Un viaje en tren

Un recorrido que por habitual se convierte en monótono, el paisaje ya no llama mi atención, sólo los pasajeros a los cuales examino cada tarde al volver a mi casa generan cierto interés en mí.
Allí está, cada tarde coincido con un chico, algo más joven que yo, sube un par de estaciones después de mí y baja en la de antes, cada día se sienta y lee un libro, me parece guapo aunque por su edad deduzco que su cuerpo aún no está formado como para excitarme, lo observo casi todo el trayecto mientras el vagón se va vaciando y él ojea distraídamente un comic. Debe de ser erótico pues lo disimula metiéndolo entre las páginas de un libro escolar.
Sólo quedamos los dos en el vagón, puedo ver cómo un bulto se marca en su pantalón, desde luego el comic debe de ser de su agrado. Me sorprendo, durante unos segundos puedo ver la portada levemente y aunque no la distingo entera puedo leer en la parte superior “YAOI”.
Apenas le quedan 20 minutos de trayecto, levanta la mirada para ver si alguien ha reparado en él y nuestras miradas se cruzan, no la apartamos ninguno de los dos, él se sabe descubierto en su secreto y me mira desafiante a la vez que yo le aguanto la mirada diciendo con ella “Somos iguales”.
Sin dejar de mirarme, se levanta y se acerca a mí, dando una última mirada al vagón para confirmar que estamos solos, se sienta delante mío, puedo ver cómo su polla presiona sus pantalones, su mirada lo dice todo, yo abriendo mis piernas acaricio mi verga, se la ofrezco sin ningún reparo, seguro de que es lo que quiere.
Sin mediar palabra, se quita la camiseta y se desabrocha el pantalón mientras yo libero mi polla ya completamente erecta, levantándose deja caer sus pantalones hasta los tobillos y arrodillándose delante mí comienza a lamerme todo el mástil, por fin se la introduce en la boca y comienza un rápido mete y saca, su parada está cerca. Mis pantalones ya están en el suelo también y acompaño su cabeza con mis manos.
Follo su boca mientras mis manos recorriendo su espalda llegan hasta su culo, primero uno y luego dos de mis dedos se pierden en su interior, él culea al ritmo que yo le marco taladrando su culito virgen con mis dedos a la vez que mi polla ya traspasa sin problema su garganta, se pajea con rapidez sabiendo que yo no tardaré en correrme y disfrutando por primera vez de unas manos y una polla extraña que juegan con él.
A la vez que el tren pita indicando que entra a la estación donde él debe bajar, exploto en su boca, mi leche resbala por su boca incapaz de tragarla completamente, resbalando por su barbilla y goteando sobre su propia polla que también comienza a soltar chorros de leche manchando la tapicería del tren, jadea unos segundos recuperando el aliento, el tren ya se está deteniendo.
Él se levanta y se sube el pantalón a la vez que con la lengua recoge los restos de mi corrida que han salpicado su cara, se limpia el pecho con la camiseta y se la pone, veo claramente las manchas de semen en ella, yo también me subo los pantalones, coge la cartera y me mira con una sonrisa en sus labios, realmente es guapo. Besa mi mejilla y me dice.
- Me llamo Carlos.
Antes de salir corriendo, debe bajar del tren.
Sigo sentado, respirando jadeante aún, por la ventana lo veo alejarse por el andén mientras me mira, su sonrisa sigue en su cara, levanto la mano y él me devuelve el saludo.
El tren arranca de nuevo, lo miro hasta que lo pierdo de vista, deseo que llegue mañana para decirle mi nombre.
Carles15@hotmail.com