ALGUIEN ESPECIAL... XAVI



Todo comenzó cuando conocí a Xavi, en el chat. Nos dimos nuestros MSN, nos comunicamos y chateamos, deseábamos tener sexo virtual, me envió fotos de su trasero, que es hermoso, paradito, llenito, espectacular (yo diría es para culiar.) Nos excitamos, le induje al sexo, yo llevaba la narración para que él fuera siguiéndome, así llevar a cabo un buen pajazo, haciéndolo venir según él me dijo. Ya que lo hice usar “mi verga”, (era una vela que consiguió para penetrarse), hasta llegar al clímax.

Así hicimos unas cuantas sesiones de sexo virtual, hasta que un día me anunció que él viajaba a mi país, a mi ciudad; por cuestiones de trabajo, oportunidad que tendríamos de conocernos personalmente.

Cuando llegó, nos comunicamos y quedamos de encontrarnos, yo lo llamé al hotel donde estaba hospedado, al fin conocimos nuestras voces, ya era un acercamiento más, situación que nos entusiasmó más para nuestro encuentro, los dos ardíamos de ganas, de excitación. Cuando por fin llegó nuestro anhelado deseo, me citó en su hotel, que quedaba al norte de la ciudad, era cinco estrellas, muy confortable. La cita era a las ocho de la noche, yo estaba nervioso, tanto que casi no encuentro la dirección del hotel, tanto que volví a llamar a Xavi, para anunciarle que estaba cerca y también cerciorarme que él había llegado de su trabajo, ya que estaba en la ciudad por cuestiones de su profesión.

Llegué al hotel, me anuncié y me hicieron subir a su habitación, al llegar a la puerta toqué tímidamente, como si me fueran a escuchar de las otras habitaciones, eran los nervios. Xavi abrió la puerta, nos saludamos de mano, me invitó a seguir; estaba con una bata de baño y medias blancas casi hasta la rodilla, aspecto que me causó curiosidad y sensación de risa, la cual contuve. La habitación contaba con una pequeña sala amueblada modestamente, en una mesa auxiliar se encontraba el portátil de él.

Me comentó sobre su día laboral, que había llegado, cenó y tomó un baño, me invitó al cuarto, donde había una cama doble, televisor sintonizado en un canal musical, una nevera, la cual abrió y me ofreció una cerveza. Nuevamente regresamos a la sala, nos sentamos de frente, él en un sillón y yo en el sofá, destape la cerveza en lata, le di un pequeño sorbo, se notaba un poco nuestro nerviosismo, me quité la chaqueta dejándola a un lado.

- Te bañaste ya, te dije que si me esperabas para hacerlo juntos.
- Me sentía incómodo, por eso preferí adelantarme.

Cruzamos otras palabras por unos cinco minutos o más, realmente no sé ya que estaba tenso y Xavi también.

- ¿Xavi, nos bañamos?
- Sí vamos... ¿Sabes una cosa? Estoy nervioso.
- Para serte sincero, yo también... pues nunca había tenido una cita a ciegas. Bueno, no tan a ciegas porque por tus fotos ya te medio conocía.

Xavi es un chico de 30 años, los cuales no los demuestra, 1,70 m de estatura más o menos, buen cuerpo sin ser marcado, tez blanca, buen rostro, atractivo, se notaba que tampoco era mucha la experiencia en citas.

Me empecé a desnudar desde la sala, zapatos, medias, camisa y pantalón quedaron en la en la entrada del baño; Xavi entró primero y yo enseguida, dentro y con la puerta abierta nos besamos apasionadamente, yo estaba en calzoncillos, le fui quitando la bata, mi lengua escudriñaba su boca, Xavi se había quitado sus medias blancas, al quedar despojado de la bata, me di cuenta que estaba totalmente desnudo, yo seguía besándolo y acariciando, mis manos recorrían sus espalda hasta llegar a sus nalgas, dándome cuenta que en realidad eran magníficas, se las masajeaba, las acariciaba, las apretaba, las deseaba para mí. Lo giré para que su espalda quedara pegada a mi pecho, besé su espalda... bajé suavemente hasta esas anheladas nalgas, Xavi subió una pierna en el sanitario, ofreciendo tu casi lampiño culo, procedí a darle un beso negro.. Mí lengua lamía con pasión ese apretadito culo, rico, exquisito... mi dedo intentaba entrar junto con mi lengua..

- Nene, espera... - me dijo con voz excitada.

Salió y al momento regresó con un pote de vaselina, de nuevo me ofreció su rico culo, el cual lo volví a saborear...

-Espera papi, me lubrico- Me dijo Xavi, con un susurro excitante.

Se pasó su dedo con vaselina por su culito, dándole un sabor no muy agradable, pero igual seguí penetrándolo con mi inquieta lengua.

- Nene, vamos a la ducha- lo invité con el deseo de hacerlo mío bajo el agua caliente que salía en buena cantidad.

Entramos y nuestros cuerpos recibieron el impacto de él agua que hizo que nos excitáramos más, Xavi, me besó y empezó a bajar por mi abdomen hasta llegar a mi verga, introduciéndosela a su garosa boca, que tragó mis 17 cm de carne dura..

Lo puse de pie dándole la vuelta y mi verga buscó el camino de culito, que estaba cerrado, le besé la boca, su cuello y lo puse inclinado hacia la pared ofreciéndome su levantada cola... presione un poco y mi verga comenzó a entrar con un poco de dificultad, Xavi gimió y se relajó, permitiendo el ingreso de mi verga hasta la mitad, yo lo acariciaba con pasión y empecé a bombearle suavemente.

- Bebé, vamos a la cama..
- Sí, papi lo que tu quieras.

Xavier, se dirigió por delante de mí, cuando llegamos, él se acostó boca arriba, yo me incliné, lo besé y me eché encima, dándonos caricias, abrazos y besos, nos revolcábamos llenos de pasión, Xavi se deslizó hasta llegar a mi verga y procedió a darme una rica mamada, a la cual respondí con un suave movimiento de mi cadera de mete y saca y caricias a su cabello ondulado y claro. Luego yo me acosté boca arriba y él se colocó de rodillas, clavándose poco a poco mi dura verga en su culo, que estaba dilatado y ansioso de comerse mis 17 cm, se fue penetrando poco a poco, cuando mi verga estuvo toda adentro, él gemía, ahogando gritos de placer. Yo me movía suavemente, en círculos, hacia arriba, buscando una máxima penetración, le acariciaba esas deliciosas nalgas, las apretaba, buscaba su fláccida verga, tratando de masturbarlo. Luego cambiamos de posición, lo coloqué con sus piernas levantadas sobre mis hombros, mientras lo penetraba, él me miraba, su rostro denotaba su excitación, yo lo penetraba muy suavemente, sentía la estrechez de su culo, mi verga entraba y salía, provocando en mi aún más esas ganas de no terminar pronto.

Colocándome sobre la cama boca arriba, Xavi comenzamos a darnos sexo oral, él metió mi dura verga dándome una deliciosa mamada, yo hice lo mismo con su flácida verga, él estaba tan concentrado en darme placer que su miembro no se ponía erecto, por mas de mis intentos, combinabas mamadas y lametazos a su dilatado culo, estuvimos así unos minutos.

Cuando yo sentía que me iba a ser venir, lo detuve, lo puse en cuatro con su cabeza inclinada sobre hacia delante, dejándome su culo levantado, invitándome a que lo penetrara, lo tomé de la cadera arrimándolo hacia y ensartándolo nuevamente, él gimió de placer y dolor...

- Bebé, no me lo metas todo, me duele mucho...
- Sí nene, dime hasta dónde...

Dejándosela adentro hasta la mitad, me movía suavemente, él ahogaba sus gemidos con la almohada. Mis bombeos suaves pero seguros duraron unos minutos, él presintió que yo me iba venir, de pronto por que mi verga se inflamó...

- Bebé, no te vayas a venir adentro.
- Como quieras, nene.

Le saqué mi verga y le di por un rato más un apasionado beso negro, luego me tendí boca arriba sobre la cama...

- Quiero que me hagas venir, nene.

Xavi, comenzó a darme una espectacular mamada, era tanta la excitación mía que me negaba a venirme, él chupaba y lamía mi verga exquisitamente, yo movía mi cadera follando su boca, introduciéndosela hasta la garganta. No pude contenerme más dejando que mi leche inundara su boca, Xavi chupó hasta que no dejó ninguna gota de ella en mi verga.

Nos besamos, y nos levantamos para darnos un duchazo por separado, yo me vestí y nos sentamos en la sala a hablar más de nosotros, yo hubiera querido que me invitara a pasar la noche con él, pero no fue así...









  

 

 

 © Teenlover.net