SUCEDIÓ EN LA TIERRA MEDIA
Muchos de los que vais a leer esto, simplemente no creeréis lo que vuestros ojos os enseñan, pero yo os aseguro que es verdad, que esto sucedió en un tiempo muy, muy lejano; en una época donde el hombre y la vida tal como la conocemos todavía era un susurro de tiempos futuros por llegar.
Mi nombre es Valdúrien, soy senescal del reino de Gondor, en la tierra de Arda; ahora largos años recorren mis venas y miles de batallas oscurecen mi espada. Pero durante todo este tiempo, durante toda mi vida dirigiendo el mayor reino de la tierra media, he escondido al mundo de los pueblos libres mi inconfesable y oscuro secreto. Creo que ha llegado el día, próxima mi muerte, de liberar el dolor y la pena que me corroe.
Hace mucho tiempo, cuando era un jovencito apuesto y noble, orgulloso heredero de reyes, con apenas 16 años, la sangre corría en torrentes de ardor por mis venas.... quería librar mil batallas, liderar mis tropas y derrocar al señor oscuro; manchar mi espada con la sangre negra de los orcos y soñaba con acabar con los nazgûl del trono de Minas Morgûl.
Pero también corría por mis venas la sangre de la adolescencia, esa sangre ardorosa y juvenil, llena de pasiones descontroladas. Mis padres me habían pedido en matrimonio de la princesa de Rohan Erwioan, hermosa hija del rey de rohan.
Pero yo notaba que me atraían descaradamente los jovencitos hijos de nobles que jugaban conmigo, los soldados fuertes y poderosos que vigilaban las puertas de la ciudad blanca.... aquello me extrañaba... y sobretodo notaba que me atraía Turimbar, un jovencito de 15 años, servidor de mi palacio, muchacho sencillo y pobre en palabras, delgado y muy guapo....
Lo que sucedió aquella tarde del concilio, cuando los enviados de los pueblos libres: enanos, elfos, magos, hombres se preparaban para la lucha contra el reino de mordor, es lo que me ha corroído durante todos estos años.
Estaba sólo en mi cuarto porque aún no tenía la potestad de asistir a los concilios de mi padre, el rey Elogon, por ser demasiado joven, la guerra aún no era una palabra para un muchacho tan joven como yo. Estaba en mis aposentos, envuelto en una bata cuando llamaron a la puerta. Era Turimbar que venía a comprobar si su joven señor necesitaba algo. Lo hice pasar. No sé por qué me pareció que estaba más atractivo que de costumbre, llevaba una túnica que le identificaba como servidor de la casa de Gondor y a la contraluz de la puerta se vislumbraba su figura ante mis ojos, deseable y lasciva.
Como hijo del rey podía abusar de mi poder, pero no quería llevar a Turimbar a caminos que ni yo mismo conocía, así que simplemente me limité a hacerlo pasar y pedirle por favor que hiciera compañía a su aburrido señor un rato. Aceptó de buena gana, y la sonrisa que se dibujó en la comisura de sus labios, me provocó un extraño escalofrío... ¿Qué me estaba pasando? De pronto noté cómo mi polla empezaba a ponerse dura, y era imposible de disimular bajo la bata.... decidí darme la vuelta....
- ¿Te importaría hacerle un masaje a tu señor? .- le dije para disimular...
Me bajó la bata hasta mis nalgas y empezó a acariciar mi espalda con suavidad.... recorriendo mi cuello, mi columna con una delicadeza más digna de una mujer que de un muchacho.... aquello me estaba volviendo loco....
- Señor.... es mejor que se quite totalmente la bata y así estará más cómodo...
No quería que notara mi polla erecta, pero ante la calentura casi mágica, digna del mejor hechizo de Gandalf, acepté... me quedé completamente desnudo sin poder disimular mi erección. Sentí cómo sus ojos castaños se dirigieron como locos hacia mi pene... me volví a tumbar y sus manos volvieron a recorrer mi cuerpo... aquella fue la caricia más dulce que he tenido en mi ajetreada vida... Sus manos comenzaron a recorrer mis nalgas, blancas y suaves, y aún vírgenes, y mi respiración se paró en seco ante aquel contacto para acabar escupiendo un gemido de placer incontrolable... y Turimbar me acariciaba, me sobaba con ternura y con pasión, y prácticamente sólo se dedicaba a mi culito...
- Mi señor.... yo... .- no me lo podía creer pero su voz se entrecortaba como si estuviera derritiéndose....- sé que yo le gusto, sé cómo me mira cuando me cruzo con usted en los pasillos, sé que me espía cuando me dirijo a los aposentos de la servidumbre, y sé que me mira desnudo en los baños... señor, no me castigue por esto, yo...
No podía creerlo, todo el mundo sabe que faltarle el respeto al Rey o a sus herederos supone el castigo de la muerte en el reino, pero allí estaba ese jovenzuelo confesándose ante el príncipe más poderoso del mundo libre... en aquel momento podría haberlo condenado a una muerte dolorosa y cruel con sólo un movimiento de mi dedo.... pero no lo hice...
Al contrario, me di la vuelta y lo besé. Lo besé tan apasionadamente como puede besar un hombre a una mujer, y él me rodeó con sus brazos, y me devolvió el beso de manera fogosa y apasionada.... notaba cómo su lengua buscaba la mía, cómo me mordía los labios.... yo estaba rodeado por sus brazos totalmente desnudo, erecto, a punto de reventar por primera vez...
- Dios, Turimbar, te quiero.... te quiero desde el primer momento que te vi... soy tu rey pero no me importa, te deseo locamente, te adoro....
Empecé a desnudarlo rápidamente, no me costó mucho, sólo tuve que quitarle la túnica blanca de los servidores de Gondor para ver el cuerpo desnudo de un joven apuesto de 15 años, y contemplar su polla, tiesa y dura, hermosa estaca que me estaba volviendo loco.... La cogí con mis manos y empecé a menearla, a hacerle a mi lacayo una tremenda paja... Él gemía locamente y también me agarró la polla.... Estábamos tumbados en la cama, meneándonos la polla mutuamente, besándonos...
Él empezó a lamer mi cuello, a recorrer con su lengua mi pecho desnudo, bajar por mi vientre... hasta que llegó a mi polla, y empezó a dar lengüetazos en mi punta... Incluso ahora puedo recordar perfectamente la sensación de calor y estremecimiento que recorrió como un huracán mi cuerpo en aquel momento.... Lamió mi polla con pasión, de arriba a abajo, mis huevos... se los metía en la boca para succionarlos.. se los sacaba... y de pronto se metió mi polla en la boca y empezó a mamármela... Era la primera vez que me la chupaban y aquello me encantó. Lamía mi polla con desespero, como si hubiera deseado aquel momento todo este tiempo... Estaba a punto de correrme.
- ¡Chúpamela Turimbar, sé más que nunca mi lacayo! .- El gozo y el calor me habían llevado al éxtasis.... Me corrí en su boca como nunca me había corrido en mi vida, llenando su perfecta boquita de mi liquido de vida. Ante mi sorpresa, con mi semen en su boca me besó... compartimos mi leche con nuestras lenguas, y aquello me volvió loco...
Lo tumbé en la cama como un poseso y me lancé a su polla con una ansiedad enfermiza... tenía una polla bonita y juvenil, con pocos pelos en el pubis y de unos 13 cm... pero me la comí toda... empecé a chupársela con desespero, notando por primera vez la sensación de tener una polla en mi boca... quería recibir su corrida también y chupaba con frenesí mientras mis manos jugaban con sus pelotas, hinchadas y listas para derramar su jugo en mi garganta.
Él con una mano, empezó a buscar mi culito, mi ano, y cuando lo encontró noté una descarga eléctrica arrolladora que me hizo estremecer de gusto... solté un gemido que me obligó a sacarme su polla de mi boca.... me la volví a meter para continuar con mi mamada, cuando noté cómo uno de los dedos con los que jugaba Turimbar empezó a entrar en mi culito virgen, pero ya deseoso de que mi chico hiciera conmigo lo que quisiera... quería que me follara... yo era su rey, pero ardía en deseos de que mi lacayo me follara en mi misma cama..
- Por todos los reyes de Gondor, Turimbar, fóllame, hazme tu mujer, méteme la polla, córrete en mis entrañas, fóllame, por favor....
Me puse a cuatro patas en la cama, enseñando a mi lacayo mi agujero, ya húmedo y trabajado por el magistral dedo de Turimbar. Estaba suspirando, notaba mi culo medio abierto, esperando la embestida de ese muchacho que me iba a desvirgar.... se puso detrás mío con su polla dura y tiesa como nunca, me agarró por la cintura y dirigió su capullo a la entrada de mi gruta....
- ¡Métemela por Isildur! Fóllame como a una puta.
Noté cómo su capullo entraba en mi culito y dejé escapar un gemido de dolor y placer... pero no me dio tiempo a más porque Turimbar de un golpe seco y rápido metió toda su polla en mi culito... Tenía aquel trozo de carne ardiendo dentro de mi culo, que ya no era virgen porque aquel muchachillo con el que tantas veces me la había pelado en mi cuarto soñando con su desnudez me estaba follando como si le fuera la vida en ello.... a cada embestida de su pelvis, notaba su tranca reventarme por dentro, y cómo sus pelotas golpeaban mis nalgas en un vaivén frenético.
- Ahhh, mi rey, tenéis un culito ardiente, me encanta follarte..... sería capaz de lanzarme sólo con mi espada contra las huestes de Sauron sólo por vuestro culo.... ahhhh, sí, me voy a correr....
De pronto, mientras agarraba fuertemente las sabanas de aquella cama que estaba siendo el paraíso de mi placeres, noté cómo su polla se contraía de golpe, cómo sus manos me agarraron casi con violencia la cintura y cómo mi interior se inundaba de un mar de calor indescriptible, casi infernal.... Turimbar se había corrido en mis entrañas, llenando con su leche, en una corrida brutal, mi virginidad hurtada....
Sacó su polla de mi ano, aun chorreando gotitas de leche, y me di la vuelta en la cama.... me tumbé... tenía la polla a punto de reventar otra vez, y cuando me la cogió, me corrí aún con más fuerza que la primera vez, llenando mi vientre, mi pecho y mi barbilla con mi néctar de amor.... Turimbar se tumbó sobre mí, le abracé y empezó a lamer mi esperma, recorriendo mi cuerpo con su lengua húmeda....
Luego me besó. Fue un beso de amor, de amor sincero... le amaba, y sabía que él me amaba a mí.... Nos acostamos juntos, abrazados, acariciándonos con cariño y ternura y nos dijimos cientos de cosas al oído, que incluso hoy me resultan conmovedoras....
Pero la vida de un rey, su lealtad a su pueblo y los deberes de un reino están por encima de sentimientos, sobre todo en estas épocas oscuras y peligrosas... Con el paso del tiempo, tuve una pequeña relación con Turimbar, nos amábamos y follábamos constantemente cuando podíamos... pero yo era el heredero de la corona más poderosa de Arda y él no era más que un simple lacayo...
Durante las guerras que sucedieron tras el regreso del Señor Oscuro mi padre murió en la batalla de Edoras, y yo me convertí en rey. Fue en ese momento que perdí el contacto con Turimbar, y al final, tras conseguir sacar la debida información que no se le puede negar a un rey, descubrí que se había alistado con los ejércitos de los pueblos libres en la lucha contra la sombra..... el destino me trajo la noticia de su muerte, con apenas 17 años, en la defensa del paso del Anduin, a manos de los Orcos de Barad-Dûr....
Sé que se alistó por mí, porque sabía, al igual que yo, que nuestro amor era imposible... aún hoy lloro la muerte de la única persona que he amado realmente en este mundo, de la persona con la que conocí el sexo y el amor.... hoy tengo 67 años, y soy el rey de Gondor... la paz reina ahora en el mundo y mi muerte está próxima. Incluso en estos días, en los que dicen que una nueva sombra se levanta en Mordor, mis recuerdos son siempre para Turimbar....
Espero verte en los cielos de Arda amigo mío, cuando la sangre deje de correr por la venas de este anciano...
*** Espero que os haya gustado la historia.... si algún chico me
quiere escribir, yo encantado...