Creo que me recuerdan
como el militar caliente que
escribio una de sus experiencias
en la milicia con un
soldado nuevo. Quiero
relatarles otra de de mis tantas
experiencias con dos
soldados nuevos que llegaron hace
algunos meses.
Como ustedes saben tengo
el grado de cabo primero y me
encuentro dedicado a
la parte de reclutamiento de
nuevos soldados para
las fuerzas armadas.
Hace algunos meses se
encontraba atiborrada mi oficina
de jovenes que deseaban
entrar a pagar el servicio
militar y que por supuesto
van llenos de nuevas
expectativas; entre todos
ellos llegaron dos costeños
(así se les conoce
a las personas que pertenecen a la
región de la costa),
se les veía agradables y bastante
machitos; por el momento
no me llamaron la atención;
solo fue hasta el examen
médico general, el cual lo
realiza un coronel, que
me interese por ellos.
Recuerdo que pasaron a
mi oficina les pregunte de
donde eran y me dijeron
que eran costeños pero
radicados en esta ciudad
desde hace algunos años. Les
firme los papeles; ellos
firmaron e hice pasar al
coronel que es el médico
delegado para realizar los
examenes de admisión.
Todo cambio en ese instante:
- Bueno muchachos, quitense
la ropa, sin
preocupaciones que aqui
estamos entre machos, les dijo
el coronel.
Cada uno comenzo a desvestirse,
y me quede asombrado
de los bellos cuerpos
que poseian, de sus piernas
torneadas por el ejercicio
y el gimnasio, solo podia
divisarlos en sus pequeñas
tangas que guardaban sus
monumentales trancas.
- Pelenlo muchachos, quitense
esos calzoncillos que
voy a revisarlos - volvio
a decirles el coronel.
En el momento de desnudarsen
mi excitación crecio a
mil y el coronel comenzo
a revisarles sus dientes,
luego sus axilas, luego
hizo que se acostaran sobre mi
escritorio para palpar
sus estomagos, a los cuales se
les veia las abdominales
realizadas dia tras dia,
luego reviso sus vergas
y sus bolas, uno de ellos
intento obtener una erección
pero solo le duro un
momento, crei que iba
a enloquecer de deseo; pero me
contuve, cuando el coronel
termino ellos se vistieron
y el coloco su visto
bueno.
- Aceptelos cabo, estos
mariconcitos estan buenos para
que carguen un fusil
y una riata, sus cuerpos estan
bien formados para cargar
una 0.50. el coronel me miro
con entusiamo y ellos
en ese momento supieron lo
dificil que seria el
ejercito.
Recuerdo que pense para
mis adentros "estas dos
porciones de carne tengo
que comermelas". Un mes
despues estaban ya prestando
el servio militar. Luego
me las ingenie para saber
que dia realizarian el
juramento de bandera
y por supiesto tendrian su
primera licencia. Y dicho
y hecho el dia en que
prestaron juramento nadie
fue a acompañarlos, me
parecio algo extraño
y les indague:
- Soldados
- Si mi cabo, a sus ordenes
- Donde estan sus familiares.
- No vinieron señor.
- Porque soldados?
- Ellos decidieron volver
a la costa a vivir hace
algunos días y
nosotros decidimos quedarnoa aqui,
señor.
- Y donde se quedaran
hoy.
- Aqui señor,
en el cuartel no tenemos donde
quedarnos.
Fue mi oportunidad para acercarme mas a ellos.
- Bueno si desean soldados,
pueden quedarse en mi
apartamento hoy, yo tambien
tengo licencia.
- Gracias señor,
pero no queremos incomodar.
- Dejen de ser guevones
soldados, que se van a quedar
haciendo aqui, los invito
unos tragos.
Finalmente dedicieron
aceptar y los espere que se
cambiaran para irnos
a mi apartamento juntos. Cuando
salieron vestidos de
civil no podia creer lo que veía,
dos buenos especimenes
en jeans ajustados, camisetas
pegadas al cuerpo, botas
militares y gorras de
campaña.
Se veian mas buenos que
nunca, entonces nos fuimos
para mi apartamento.
Al llegar les indique que allí
todo era muy reducido
pero que nos las arreglariamos
para dormir.
Pasaron algunas horas
y habiamos bebido lo suficiente
como para estar ebrios,
Carlos el mas joven de ellos,
se levanto y fue hasta
la videograbadora e
inconcientemente habia
dejado, sin tenerlo
presupuestado, un video
gay de militares, Carlos lo
encendio y casi me trago
la lengua del susto.
- Muchachos disculpen,
eso no es mio.
- Tranquilo Cabo dejelo
alli, mire que manes mas
acuerpados. Tu que opinas
Mario? tienen un cuerpo del
putas.
Mario me miro y me dijo:
- Cabo regaleme otro trago mientras vemos estos manes.
Me levante algo confundido y me agache para servirlos.
- Cabo usted es un flaco
bien arrecho y tiene un culo
bien rico. Mario me sobo
el culo y yo pense que todo
se debia a la embriaguez.
- Carlos el Cabo se merece
un poco de nuestra
atención.
Los dos se sentaron cada
uno a mi derecha e izquierda
y comenzaron a lamerme
el cuello. Carlos me beso como
un macho caliente y ardiente
mientras Mario me
desabrochaba la camisa
y lamia mis pezones, todo
parecia un sueño,
yo gemia y baje mis dos manos para
sobarles sus vergas por
encima de sus jeans.
- Que ricas vergas tienen soldados.
Los dos se levantaron
y se quitaron sus camisetas,
luego sus jeans y solo
quedaron vestidos con sus
tangas y sus botas militares,
los dos se sentaron cada
uno en mis piernas, mientras
se besaban y sobaban sus
tangas contra mis muslos
y yo les lamia sus axilas
lampiñas, sus
tetillas. Finalmente me ecabaron de
desnudar. Me lavantaron
las piernas y Mario comenzo a
chuparme el culo sin
compasión, Carlos me mamaba la
verga y yo sobaba sus
cabezas buscando introducirlas
cada vez mas en su trabajo,
luego Carlos bajo mis
piernas y se paro en
frente mio y comenze a mamarsela
sobre su tanga mientras
que Mario seguia mamandomela
cada vez mas fuerte.
De un solo golpe rasque la tanga
de Carlos y deje su verga
al descubierto, que sabor
tenia, era delicioso,
la mamaba y casi no cabia en mi
boca, luego baje hasta
su entrepierna y mi boca se
encontro con su culote
cerrado y lampiño, lo lami
hasta saciarme. Mario
saco dos preservativos de su
jean y me dijo:
- Ahora sabras lo que es una verga de verdad.
Coloco un preservativo
en mi verga y el otro lo
utilizo él; levanto
un poco mis piernas y comenzo a
metermela, era tal el
placer que se la mamaba cada vez
mas fuerte a Carlos.
Tome por la cintura a Carlos y lo
sente sobre mi verga,
era una sensación indescriptible
sentir mi culo lleno
de una super verga y estarsela
metiendo a otro al mismo
tiempo. Los tres gemiamos y
sudabamos como toros
en celo. Carlos comenzo a
memearse encima mio mientras
se la metia, su orin
caliente me excito mas
y nos besamos mientras Mario
lamia su cuello y su
espalda y arremetia cada vez mas
duro contra mi culo.
Luego cambiamos de posción y me
sente en la verga de
Carlos frente a él, Mario me
dijo:
- Te vamos a hacer sentir
dos vergas al tiempo en ese
culote tuyo para que
no nos olvides.
Me parecio algo nuevo
y eleve mi culo un poco para que
Mario se situara detras
mio, y este empezo a buscar mi
culo con su verga, luego
comenzo a metermela junto con
la de Carlos, el dolor
era indescriptible pero mi culo
comenzo a acostumbrarse
y los dos se empujaban
mutuamente buscando penetrarme
mas hondo.
- Me voy a venir, decia
Carlos.
- Vengamonos los dos
al tiempo dentro de este culote,
respondio Mario.
Al unisono senti sus leches venirse dentro de mi.
- Toma toda esta leche
cabo cabroncito, ahhhhh!!!!,
toma, toma.
Me vine a chorros en ese
instante y los dos sacaron
sus vergas, los tres
exhaustos nos tiramos sobre el
piso y prendimos de a
cigarillo, fue en este momento
cuando notamos que la
pelicula se habia acabado.
Cabo Primero, Julio
juceza1@yahoo.com