Hola, me llamo Ricardo, soy venezolano, tengo 19 años, soy de piel blanca, ojos
verdes, cuerpo medio atlético de 1.75, les relato lo que me está
pasando en Trinidad.
Resulta que mis padrinos me regalaron un curso de inglés en Trinidad y estoy
fascinado, sobre todo con una aventura que tengo con un chamito de 14 años
llamado David. Pero les comienzo
a contar todo desde un principio.
Resulta
que hay unos cursos muy buenos en Trinidad, el más avanzado es por 6 meses y
hay varios planes de hospedaje, puede ser en una posada, puede ser en un hotel,
puede ser en habitación compartida o puede ser en casas de familia, yo escogí
la última porque me dijeron que era lo mejor, que tú prácticamente convives
con la familia que vive allí y te ves obligado a hablar ingles, ya que no
hablan nada de español y tú formas parte de esa familia por 6 meses.
Me
asignaron una familia de 4 miembros, una niña de 9 años, Marta; un chamo de 14,
David, el Papá y la Mamá. Era viernes,
al llegar al aeropuerto me estaban
esperando esta familia, los vi enseguida porque cargaban un cartel con mi nombre
y apellido. Allí con ellos también estaba un representante de la academia que
hablaba español y me presentó a mi nueva familia por 6 meses, me recordó el
horario de clases y cómo era todo. Yo ya tenía el programa con el horario, la
dirección y qué me correspondía en la casa de la familia donde me iba a
hospedar, todo Ok.
Nos
fuimos para la casa en el carro del papá de David, el señor de la academia se
quedó atendiendo otros alumnos en el aeropuerto. Yo me preguntaba ¿será que
esta gente no sabe nada de español? Siendo un país tan cerca de Venezuela!,
bueno, al parecer no hablaban pío en español, a lo mejor por instrucciones de
la academia.
Cuando
llegamos me enseñaron la casa, era una casa bien bonita de 3 habitaciones, 2 baños,
un comedor, una cocina, la sala de estar, tenía un bello jardín con una pequeña
piscina, la vista desde la casa era espectacular, la casa quedaba muy ceca de la
playa, sólo tenemos que bajar unas escaleras por la parte trasera de la casa
y estábamos en la playa.
David
me mostró nuestro cuarto, o sea, su cuarto, donde él iba compartirlo conmigo 6
meses, era bien amplio, tenía dos camas, una computadora, un closet grandísimo,
un televisor, también había una ventana que daba con la vista hacia el mar.
Aunque
yo sabía algunas palabras en inglés, me costaba mucho comunicarme con ellos,
nos comunicamos con muchas señas.
Lo
bueno era que tenía en su computador un traductor de inglés a español y de
español a inglés y algo que quería
decirles les escribía en el computador y se traducía, igualmente ellos escribían
y lo traducía la computadora, sólo lo usábamos cuando realmente lo necesitábamos,
llegué el viernes, yo sólo tenía clase de lunes a jueves, no sé qué iríamos
a hacer los fines de semana.
El
viernes que llegué ya había desempacado todo lo mío, entre las cosas
que traje de Venezuela, un bote de vaselina, ya que me gusta echármela en el
cabello, después de la gelatina para cabello siempre me deja el cabello
brillante, (pero ¿ya saben dónde usé la vaselina? Ya verán...) en el cuarto
de David había una parte del closet para mis cosas.
Pasamos
casi toda la tarde David y yo en el cuarto, quería preguntarle varias cosas pero no tenía suficiente vocabulario en
inglés para hacerlo, tenía que usar la computadora, eran las 7 de la noche, su
mamá nos llama a cenar (realmente iba a ser parte de esta familia por 6 meses)
en la mesa había cubiertos para 5 personas, me sentía un poco extraño, ellos
hablan entre sí y yo no los entendía pero era el centro de la atención,
todos me miraban de vez en cuando, les paso a describir esta familia:
Sr. Charles es un señor que tiene 37 años, de piel blanca, con un bronceado
fuerte, la Señora Marta es de color moreno y tiene 35 años, la niña Marta
tiene 9 como
les dije, es de piel blanca igual a su papá, David como
les dije tiene 14, su piel es de
color canela, más bien moreno claro, de
cuerpo atlético, el señor Charles trabaja en Tobago y sólo viene a casa los
fines de semana.
Terminada la cena, nos dimos las buenas
noches y cada quién fue para su cuarto. En el cuarto le digo a David que me
quiero duchar, él me dijo que también se iba a duchar y yo le dije entre señales
y algunas palabras que iba después de él, él llegó al cuarto después de
ducharse con una toalla enrollada en su cintura, a lo que entró al cuarto se la
quitó y estaba en ropa interior y me
hizo señas que ya podía ir a ducharme, pero antes me escribió algo en el
traductor de la computadora, que si no me importaba que él estuviera allí en
ropa interior. Yo le dije que no hay ningún problema, que yo también voy a
dormir en ropa interior. Me fui a duchar con el pensamiento en David, no sé por
qué pero todo su cuerpo me llamaba la atención, era realmente provocador, yo
que sólo he tenido relaciones sexuales
con una chica y lo hicimos una sola vez, yo sólo me masturbo, me gusta hacerlo
en la cama, me coloco un preservativo y
me masturbo con el roce de la cama, por cierto también traje de Venezuela mi
cajita de seguridad con bastantes preservativos dentro y mi dinero, la cual
tengo bajo llaves.
Cuando
llego al cuarto también con una toalla enrollada en la cintura, cuando entré
me la quité y quedé en ropa interior, disimulé que seguía secándome pero mi
huevo estaba a millón, a punto de asomar la cabeza fuera del interior, en esto
David me preguntó si quería jugar fútbol en la computadora, con la cual le
dije que sí, ya que me gusta mucho ese deporte y en Trinidad lo practican
muchos también. Nos acostamos como la 1:30 de la madrugada.
Pasaron
dos semanas si novedad, ya me estaba acostumbrando a esta familia, a este país
y a mis clases, ya sabía algunas palabras y tenía que aprender más, creo que
fue viernes de la tercera semana, le escribí en el traductor del computador que
yo al quedarme dormido entraba en un sueño profundo que nada me despertaba, ni
el más alto ruido, ni el más duro movimiento, (claro todo esto se lo dije con
una intención, a ver si él se atrevía a abusar de mí, ya que yo quería algo
con él pero no sabía cómo decírselo) de repente él también quería algo
conmigo, pero tampoco se atrevía, a veces jugábamos
de manos y teníamos algunos roces, todo esto en ropa interior, bueno resulta
que ese día estaba jugando fútbol con él y le dije que hoy tenía mucho sueño
y que ya me iba a dormir.
Me
fui a la cama, como los diez minutos hacía
un sonido como si estuviera ya dormido, me bajé un poquito los interiores con
la idea que si él me lo bajara quedara todo mi culo descubierto, hice otro
movimiento y me quité la sábana de encima y quedé boca abajo con el interior
más o menos por la mitad de mis nalgas, esperaba llamarle la atención con todo
esto y yo fingía seguir durmiendo y soltaba unos pequeños ronquidos de vez en
cuanto, en esto siento que él apaga la computadora, la luz que había en la
mesita de noche que dividía las dos camas estaba encendida, siento que él se
dirige a la cama pero no escucho que se acostara, el corazón me comienza a
latir con fuerza, me preguntaba ¿será que me está viendo? ¿Qué hará?.
Siento
su mano en mis nalgas y termina de bajarme el interior, yo tengo las dos piernas
juntas, sigo boca abajo pero ahora con el interior todo abajo, siento que él se
quita sus interiores y se coloca arrodillado, mis piernas quedan entre las suyas,
yo pensé "Ya está, me va a coger",
pero no, sólo me pasó una sola vez su
huevo suavemente entre mis dos nalgas y siento un balanceo en la cama, mi amigo
David se estaba masturbando viendo mi culo, al rato siento su chorro de leche
sobre mi espalda y nalgas, (menos mal que me coloqué
un preservativo porque estaba a millón y me vine cuando él se fue para el baño)
después de esto salió del cuarto no sé para dónde, quizás
para el baño, yo traté de no moverme, seguía boca abajo, al ratito él
entró y sentí que me limpiaba con papel toulet y después de limpiarme me subió
los interiores y se acostó en su cama y apagó la luz.
Al día siguiente era sábado, nada de lo que pasó se habló, pero para mi
sorpresa en la noche cuando estábamos jugando fútbol en la compu me dice que
tiene sueño, que se va a dormir y me escribe en el traductor casi exactamente
lo que yo le escribí, o sea que tenía el sueño pesado y todo eso, yo pensé
"Seguro que quiere que le haga lo mismo que él me hizo", me
quedé jugando computadora, él se fue a la cama como siempre en interiores y
dejó igual que yo la luz de la mesita encendida. Como a los quince minutos ya
estaba supuestamente dormido, a los veinte minutos ya estaba por encima de la
cobija boca abajo y con el interior por la mitad de sus nalgas, se me hizo un
nudo en la garganta, apagué la computadora y me fui a observarlo, qué culito,
tan bello, redondito y sin vello, le terminé de bajar suavemente el interior
(QUÉ RICURA), fui al closet por el pote de vaselina, metí dos dedos en el pote
y extraje un poco de vaselina, aparté sus nalgas para ver dónde tenía su hoyo
y lo encontré, era rojizo, y le unté toda la vaselina que extraje del pote,
David seguía suspirando como dormido y su corazón lo sentía a millón, junte
sus dos piernas ya que las tenía un poco abiertas y me arrodille entre ellas
como él me hizo la noche pasada, sólo que yo lo iba a penetrar, sólo tenía
miedo de que él me rechazara, yo sabia que él estaba despierto, pero él seguía
fingiendo estar dormido, me agaché un poco y rocé la cabecita de mi huevo
sobre su raja, hasta que encontré la
entrada, allí le metí la cabecita y un poquito más, me acosté sobre su
espalda, él no hacía ninguna resistencia, se lo fui metiendo poco a poco hasta
que no tenía más que meterle, hice movimientos suaves de meter y sacar y
tratando de no perder la entrada, sentía su corazón latir más fuerte,
él medio se movió y yo me asusté, a lo mejor él se puede correr y
ensuciará toda la cobija y nos podríamos meter en un problema con su
mamá, así que yo casi a punto de terminar le saco mi huevo de su hoyo y me voy
a buscar a mi cajita un preservativo, él seguía en la misma posición, yo
trato de moverlo y ponerlo de lado y lo conseguí, le termino de bajar los
interiores en la parte delantera y por primera vez veo su huevo, es también
algo maravilloso, lo tiene parado y le sale una babita,
yo le coloco el preservativo en su huevo, él como si nada, seguía
supuestamente dormido, después de colocarle el condón lo volteé en la misma
posición boca abajo, busqué un poco más de vaselina y se la coloqué, le junté
las piernas y otra vez ya estaba arrodillado y
listo para penetrarlo otra vez, qué rico está David,
al rato hago mi descarga dentro de él, él como que también se vino porque su
corazón latía más fuerte.
Después
de esto quedé un ratito más dentro de él,
su culito es calentito y apretadito, creo que no le
dolió, yo
tampoco la tengo grande y lo lubriqué bien, al ratito me salgo del cuarto y voy al baño por
un poco de
papel, llego al cuarto y le limpio los residuos de vaselina de su culito, le doy
vuelta y efectivamente el preservativo está con leche, eso significa que
él también se acabó, se lo saco y le limpio
bien limpio y le subo los interiores.
Sólo
espero que él haya aprendido la lección, y que mañana me haga lo mismo, quiero
sentirlo dentro de mí, ese pedazo de carne que tiene entre sus piernas que se ve tentador igual
que todo él, con su color morenito.
Apagué
la luz y me fui a dormir.
Al
siguiente día nada se comentó pero noté algo extraño en David, me sonreía
mucho de vez en cuando, estuvimos casi todo el día en la piscina de su casa
junto con su hermana y su mamá.
En
la noche después de ducharnos y comer nos fuimos a jugar computadora como
siempre, estábamos jugando cuando me
preguntó si no tenía sueño, yo le dije que un poquito, pero yo ya sabía por
dónde venía, hoy David no me iba a perdonar, yo quería decirle todo de una vez pero
me contuve, no sabía cómo empezar, así que lo dejé para otro día, al ratito de
estar jugando le dije me iba a la cama, que tengo sueño ya, yo ya estaba preparado,
tenía ya un preservativo sin el paquete en mi interior, así que enrollé una
toalla en mi cintura y me fui al baño a colocármelo, (en el cuarto nosotros
dos siempre estábamos en ropa interior pero cuando salíamos del cuarto nos
colocábamos una toalla o un short para ir al baño) , llegué al cuarto y le
dije buenas noches y me fui a acostar, dejé prendida la luz de la mesita de noche,
y a los 15 minutos ya dormía de mentirita, hice como siempre, me coloqué por
encima de la sábana ya con el interior por la mitad, y siento que David ya está
apagando la computadora y mi corazón ya late fuerte, siento que se acerca y me
baja los interiores de un sólo jalón, me trata de voltear y yo accedo, quedo de
medio lado, yo pensé "ya está, todo se echará a perder cuando me vea con
el preservativo puesto, me va a descubrir", pero no, sólo me tocó el pipí y me dio
vuelta, me puso boca abajo otra vez, en esto junta mis piernas y se arrodilla,
y mis piernas quedaron entre las de él, yo pienso y me digo en silencio "falta
la vaselina, tonto", él con sus manos toma mis nalgas y las aparta, seguramente
para ver mi hoyo, después siento su pedazo de carne deslizarse por mi raja del
culo hasta que llegó a mi hoyo, él trataba de metérmelo pero yo apretaba para
que no fuera así, yo quería que él me lo metiera pero así no, sin lubricarme
no, ya que mi culo es virgen y lo tenía muy seco,
pues creo que le refresqué la memoria porque se sale de la cama y escucho que abre el closet y destapa
el pote de vaselina.
Al
ratito siento que nuevamente aparta mis nalgas buscando mi hoyo y me unta un
poco de vaselina, nuevamente se coloca arrodillado y mis piernas quedan otra
vez entre las de él, siento otra vez la cabeza de su huevo entre la raja de mi
culo, se desliza hasta que llega a mi hoyo y me penetra, se recuesta sobre mi
espalda, yo fingía seguir durmiendo mientras él me embestía, sentía una
sensación extremadamente agradable, mi huevo también estaba a millón, a punto de correrme,
yo sentía su
respiración cerca de mi oído, él seguía en el baile de meter y sacar muy
suavemente hasta que apuró el paso de sus embestidas, eran más rápidas, creo que ya
iba a correrse, mi culo lo masticaba, ese pedacito de carne dentro de mí, y
siento toda su descarga dentro de mí, yo también ya me corrí un poco antes que
él, menos mal que tengo el preservativo y no manché la cama, él sigue sobre mí
con su pedazote todavía dentro y haciendo unos movimientos más suaves
metiendo y sacando tal vez aprovechado que su pito aún está duro, de repente me
lo saca de un sólo golpe y siento un vacío, yo seguía fingiendo estar dormido, escucho que
sale del cuarto, me imagino que se habrá colocado una toalla en
la cintura, al ratito viene y me limpia mi culo y me sube los interiores.
Luego
apaga la luz y se acuesta, yo todavía fingiendo estar dormido trato de
sacarme el condón que tengo en mi huevo lleno de leche, lo saqué con mucho
cuidado y le di un nudo para que no se saliera nada y lo tiré para el piso, quería
ir al baño a limpiarme pero tendría que esperar a que David se durmiera, seria
muy ilógico que me fuera al baño apenas él se acostara.
A
la mañana siguiente él se fue para el colegio y yo para la academia, él siempre
me acompañaba hasta la academia y después se iba para su colegio, en la tarde
cuando llegué a casa él ya estaba en la casa, eran como las 5 de la tarde, le
pregunté si no tenía muchas tareas si quería acompañarme a la playa,
enseguida me dijo que sí, nos colocamos unos shorts y nos fuimos a la playa,
yo quería decirle todo, ya en la playa caminamos por la orilla un rato siempre
jugando, yo ya sabía bastante de inglés, ya me daba para hacer una conversación
más o menos, llegamos a una parte de la playa y nos metimos al agua y seguíamos
jugando y echando bromas, la playa estaba sola, sólo veíamos dos perros
jugando en la arena a lo lejos, ya estábamos lejos de su casa, salimos del
agua y nos sentamos un rato en la arena a
ver el horizonte, y le digo:
- David, quiero decirte algo... - y hago una pausa, y él insiste:
- ¿Qué quieres decir?
Dímelo!
Yo sigo con la pausa y le digo:
- Ya va, que no consigo las palabras en inglés...
Sí las tenía, pero me daba miedo decirlo y que él me rechazara o
negara lo que hicimos, hasta que le dije:
- ¿No te vas a molestar conmigo de lo
que te diga? - a lo que él me contestó:
- ¿Cómo me voy a molestar con la persona que me hace feliz?
Yo quedé muy sorprendido con la respuesta y le
dije:
- Repíteme eso más despacio a ver si entiendo.
Y él me vuelve a repetir
pero más despacio palabra por palabra (en inglés, claro) y yo le pregunté:
- ¿Quién te hace
feliz?
Él me miró un instante,
me tomó de la mano, hizo una
pausa y me dijo:
- Tú.
- De eso mismo te quería hablar, de nosotros.
Seguíamos sentados en la arena, no había nadie
alrededor, pero allí no
quería hacer nada aunque era una declaración de amor, claro está.
- Vamos a casa que quiere escribirte algo en el traductor.
Nos soltamos las
manos, nos levantamos y nos fuimos a casa caminando por la orilla, siempre jugueteando.
Llegamos a casa y yo me fui a tomar una ducha, después lo hizo
David.
Ya en el cuarto nos sentamos frente al computador y empezamos a usar el traductor:
Escribí:
"Sabes
que te hice mío y me gustó, y también cuando tú me hiciste tuyo".
David
sólo me escribió: "Dime que vamos a seguir haciéndolo".
- Si tú quieres, sí.
- Claro que sí.
- Pero tenemos que tener cuidado de que en tu casa no sospechen de nada, esto tiene que quedar
entre nosotros, no lo comentes con ningún amigo del
liceo ni con nadie.
- Trato hecho .
Como
él estaba en interiores, le noté que su pedazo estaba a millón y yo le metí la
mano y se lo tomé entre mis manos, tenía su rico pito que me hacía gozar tanto,
el mío también estaba a millón, él me hizo lo mismo.
Después
de cenar nos fuimos nuevamente al cuarto y nos quitamos los shorts y quedamos en
interiores nuevamente, nos fuimos al computador, David me propuso jugar fútbol
pero quería preguntarle algunas cosas más, así que activamos otra vez el
traductor.
- Nunca he hecho el amor, mi
virgo lo perdí en ti y tú me quitaste el virgo de mi culito, o sea, me desvirgaste.
Luego me dijo:
- Este
era el cuarto de los estudiantes, yo dormía en el otro cuarto con mi hermana,
pero como crecimos, papá y mamá decidieron que ya era hora de que cada quién fuera
para su cuarto, como tú has visto en el cuarto de ella también hay dos camas,
cuando es una estudiante femenina se queda en su cuarto, cuando es masculino se
queda en el mío, por cierto, la semana que viene llega una estudiante de
Colombia y se quedará en el cuarto de mi hermana.
Yo
le vuelvo a preguntar:
- ¿Cuál fue el ultimo estudiante que se quedó contigo aquí
en tu cuarto?
- El último estudiante que se quedó en mi
cuarto fue un señor de 32 años de Costa
Rica y casi no hablábamos, yo tenía
que estar en el cuarto en short, me daba pena con él, yo ni lo trataba y era un
poco extraño, menos mal que sólo
se quedó dos semanas, y tú eres la segunda persona que se queda conmigo a
dormir aquí.
En
esto le dije:
- David, ¿jugamos fútbol? ¿o tienes sueño?
Él me mira y se ríe, tal vez
ya está pensando en el sexo.
- ¿Qué te parece si hoy jugamos computadora? pero juguemos desnudos!
A lo que él enseguida se quitó su interior y yo hice lo mismo. Su pito ya estaba a millón,
igual que el mío, no podíamos disimular, todo estaba a la vista.
- ¡¡Estás muy animado!!
- ¡¡Tú no te
quedas atrás!!
Nuestros pitos eran casi del mismo tamaño a pesar de que yo le
llevaba 5 años, él lo tenía largo y un poquito grueso, yo en cambio lo tenía
menos largo pero más grueso.
Al
rato de estar jugando Fútbol en el computador, me dijo:
- Me voy a
dormir, mañana es viernes y yo tengo clases.
- Pero yo no tengo
clases, yo sólo tengo clases de lunes a jueves.
- ¿Vamos
a hacer algo hoy?
- ¿Quieres hacer algo hoy?
- ¡Claro que sí!, ahora lo haremos pero los dos despiertos!
Yo me reí
y le dije:
- Vamos a jugar un partido de fútbol, y el que pierda se va a dejar coger
primero.
- OK!
Yo quería perder, aunque yo jugaba bien, él también
lo hacía, nuestros juegos siempre terminaban por la mínima, pero me descuidé un
poco la defensa y él me ganó 2 a 0.
- Tú ganaste! me cogerás primero, luego yo a ti.
Estábamos los dos muy
emocionados, nuestros pitos seguían a millón.
- Voltéate, que te lo voy a
meter hasta la pata.
- Arrodíllate aquí entre mis piernas.
Así lo
hizo, y luego le coloqué mis piernas en sus hombros y mi ojete quedó a la vista,
todo para él, David quedó
sorprendido con esta posición, tomó su pedazo de carne y me rozó varias veces
en mi ojete lubricado hasta que lo introdujo poco a poco, yo veía cómo aquel
rico pedazo de carne me perforaba, mi pito estaba a millón, le rozaba el
ombligo a David, me decía:
- ¡Qué rico estás, Ricardo!
Yo seguía viendo cómo él me lo metía todo hasta el tope y me lo sacaba hasta la cabeza, yo
acariciaba sus nalgas, él empezó con unos movimientos más rápidos y me dijo:
- Ya me voy a correr!
Al ratito siento toda su leche dentro de mí, él sudaba mucho,
igual que yo, con él todavía dentro de mí le dije que me acariciara mi pito,
que ya estaba por reventar, así lo hizo y me corrí con una pequeña paja que
me hizo, claro yo me quería correr para
así durar más cogiéndolo a él.
A
rato, como 15 minutos después, ya estaba repuesto mi pito, ya estaba listo para
echármelo.
Así
que le dije a David que ya estaba listo, y él mismo se lubricó, se colocó en la misma
posición que yo me había puesto antes, con sus piernas en mis hombros, y allí estaba ese bello
ojete rojito lubricadito para mí, sin nada
de vello. Tomé mi pedazo, se lo pasé varias veces por su hoyo, él temblaba,
tal vez de miedo o de placer, le metí la cabezita, después le fui metiendo
poquito a poco hasta el fondo, sólo estaban mis bolas de fuera, lo demás estaba
dentro del rico morenito David, empecé mi baile de meter y sacar muy suave, él
me acariciaba mis nalgas y yo le masturbaba su pito, ya tenía rato y no me corría
todavía, los dos otra vez sudábamos bastante, él se
acabó entre mis manos, yo seguía metiendo y sacando, y empiezo a hacer movimientos
más rápidos, él echaba unos griticos de placer, le dije:
- Me
vengo!, me vengo!
Al ratito deposité
toda mi leche dentro del
rico David, le dije todavía estando dentro de él:
- ¡Qué rico estás!, lo haría otra vez hoy!
Pero estábamos cansados y David tendría que ir hoy
al colegio, digo hoy porque ya era la 1.30 de la madrugada.
Nos
fuimos a limpiarnos al baño, uno por uno, y nos acostamos.
Todos
los fines de semana vamos a museos, parques y otros lugares, siempre conocía
gente, siempre había preguntas, David y yo nos llevamos muy bien, aparte de ser
amantes secretos.
La
muchacha que llegó de Colombia se llama Rosa, tiene 24 años y es muy agradable,
nos llevamos muy bien, ella y yo practicamos en ingles y hablamos en español
de vez en cuando, pero ni sospecha de mi amor con David ni nadie.
David
y yo lo hacemos como 3 veces por semana, lo hacemos de varias posiciones y cada
una de ellas disfrutamos más aún el uno del otro.
Me
queda nada más aquí 2 meses, ya pasaron 4, y cuando recuerdo que tengo que irme
para Venezuela sin David, me echo a llorar, no sé qué voy a hacer.
Tal
vez
algún día termine esta historia que todavía está en pleno desarrollo, vamos
a ver qué pasa, también animaré a David a que cuente su versión de esta
historia.
(Los
nombres de las personas de esta
historia verdadera, incluido el mío, han sido cambiado por nuestra privacidad)