Esta historia de dos jóvenes muchachos. Si eso te ofende o no tienes ni la edad o madurez para leerlo, no lo hagas. Si te gusta después de leerla, y estas interesado en la continuidad de la historia en español, envíame e-mail a: babroo@hotmail.com Dependiendo de la cantidad de e-mail que reciba, seguiré con la historia en español.
Historia escrita por: Awrt96@aol.com
Traducción y arreglos por: babroo@hotmail.com
Aclaración: Esta historia fue escrita originalmente en ingles. Al ser traducida al español, se trató de dejar la idea original y ser lo más textual posible. Aún así se le agregaron algunos matices como efectos de fondo. La idea original, se ha mantenido. Si encuentras algun error por favor avisame para cambiarlo.
Capitulo I
Las duchas del Colegio Boltan Hall estaban cargadas de ardientes y excitantes jóvenes. El más excitante de todos era Terry Mathers... largo cabello castaño hasta la nuca, 1,78 metros de estatura, 75 kilos de peso, ojos azul cobalto. Él posee un cuerpo musculoso sin estar muy desarrollado. Su precioso pecho aloja dos grandes y hermosas ruedas rosadas, sus pezones, que siempre parecen estar excitados. Su verga, aún en reposo, es de unos 15,5 centímetros de largo, cortada, con una esculpida cabeza poco mayor que el delgado y directo cilindro que coronaba. Este mástil estaba rodeado por un puñado de vellos color castaño claro que parecían más acolchados, que desarreglados y crespos. Las grandes semillas lampiñas se movían sensualmente de un lado a otro mientras el caminaba. Su culo es el producto de lo que están hechos los sueños mojados: apretados, circulares pompas de piel tan blanca como la leche que anexaban largas, excitantes y musculosas piernas.
Tal vez un poco de historia sea de utilidad. Terry era un chico inusual. Primero que nada, todos en el colegio sabían que él era gay. Reconoció su orientación sexual cuando era solo un niño. Se encuentra conforme con ello y nunca ha tenido la necesidad de ocultarlo de los demás. Debo admitir que también es huérfano, sus padres murieron en un accidente aéreo el año pasado. Sin embargo es también un huérfano millonario, ya que sus padres le habían dejado activos valorados millones de dólares en una serie de fideicomisos manejados por su abogado y varios consultores inversionistas.
Como Terry era un joven muy maduro, su abogado había solicitado a la Corte Suprema declarar a Terry como "emancipado", lo cual le daba la potestad de manejar sus propios negocios. Con la emancipación vino irremediablemente la libertad de vivir sin supervisión adulta. Él aún vive en la casa de sus padres, una multimillonaria mansión con una joven pareja que contrato para cuidar y arreglar la casa. Los Collins le daban mantenimiento a la propiedad. Jennifer cocinaba, limpiaba y preparaba la comida y Jay era el encargado de la parte estética de la propiedad: el jardín, la piscina, la cancha de tenis y cosas por el estilo. Ellos dormían en un dormitorio para huéspedes localizado en la parte posterior de la propiedad. Todo salió por un acuerdo muy satisfactorio para ambas partes. Los Collins saben que Terry es gay, lo cual no les molesta para nada. Rápidamente se acostumbraron al hecho de que Terry es muy inhibido y por tanto le encantaba andar por su casa completamente desnudo. Más de una vez, no solo lo encontraron desnudo en el comedor, si no también con una increíble erección. Cuando esto ocurría, se convertía en una fuente de risas para Terry y los Collins por igual.
"Ay Jay, me gustaría que pudieras levantar la tuya como la de Terry" exclamaba Jennifer en voz bromista.
"Pero por supuesto que lo hago" respondía Jay enfadado mientras regresaba al trabajo.
Terry era un poco más reservado en el colegio. Aunque no ocultaba su homosexualidad, no alardeaba de ella tampoco. Era, por lo general, apreciado y respetado por profesores y alumnos por igual. No es increíblemente atractivo solamente, si no también muy inteligente y con un gran espíritu de generosidad. Es un alumno de solo 100's en todos sus clases, es poliglota en 4 idiomas, toca el piano y guitarra como todo un profesional y además tiene una profunda voz barítono que pudo haberlo llevado al escenario. También estaba envuelto en actividades escolares, incluyendo el evento musical anual organizado y presentado para ayudar con el presupuesto escolar. Desconocido para todos los estudiantes y la mayoría de los profesores, Terry contribuía con varios miles de dólares para ayudar aún más el presupuesto de la escuela. Tan importante como haya sido su personalidad de ganador para ganar su aceptación en el colegio, lo es también sus habilidades atléticas, las cuales en verdad han hecho una gran diferencia. Terry es un excelente nadador y es el capitán del equipo. Es el repartidor del equipo de basteaba y ha llevado al colegio a varios campeonatos. Igualmente es el jugador dominante en el equipo de tenis del colegio. Es tan bueno es este ultimo que ha recibido ofertas de varias universidades para ficharlo. Su excepcional habilidad atlética se debe en parte a la rapidez y fuerza que poseía su equipo. Puede levantar más del doble de pesos que cualquiera en el colegio. Empero nunca entrena, en verdad, como para convertirse en un fisicoculturista. Odia la idea de que su cuerpo se convierta en un levanta pesas. Lo encuentra repulsivo. Terry se mantenía en forma participando en los deportes de su agrado y del estudio de las artes marciales. Por cierto que obtuvo su cinta negra cuando solo tenía 15 años.
Esta tarde de viernes en particular, Terry se duchaba en el gimnasio con varios de los jóvenes atletas, luego de un entretenido entrenamiento de natación. Los chicos hablaban como los jóvenes suelen hacerlo: sobre el entrenamiento, los planes para la tarde, chicas, coger chicas... el usual sin sentido. Aunque Terry hacer o decir que pudiera comprometer su amistad, no podía evitar ver la actividad en las duchas. Todos los chicos son guapos, sanos especímenes de juventud humana y claros ejemplos de un equipo de natación. Varios chicos habían enjabonado sus vergas y huevos mientras otros enjuagaban sus miembros en éxtasis. Otros incluso tenia su enjabonada mano enterrada entre los cachetes de sus traseros. La vista de todos estos jóvenes adolescentes bañándose y acariciando sus cuerpos, causaba a Terry un éxtasis en su pene. "Dios" - Terry pensaba - "mejor me tranquilizo o se me va a parar por completo." Se dio la vuelta, quedando de cara contra el muro, hasta que la sensación pasara.
Un chico en particular, Jonathan Riley, en verdad interesaba a Terry. Él era nuevo en el colegio ese año y Terry pensaba que él era el chico mejor parecido que había visto en años. Terry deseaba comenzar una relación con el joven adonis, pero parecía no poder alcanzar tal cosa. Era como si Jonathan pusiera un muro entre ellos. "¿Cuáles son tus planes para este fin de semana, Terry?" - alguien preguntó.
Antes que tuviera la oportunidad de responder, oyó una voz que le decía:"Si maldito gay, ¿la dura verga de quien te va a coger por tu culo esta noche? Te apuesto que te gustaría que fuera la mía, ¿cierto mamador?"
De repente, un silencio sepulcral se posesiono del lugar, el único sonido era el del agua corriendo por la duchas. Terry volvió la cara hacia el grupo de chicos y notó que quien dijo tal cosa fue Jonathan Riley, el nuevo alumno. Observaba al joven desnudo, aprobando lo que deseosamente miraban sus ojos. Jonathan es más o menos del tamaño y peso de Terry, pero tenia exquisita piel y adorable cabello pelirrojo. Él sostenía su sustanciosa verga entre sus manos y la apuntaba hacia Terry. "Lo que no daría por hacerte algo con esto, Jonathan" - Terry pensaba - "Hermosa verga y huevos, bello cuerpo; me encantan los pelirrojos. Sin embargo no dijo nada de esto. Terry se encontraba en "shock" ya que nadie en el colegio le había dicho algo así. Lo único que escapó de sus labios fue:
"¿Qué es el problema contigo, Jonathan?"
"¡Los europeitos suizos como tú! ¿Por qué no te acercas y me chupas mi verga?" Jonathan exclamaba. "Tal vez los otros chicos quieran una mamadita también. ¡Acércate marica! Me la pondré dura para ti." La verga de Jonathan comenzaba a crecer en su mano, pero Terry ignoró sus palabras y volvió su cara contra el muro. Admitía que nada le gustaría más que chupar todo el bate de Jonathan y el todos los demás chicos del equipo de natación, pero este no era el lugar ni el momento para hacerlo. "Terry ¡cuidado!" alguien gritó.
Terry miro tras su hombro y vio a Jonathan acercarse a él con una mirada malévola en sus ojos. Lo último que Terry quería era una pelea, pero no es el tipo de persona que rechace una confrontación o se deje intimidar. ¡Claro que era homosexual! ¡Nunca ocultó el hecho! Pero nunca había llegado a tanto. No comprendía el sentimiento de enemistad que impulsaba a Jonathan a hacer tal cosa.
"Mira Jonathan, no comiences algo de lo cual vayas a arrepentirte después" advertía Terry.
"Ah si, voy a patear tu maricón trasero fuera de aquí" Jonathan gruñía.
"Jonathan" respondía Terry con fría voz. "No le vas a patear el culo ni a mi ni a nadie. ¿Quieres saber porque? Porque soy más inteligente, rápido y fuerte que tu, y de eso te darás cuenta cuando haya terminado contigo. Cuidado o tal vez sea yo quien te meta la verga en tu aún virgen trasero. Eso si es que aún es virgen."
Enfadado ya, Jonathan soltó su verga y se volvió contra Terry. Este, usando sus conocimientos superiores de artes marciales, pudo bloquear de manera fácil el salvaje golpe que Jonathan le dirigió. Aprovechando la situación, Terry le dio un golpe con la rodilla, terminando Jonathan en el piso de las duchas. Terry había humillado sencillamente, ante los ojos de sus compañeros de equipo a Jonathan. Lágrimas de humillación e ira eructaban de los ojos de joven perdedor.
"No te levantes Jonathan" sentenciaba Terry enfurecido. "Te lo advierto, déjate de esas cosas. No quiero tener que lastimarte, ¿entendido?" Volviendo su mirada hacia los otros chicos, que habían presenciado aquella escena de manera atónita, y les dijo: "Ayúdenlo a levantarse ¿de acuerdo? Yo me iré de aquí mientras ustedes lo hacen."
Con eso dicho, Terry salió de las duchas. Se dirigió directamente a su casillero donde rápidamente se cambio de ropa para dejar el gimnasio. Caminó hasta el parqueo de estudiantes y se montó en su nuevo automóvil Dodge Viper modelo de año, color rojo cereza y aceleró hasta alcanzar casi el máximo de velocidad. "Dios, cálmate viejo" Decía el joven." Jesús, ¿qué era tanto el problema? Oh cielos, Jonathan es putamente hermoso.., en verdad me gusta. ¿Por qué tiene que sentirse de esa forma hacia mi? Dios, que putas recién acaba de pasar." Terry se dirigió hacia su casa, moviendo su cabeza en descontento.
Cuando Terry llegó a su casa, recordó que Jay y Jennifer le habían dicho que se iban a ir durante todo el fin de semana a visitar a sus familias. La casa esta en silencio total. Lo cual le recordó por breves instantes la escena de hacia una hora. Extrañaba la bienvenida rutinal de la pareja a su llegada. "Va a ser un fin de semana solitario." La sola idea de pasarlo solo todo el fin de semana le entristecía. Ahora se daba cuenta de lo dependiente que se había vuelto de la compañía de la pareja.
En el estado de depresión en que se encontraba, recordó lo hambriento que estaba. Corrió al refrigerador, pero no encontró nada apetitoso de comer ahí. "Mierda, tendré que salir y comprar algo de comer" se dijo. Así que regreso al carro y salió a conseguir algo bueno de comer. Recordó el pequeño restaurante de comidas rápidas mexicanas que se encontraba al final del bulevar, no teniendo mejor idea, se dirigió hacia allá a comerse unos taquitos.
Terry condujo el Viper hasta el parqueo del centro comercial. Entro al restaurante, que increíblemente, estaba vacío y se dirigió hasta el mostrador. Un adorable muchacho de aparente descendencia latina, con un profundo acento, tomo su orden.
"Quiero dos tacos, por favor. Uno de pescado y otro de carnitas. Y también arroz, frijoles negros y una bebida." hablo Terry en perfecto acento español. El joven latino se sorprendió de la fluidez lingüística del chico anglosajón. "Si señor a sus ordenes." respondió el chico con una brillante sonrisa.
Mientras esperaba, Terry hecho un vistazo al local para ver las fotografías que decoraban la pared "Oh, los egos de Hollywood." Pensó. "Todos estos actores dándole dolores de cabeza a los negocios. Vaya aquí hay una de Brad Pitt. Este es uno por el cual daría mi testículo derecho para cogérmelo." Pensaba balbuceante, sintiendo ese familiar despertar en sus huevos. Pronto sus sueños se interrumpieron cuando el joven hispano dijo su número y puso su comida en el mostrador.
Llevó la bandeja afuera y se sentó en una mesa. Devoró primero el taco "Ahí", luego el otro de carnitas. El cerdo asado estaba delicioso. Probó un poco de arroz y frijoles que acompañaban la comida. "No esta tan mal." Ausente mentalmente por la comida restante en el plato, una sombra se posó justo encima de la mesa. Alzo la mirada y vio a Jonathan Riley, justo enfrente de él. Un golpe de adrenalina cruzó por todo su cuerpo mientras la sombra de quien lo había amenazado esa tarde, ahora se encontraba amenazadora sobre si cuerpo.
"¿Qué putas quieres Jonathan? Terry gruño, mientras tensaba sus músculos.
"No viejo, mira quiero disculparme por lo de esta tarde. Me lleva la puta con mi ira y en verdad lo siento. No se que me pasó. Perdóname Terry, por favor" Jonathan dijo cálidamente.
Jonathan traía una bandeja de comida. Miro a Terry implorando y le preguntó: "¿Puedo sentarme? ¿Podemos hablar del tema?"
"Claro, adelante. Pero te advierto, no quiero ningún problema contigo." respondía Terry.
Sintiendo que ya Jonathan no era más una amenaza para él, visualmente Terry se relajo. El aire estaba aún lleno de tensión al mismo tiempo que Jonathan se sentaba y comenzaba a comer. Terry continuo comiendo su comida, ambos sintieron que si mantenían sus bocas llenas, no podrían hablar. Finalmente, cuando ambos "limpiaron" sus platos, no había forma de evadir la conversación.
"¿Tienes que ir a algún lado?" se cuestionaba Terry.
"No, no tengo planes. Ningún ardiente culo que cogerme aún." Terry respondía en tono sarcástico.
Mientras decía esto, notó que el lugar estaba lleno de ojos y que no era el mejor lugar para discutir lo que había pasado en las duchas esa tarde. Jonathan presintió lo mismo y le pregunto a su compañero; "¿Hay algún más en privado donde podamos hablar?"
"Bueno" Terry le ofrecía. "Podríamos ir a mi casa. No hay nadie ahí. Eso si no tienes miedo de que intente meterme en tus pantalones." Recayendo nuevamente en el sarcasmo.
"Esta bien, de acuerdo. Merezco el sarcasmo Terry. Tu me guías y yo te sigo" Decía Jonathan mientras llevaba ambas bandejas hacia el basurero.
Condujeron fuera del parqueo. Terry de guía, Jonathan lo seguía. Manejaron hacia las colinas hasta alcanzar el inmenso palacio que Terry llamaba hogar. Luego de abrir las rejas de la entrada, condujeron al área de abordaje, semejante a la de un hotel de cinco estrellas. Salieron de sus autos y entraron en la casa. "Vaya Terry, ¿esta putada no es el castillo de Hearvest?" exclamaba Jonathan. Los padres de Jonathan no eran exactamente pobres pero tampoco tenían una casa tan estupenda. Miraba alrededor de los muebles y las obras de arte. Nunca había visto nada igual. Era como estar en un museo.
"Dios mío, este lugar es en verdad sorprendente Terry." "Si, lo es. Mi mamá le gustaba mucho la decoración cuando hizo todo esto."
"¿Cuándo llegaran tus viejos?" pregunto Jonathan.
"No lo harán. Ambos están muertos. Vivo solo aquí." Terry respondió descorazonado.
Jonathan siguió a Terry por la sala hasta el cuarto que combinaba la cocina y el cuarto familiar. Terry fue al refrigerador por un par de colas, dándole una a Jonathan. El joven miraba fascinado las grandes ventanas de la casa de su compañero. Desde ahí podía ver la hermosa piscina y jacuzzi localizados afuera. Estaba maravillado por el jardín de flores y césped que se extendía sin fin ante él.
"¿Vives solo aquí?" Declaró Jonathan con voz de asombro.
"Bueno, casi. Tengo una pareja que contrate para que quitara el lugar y viven conmigo. Están fuera de la cuidad por este fin de semana, lo cual nos reduce a ti y a mi, solamente."
"Pero eres solo un chico como yo, ¿cómo puede ser esto posible?" Jonathan preguntaba.
"Mis viejos me dejaron una tonelada de dinero y la Corte Suprema decidió que podía cuidarme por mi mismo. Así que aquí estoy." Respondía Terry.
"¡Fantástico! Dios, desearía vivir solo y no tener a mi viejo fastidiándome la vida"
"Debes tener cuidado con lo que deseas, Jonathan. Nunca sabes cuando se te puede hacer realidad tus sueños."
Al mismo tiempo que decía esto, una gran tristeza se posó sobre Terry. Inexplicablemente, todo el dolor y sufrimiento que había suprimido todo este tiempo, salía por fin a flote, enfrente de un extraño. El joven que tanto había deseado en su vida. Lágrimas brotaban de sus ojos, colapso en el sofá rompiendo el silencio con su llanto.
"Oh Dios. Los extraño tanto...mis padres" admitía "No es justo"
Jonathan se conmovía de la emoción. He ahí al chico que Jonathan recién pensaba tenia todo bajo control... ahí está, llorando desconsoladamente frente a él. Lágrimas se asomaron de los ojos de Jonathan. Se dejaron caer al sofá y tomó al desconsolado chico entre sus brazos y lo abrazo. Trataba de animarlo " Todo esta bien. Deja que todo salga. Desahógate."
Terry se mantuvo llorando por largo rato. Todo el dolor y pena se sus sentimientos, salía lentamente de su alma. Retomando la compostura, se dio cuenta de que estaba en los brazos del chico de quien en secreto deseaba y de quien había sido amenazado tan tontamente esa tarde. Miró a Jonathan y observó en sus ojos. Estaban llenos de dolor y angustia, así como de lágrimas. Lleno de emoción, Jonathan abrazó cariñosamente a Terry y exclamó:
"Oh Terry, ¡te amo! Te amo más que cualquier cosa o persona en este mundo. Me enamore de ti desde el primer momento que te vi. Eres tan maravilloso... No he podido pensar en otra cosa que no seas tu desde que empezó el colegio... Por favor ámame tu también... lo siento tanto por lo de hoy. ¿Podrás perdonarme?"
Todo esto corría fuera de Jonathan en un torrente de emoción, sin dejar de mencionar un río de palabras. Este sorpresivo giró dejo plasmado a Terry. No entendía todo lo que Jonathan decía. Mientras se aclaraba la confusión, y el sentido en las palabras de Jonathan era comprendido, penso en su actitud en las duchas.
"Si todo eso que dices es cierto Jonathan, que diablos fue todo lo que ocurrió hoy" preguntaba Terry.
De nuevo, Jonathan rompió en llanto. Estaba ahora tan desconsolado como Terry lo había estado. Sollozaba tan violentamente que Terry pensó que el corazón del chico se estaba rompiendo.
"Me dolió mucho Terry. No quiero enamorarme de ti. No quiero ser un maldito homo. No quiero soñar despierto que beso tus labios o que te mamo esa hermosa verga que cuelga de ti y que yo veo todos los días en las duchas. Odio tener que ir a dormir a mi cama de noche y soñar que me coges por todo mi ano. Pero lo hago, me gusta y me esta matando." "¿Es por eso todo lo que pasó hoy Jonathan?" Terry preguntaba suavemente mientras acariciaba al chico entre sus brazos.
"Eso solo una parte, creo que me puse celoso de ti y los demás chicos, Es como si no supieras que existo. Siempre estas haciendo bromas con ellos, saliendo con ellos, tocándolos. Difícilmente me hablas. Me siento tan invisible frente a ti, cerca de ellos... en especial ya que soy yo el que esta enamorado de ti, ellos no" dijo de forma masculina y con ira cubriendo sus palabras.
"Jonathan, tienes que comprender algo. Conozco a esos chicos de toda mi vida. Crecimos juntos, me conocen y aceptan como soy. Saben que soy gay desde que éramos muy pequeños y eso no le importa en lo más mínimo. Cuando mis padres murieron, ellos fueron los que me ayudaron a pasar esa etapa tan dolorosa de mi vida. Todas las noches, uno u otro de ellos pasaba la noche conmigo, pensaban que podrían entrar en una depresión en la cual pudiera hacerme daño o intentar matarme. Los quiero a todos y cada uno de ellos. Siempre lo estaré porque ellos estuvieron conmigo cuando yo en verdad los necesitaba. ¿Entiendes lo que te digo?"
"Si Terry, ahora comprendo. No sabía por lo que habías pasado." Terry, delicadamente, limpio las lágrimas de los ojos de Jonathan con suaves y masculinos besos. Acostó a Jonathan en el sofá moviendo su cuerpo a un lado del chico. Envolvió a Jonathan entre sus brazos y enterró su cabeza en cuello, mientras Jonathan abría sus piernas; invitando a Terry a esa parte tan personal de todo su cuerpo. Yacían serenos por lo que parecía una eternidad... sin hablar, solo disfrutando la sensación, el calor corporal de dos cuerpos que se entregan por amor. Terry no había sentido tanta felicidad, se sentía completo como no se había sentido en mucho tiempo. "Ah, ya había olvidado lo que se sentía el amar a otro. Es como encontrar a aquella parte de mi que creí perdida y solo había olvidado.
Mientras permanecían ahí, Terry notó que ambos habían alcanzado la erección. Terry presionó su dura verga contra la de Jonathan y pudo sentir como este le regresaba el favor. Terry alzó la cabeza y posó sus labios suavemente sobre los de Jonathan. Pronto se estaban besando apasionadamente... lenguas encontradas entre sus bocas. Terry continuo su dance amorosa, poniendo su mano bajo la camisa de Jonathan. Mientras acariciaba a Jonathan, encontró las bellas y rosadas tetitas, que desde hace mucho tiempo deseaba chupar. Levantó la camisa has dejar desnudo a Jonathan de la cintura a la cabeza. Terry continuo las caricias, esta vez usando su ardiente y húmeda lengua.
El cuerpo de Jonathan parecía haber sido golpeado con un shock eléctrico. Retorciéndose en éxtasis al mismo tiempo que Terry besaba, mamaba y mordía suavemente sus pezones. "Dios, me voy a desmayar." pensó. Se volvió loco por el deseo y lujuria de la situación, cuando sintió que Terry se había levantado y se dirigía a su verga. Sintió las manos de Terry bajando su cremallera, metiendo la mano en su ropa interior y al final alcanzar la dura y goteante verga. Abruptamente Terry se levanto del sofá.
"Vamos Jonathan" dijo "Vamos a mi cuarto. Vas a tener que cumplir con lo que me prometiste esta tarde en las duchas. Quiero ese duro miembro tuyo cogiéndome por el culo."
Se movilizaron rápidamente por la casa, dejando zapatos y ropa por donde cruzaban. Para cuando llegaron al cuarto de Terry, ambos chicos se encontraban desnudos. Sus duras vergas formaban ángulos con sus pubis y se movían mientras caminaban; sus huevos también se meneaban sensualmente de lado a lado con su marcha hacia el encuentro. Cayeron juntos en la inmensa cama, en un abrazo pasional, besando hambrientos la boca de su amado.
Virgen aún Jonathan, nunca había sentido nada sexualmente tan acogedor en su vida. Pronto sintió como Terry buscaba entre sus piernas y tomaba sus delicados y lampiños huevos en su boca, uno a uno. Instintivamente, Jonathan abría sus piernas para darle completo acceso a su escroto. Sintió la ardiente lengua de Terry lamer arriba y alrededor de suave saquito, moviendo las joyas dentro y afuera de su boca. La lengua caliente de Terry trazó la unión entre la piel que divide el saco del chico, y la protuberancia tras sus huevos. Tener a Terry mamándole los huevos de esa manera volvía a Jonathan aún más incontrolable. Literalmente se retorcía de pasión.
Pronto experimentó sensaciones aún más excitantes cuando Terry comenzó a mamar arriba y abajo de la punta de su palpitante y humectada verga. "Oh dios, he muerto e ido al cielo." Jonathan pensaba mientras la ardiente y húmeda boca de Terry envolvía su verga. Involuntariamente comenzó a enterrar su verga en la garganta de Terry. Podía sentir el semen hervir en su próstata, gritando por salir. Pero Terry tenia otros planes.
"Oh no querido. No te vas a escapar tan fácil. Cuando esta puta dispare, será en mi hermoso culo." decía Terry.
"Oh, por favor Terry, déjame regarme en tu boca. No puedo esperar más, por favor, sécame. ¡Que putas! Te amo Terry." Jonathan balbuceaba desesperado.
Terry, contra su voluntad, decidió que por ser su primera vez juntos, no insistiría en ser cogido. Pero Terry sabía algo que Jonathan ignoraba: Lo bien que se siente tener a alguien en el culo al regarse. Levantó las piernas de Jonathan en el aire y puso a trabajar su lengua a los lados del quebrador ano del chico. Para no dejar que Jonathan se tocara su pulsante verga y arruinar su plan de tomar todo el delicioso jugo del chico, Terry tomo ambas manos de Jonathan y las mantuvo entre las suyas. Aquí fue cuando en verdad comenzó a cogerlo con la lengua en el atractivo, rosadito y fruncido ano.
¡Vaya vista! El pelirrojo yace en su espalda, piernas salvajes luchando al viento, mientras el rubio semental de cara a su ano, lo devoraba pasionalmente. Jonathan se resistía al hecho de tener sus manos sujetadas por las de Terry, para tocarse su monstruosa verga. Literalmente gritaba:
"Por favor Terry, déjame regarme."
Terry sacó su lengua fuera del culo del chico, dejando libre la mano de Jonathan. Chupó su dedo central de su mano derecha con su propia mano. Una vez bien resbaloso, lo empujó dentro del ano de Jonathan. Lo resbalo tanto hacia adentro de la humeante cavidad hasta encontrar una pequeña y dura semillita que se encontraba por ahí. Mientras masajeaba la próstata de Jonathan, tomo de nuevo la verga del chico por completo dentro de su boca y la aspiró. Jonathan explotó en la boca de Terry. Disparó seis o siete gigantescos chorros de jugo de amor, siendo furiosamente entrando en la boca de Terry. Terry tragó tanto como pudo, pero Jonathan había sido ordeñado tan violentamente que parte de su sabroso liquido blanco se escapó de la boca y bajo por la aún pulsante verga hasta la carona de vellos púbicos en la base de la misma.
"¡OH, PUTAS, TERRY!" Jonathan gritaba mientras lo golpeaba el éxtasis del orgasmo "¡Oh, madre de dios!, ...puta Terry. Como te amo."
Terry soltó el mástil de su boca. Con las piernas de Jonathan aún en sus hombros, recogió el semen de la pubis del chico y con eso friccionó su propia verga. Sabía que el semen de Jonathan y su propio ante-semen le darían la perfecta lubricación para una artística cogida por el culo. "Ahora Jonathan, es mi turno de tirar mi presa. Voy a coger este bello culo tuyo por tanto tiempo y tan fuerte que no sabrás ni que día es." sentenciaba Terry. Apartó las pacientes nalgas frente a él y presiono la cabeza de su verga de 21 cm. en el ya mamado y quebrador ano color de rosa, ano de Jonathan. Jonathan se contrajo por el dolor en que se encontraba su trasero.
"Oh, diablos Terry. Duele" se quejaba.
"Se sentirá mejor en un momento amor. Solo relájate y déjate llevar." Terry respondió en suave voz de amante.
Con esto dicho, empujó unos cuantos centímetros más de su verga en el apretado capullo de chico. Cuando encontró más resistencia, la sacaba un poco y de repente... la metió por completo. Los 21 cm. de verga se introdujeron en el ardiente y apasionante culo de Jonathan. Este gritaba de dolor, pero pudo soportar la agonía. Se dio cuenta que esta agonía se convertía en apresurados deseos de ser cogido, en especial cuando la verga de Terry alcanzó la próstata. Terry por su parte, comenzó a hacer los movimientos circulares con sus caderas y manejo su verga en el ahora deseoso culo. Arrimó su cuerpo hacia adelante y besó a Jonathan en la boca mientras su pasión lo cubría, su lengua forzaba su camino a encontrar la de Jonathan. Los dos chicos se encontraban perdidos en la espesa nube del amor y el deseo. "Oh Terry, cógeme. Se siente tan fantástico y sabroso tener tu verga dentro de mí" exclamó Jonathan.
"Umb" fue la única respuesta que Terry pudo decir, debido al éxtasis en que se encontraba.
Terry violentamente puso las piernas de Jonathan aún más en alta doblándolo casi a la mitad. Parecía que intentaba poner todo su cuerpo en el culo del chico. Luego de varias, largas y duras, introducciones en el culo de Jonathan. Terry explotó como fuente. Sintió rico y deleitante como su leche encontró la salida de su recta verga y dentro del ano de su amante. Chorro a chorro de preciado elixir continuaba siendo derramado en el recto de Jonathan mientras este comenzaba a contraerse para apretar la verga y obtener las últimas gotas de leche producidas por Terry. Terry pudo notar que la verga de Jonathan había eructando de nuevo otra carga de blanca lava entre sus calentados cuerpos. Cuando se tranquilizó la situación un poco. Terry colapso en los brazos de Jonathan y este lo abrazo fuertemente y le murmuró: "Jonathan. Te amo tanto. Nunca me dejes. Te amo demasiado."
"Oh, Terry. Muchas gracias, me has hecho el adolescente más feliz sobre la faz de la Tierra."
Flotando sin peso, en la euforia del orgasmo recién pasado. Aquel temblor de amor que derrumbo las barreras de la indiferencia, los dos chicos se durmieron entre lazados en sus brazos. Los dos chicos más felices del mundo.
Continurá...