La amena espera acompañado por Tenoch…


Hola! Me llamo Luis, tengo 20 años y vivo en México. Les voy a contar algo que me pasó recientemente.

Mi mejor amiga se llama Jessica y ella tiene un hermano que se llama Tenoch, él tiene 18 años y es un chavo muy guapo, mide 1.82cm aproximadamente, es de tez morena, de complexión delgada, pero muy marcado, tiene una cara hermosa, de
niño, labios carnosos, mirada de ángel, además tiene unas nalgas muy ricas; él siempre me ha gustado, porque es "skaterboy", es decir, anda en su patineta todo el tiempo y eso es muy sexy y caliente para mí, siempre me han gustado los chicos así.

Bueno, ahora sí les cuento. En una ocasión, ya era de noche, yo había ido a la Universidad y mi mejor amiga también es mi compañera de clase, pero ese día ella no fue a la Universidad, todo transcurrió normalmente en mi día de estudio, pero cuando salí de la escuela decidí ir a buscarla a su casa para preguntarle por qué no había ido a estudiar, y llegué a su casa, estuve tocando la puerta en repetidas ocasiones, y yo ya estaba desesperado, entonces en ese momento Tenoch abrió la puerta, y allí estaba él en bóxer y con una playera muy pegadita a su cuerpo tan marcado, y me dijo que entrara, que su hermana no estaba, pero que la esperara, por lo que me senté en la sala y él estaba en su recámara, pero el sillón en donde yo estaba sentado estaba colocado justo frente a la puerta de su cuarto y yo estaba volteando de un lado a otro, esperando a Jessica, y él me dijo:

- No te desesperes, ya vendrá, o ¿llevas prisa?

Y le contesté que no, que esperaría, entonces él estaba justo frente de mí y vi lo que siempre había deseado ver, en ese momento estaba ocurriendo, ese niño tan guapo, se quedó sólo en bóxer, observando como el camino de sus vellos en su abdomen de "cuadritos" se perdía en el elástico del bóxer.

Salió del cuarto y se dirigió hacia el baño, diciéndome que tomaría un baño, por lo que yo no dije nada y me quedé allí sentado, y cuando él ya estaba en la regadera escuché que me gritó:

- Luis, por favor, pásame la botella de shampoo que dejé en mi recámara.

Y me dirigí hacia su cuarto y al entrar, pude notar ese olor tan rico de hombre, todo el ambiente estaba impregnado de él y tomé la botella de shampoo que se encontraba encima de su cama, y estaba envuelta en uno de sus bóxers, por lo que no pude evitar tocar esa maravillosa prenda que sostiene lo que a mí tanto me gusta, y no resistí el deseo de olerla, y cuando la junté a mi nariz, mi verga respondió instantáneamente, saboreando ese olor tan penetrante y delicioso, y estando así súper caliente me dirigí hacia el baño y cuando toqué la puerta, Tenoch me dijo:

- Entra, estoy enjabonado.

Por lo que al abrir la puerta vi que la cortina que separa la regadera del inodoro no estaba puesta, logrando ver su cuerpo tan bien formado desnudo por completo, y al ver esta imagen mi verga estaba a punto de salir por encima del pantalón, pidiéndome que me acercara para entregarle la botella de shampoo, ya que tenía jabón en todo ese maravilloso cuerpo.

Cuando me acerqué a él para entregarle la botella él volteó y también acercándose a mí se resbaló, abrazándome para sostenerse y no caer al suelo, cuando me abrazó pudo sentir que mi verga estaba completamente dura, y solamente se rió y de pronto sentí como su verga crecía y crecía de manera espectacular, y nos quedamos viendo fijamente a los ojos y yo no pude aguantar y me acerqué a sus labios tan carnosos y deliciosos, besándolos, tratando de comérmelo, como si fuera el último banquete que podía comer, y él correspondió a mis besos, y mis manos no pudieron resistir y tocaron sus nalgas tan bien torneadas, acariciando también su verga, y la mía estaba a punto de explotar y salir por el pantalón, y como yo ya estaba todo mojado y con jabón por el abrazo que me había dado Tenoch, decidí despojarme de mis ropas y entré a la regadera junto con él.

De pronto no sé como pero él se abalanzó hacia mi verga y la succionaba tan rico que yo podía sentir su campanilla tocando mi uretra, y tampoco yo pude resistir y me lancé hacia su deliciosa, jugosa y perfecta verga que medía 18 centímetros y la chupé y chupé, hasta que sentí que mi lengua y mis labios se quedaban sin saliva; de pronto él tomó el jabón y comenzó a ponerlo en mi culo, levantando mi cara a la altura de la suya y nos besamos, y por lo caliente que yo estaba mi culo se abría más y más cuando las manos de Tenoch lo acariciaban y de repente me volteó y sentí como poco a poco iba entrando esa maravillosa verga por mi culo caliente, y él se movía una y otra vez, mientras yo pujaba de placer al igual que él, y solamente sentía como el trataba de meterla más y más y su leche ya estaba dentro de mi, mientras yo también me venía gritando de placer.

Y nos besamos otra vez, terminando de ducharnos, pero no decíamos nada, solamente nos seguíamos tocando y besando, yo salí primero del baño y tomé mi ropa mojada, y no podía arriesgarme a que me viera así Jessica, por lo que decidí irme de su casa…

Y desde esa ocasión no he podido estar a solas con Tenoch, y no hemos hablado de lo que ocurrió, pero aún tengo la esperanza de que se vuelva a repetir ese maravilloso encuentro.



Luis.
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