me quemaba… ¡y como no si tenia el culo mas roto que nunca, creí que nunca me podría volver a levantar en pie!
Unos minutos después con el ano más roto que nunca en mi vida y la cama limpia me dispuse a ir a la habitación de mi amiga, pero Migue me cerró el paso:
-“¿Adonde crees que vas?, te vas a quedar conmigo esta noche y no pongas resistencia o ya sabes lo que te puede pasar mi amor” ¿mi amor?... eso me saco totalmente de mi centro, pues para ese momento por el sudor y la acción, el alcohol había perdido su efecto, no sabia que pasaba, pero no opuse resistencia, me sentía muy mal y cansado, debido a la pedida de sangre sufrida momentos antes, así que simplemente me deje caer en sus brazos mientras sentía sus labios sobre los míos y susurros muy tiernos:
-“perdóname mi bebe, era el único modo de tenerte cerca, desde ese momento en la cocina tuve ganas de poseerte, creo que sacarme del paso a Natalia fue lo mejor, ahora descansa, estas muy mal y es por mi culpa, por favor perdóname… mañana todo será diferente”
Al día siguiente aun estaba muy mareado, pero me sentía muy bien pues finalmente estaba entre los brazos de un macho en toda la extensión de la palabra, fuerte, cabron, que me daba besos de hombre y caricias de hombre y me cogía como todo un toro en celo. Jen llego hasta media tarde aquel domingo, nunca se entero que había pasado entre Migue y yo; repetimos nuestros revolcones varias veces, hasta hace un año cuando se caso, el último fue en el confesionario de la iglesia, minutos antes de que le diera el “si” a una tipa semianorexica y bastante anorgásmica de la cual hace un par de semanas quedo divorciado, el insiste en que volvamos a intentarlo, pero no quiero arriesgarme a perderlo de nuevo, cuando una tipa nueva se le meta en la cabeza, prefiero dejarlo como un recuerdo de una de las etapas mas calenturientas de mi vida.
Espero que le halla gustado, así como sus críticas, elogios y perradas al mail que ya conocen: nicholasinblue@yahoo.com.mx hasta el próximo relato!
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