Vacaciones escolares
El verano pasado en vacaciones escolares me fui de
mochilero a una playa. Soy de tez blanca, ojos marrones claros, rubio, con un
cuerpo pequeño bien formado pero delgado, gracias a mis horas diarias de
gimnasio.
Decidí ir de vacaciones a la playa, solo, en busca de un poco de tranquilidad,
así que tomé un poco de ropa, la mochila y un viernes a la tarde salí a la ruta
a esperar que algún automovilista bondadoso me llevara hacia la playa, distante
a unos 450 Kms., de la ciudad donde yo vivo.
Luego de unas horas de espera, se detuvo una camioneta, con vidrios polarizados,
de manera que no podía ver al conductor. Me acerqué a la ventanilla del
acompañante y me abrieron la puerta, me dijeron "sube chamo", tiré mi mochila en
la caja de la camioneta y con mi mejor sonrisa me subí.
Mi sorpresa fue grande al ver al hombre más hermoso que jamás haya visto. Era un
macho de color moreno, unos labios carnosos morados, dientes blancos, y un
cuerpo de infierno, musculoso, muy marcado. Llevaba puesto una remera roja
ajustada al cuerpo que permitían admirar sus pectorales, hombros y bíceps
voluminosos y fibrosos. Unos jeans recortados claritos y al cuerpo que
delimitaban unas fornidas piernas velludas, y dejaba entrever un gran "paquete".
Un par de botas marrón claro adornaban sus pies.
Me senté y dije: -hola, hasta donde me llevas?, voy a La Puma (una estancia a
unos 250km de mi ciudad camino a la playa), -si querés te puedo dejar allí? - si
muy bien, yo voy a la playa a veranear y distraerme un poco. Seguimos hablando
de cosas mundanas, hasta que terminamos hablando de sexo.
Me preguntó si tenia novia, a lo que respondí que no, él me dijo que tampoco
tenía, y que hacia mucho que no estaba con nadie y estaba muy deseoso de una
sesión de sexo. Le dije que con ese cuerpo fabuloso no le sería difícil
encontrar alguien con quien tener sexo. Me miró fijo a los ojos y me dijo: -¿Te
gustaría probarme? vi tu cola linda cuando "hacías dedo" al costado de la ruta y
pense que a mi si me gustaría probarla. No sabia que decir, este macho buenisimo
me estaba proponiendo sexo, asi no mas. Hasta ahora habia tenido sexo solo con
amiguitos del colegio, pero esta era una oportunidad unica de tener sexo con un
macho de verdad.
Ni lo pensé. Le dije sonriente: -claro que si, busquemos un lugar. Me acerqué a
su lado, el pasó su fuerte brazo sobre mi hombro envolviéndome con su olor a
macho, giró la cabeza y me besó con esos labios carnosos que tanto deseaba desde
que subí a la camioneta. Uf que beso mas divino, yo lo abrace y me deje llevar
por sus deseos.
Se salió del camino, frenó y estacionó la camioneta a un lado de la ruta en un
bosquecito de álamos, no podía verse nada desde la ruta ya que había oscurecido.
Nos besamos y abrazamos mas y mas, me apretaba a su cuerpo con sus fuertes
brazos, podía sentir su pecho contra el mío, le saqué la remera dejando a ese
semental moreno con el torso desnudo, pude admirar sus pectorales y abdominales
tan marcados, me senté sobre él, de frente encontrándome entre el volante de la
camioneta y su pecho, comencé a refregar mi colita sobre su miembro, que
lentamente comenzaba a despertar, sintiendo que emanaba un calor delicioso que
me calentaba la colita. Que placer mas morboso senti montado sobre este semental
moreno.
Empecé a besar su cuello, a lamerlo lentamente con mi calurosa y húmeda lengua
empapando su piel morena con mi saliva, seguí con su pecho, sus enormes
pectorales como rocas, lamí y mordí sus pezones que rapidamente se erectaron
como tambien senti erectarse su verga acomodandomela en la raja de mi culo. Yo
succionaba sus tetillas como un gatito sediento. Él solo decía: -asi mi putito
sigue, ¡¡¡como sabes calentar a un hombre!!! me encanta como eres conmigo.
Salí de esa posición tan comoda y fui desprendiendo los botones de su jean, metí
mi mano y agarré un trozo de carne que dificilmente me impedía cerrar mis
deditos, casi no podía rodearlo con mi mano, lo saqué, se lo mire con morbo y
corrí su prepucio lentamente, dejando al descubierto una cabeza, un glande
morado e hinchado, del cual emanaba un exquisito olor a macho, ese olor que
despiden las vergas que a uno le hacen dar ganas de engullirlas como si fueran
el alimento de los dioses.
Pasé mi lengua por mis labios para humedecerlos y me dispuse a mamar aquel
buenisimo falo moreno que ya destilaba precum que queria probar y me dedique a
el con una tenacidad que hacia al moreno retorcerse y gemir de placer.
SIiiiiiiiiii!!!!!!!!!! Que bien la mamas, hooooooooooh ,aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh
así, mmmm que puto eres mmmm…. Como me gusta……… así, asiiii……..más……….huuuuuuu....riiiiico
sabes mamarrrrrrr.
Ese moreno sí que estaba gozando, y yo ni que hablar con esa pija deliciosa en
la boca. Mientras me la tragaba, con la otra mano le amasaba los huevos
grandotes, se los estrujaba queriendo exprimir esas bolsas llenas de leche.
Su verga era enorme de unos 22 por 6 cm. Estaba muy brillosa producto de mi
saliva y su abundante precum. Su piel estaba muy tensa, por lo que se marcaban
unas venas enormes en toda su longitud. Me dejó chuparsela bastante tiempo, lo
que agradecí, pues me fascinaba y tenia tiempo que no mamaba.
Luego él tomó el rol dominante, me volteó sobre el asiento dejándome en cuatro
patas, con mi colita apuntando a su cara, me dijo: -ahora vas a sentir lo que es
estar con un hombre como yo.
-Si quiero saber que se siente, sos mi macho ahora, haceme lo que quieras-
respondí sumiso con voz tremula de excitación.
Bajó mis pantalones dejando al descubierto mi blanco y depilado culo, tomó mis
nalgas con sus dos manos enormes y comenzó a pasar su cálida lengua por mis
apetecibles gluteos y luego abriendomelos como si fueran una fruta comenzo a
lamer mi raya de arriba a bajo.
-mmmmmmmmmmm que placer delicioso, mmmmmmmmmm así, si así… mojame toda la
colita, repetía yo, que me encontraba sumido en un éxtasis total. Si meteme tu
lengua dura y caliente y sentí feliz como me complació.
- si que buena cola que tenés chaval, que puto se te ve, como te la depilas, no
tenés ni un pelito en el orto, ¡¡¡guacho como te la voy a dejar!!! - si, partime
la colita, dale macho, haceme tuyo, le conteste, emocionado mas y mas por sentir
el placer que me iba a dar.
El moreno no paraba de chupar mi cola, en eso siento que me empieza a meter un
dedo en el culo. Que delicia esa vara negra clavada en mi blanca y frágil
colita…me la trabaja un rato haciendome gemir de placer, despues me mete otro
dedo bien ensalivado y gimo mas como un becerrito y por fin me mete el tercero y
me va estirando bien el orto y yo gimiendo mas duro mientras el me decia, si te
gustan mis dedos ya vas a sentir mi verga como ningun macho te ha cogido antes.
Si que rico me abres el culo, soy tuyo, cogeme cuando te de la gana y como te de
la gana. Asi me gustas, bien putito y sumiso a los deseos de tu macho. Me moría
de ganas de sentir su polla, comersela toda con mi cola y llegar al extasis de
un orgasmo con ella adentro.
El moreno sacó de la guantera de la camioneta un pote crema para manos, me untó
bien profundo mi huequito ensanchado y luego se untó la pija, era hermoso ver
ese falo oscuro con crema blanca sobre toda su extensión bien exitado por el
prospecto de coger mi colita.
Luego apuntó a mi orto, apoyo su glande, me tomo por las caderas y me empujó
hacia su cuerpo.
-mmmm, hooooooooooooooo asiiiii, huuuuuuuuuuuuummmmm, que ricooooo me la metes,
decía yo mientras me iba abriendo la cola poco a poco con esa estaca durisima
color ébano.
-Que cola más calentita tenés repetía él, como me gusta cogerme carajitos como
vos huuuuu siiii que buen puto sos..mmmm como no te encontré antes uuuuffffffff.
Eres de lo mejor y yo feliz de oir sus comentarios lascivos.
Lentamente fui recibiendo ese descomunal pedazo sintiendo dentro de mi cuerpo un
gran placer. Entonces comenzó a apurar su mete y saca, solo se sentía el ruido
de mis nalgas contra sus muslos y el golpeteo de sus largos y colgantes huevos
llenos se leche que como un péndulo chocaban contra mís nalgas haciendo un "plof,
plof, plof"
Comenzamos a transpirar, ya que dentro de la camioneta hacia mucho calor y el
olor de dos machos cogiendo inundó la cabina erotizandonos mas. Me clavaba
estocada, tras estocada gimiendo de placer y mi cola resistía heroicamente y
disfrutaba las embestidas fabulosas de ese semental azabache.
Apoyó su pecho en mi espalda, mientras seguía bombeando y comenzó a morder mi
cuello y besar mis orejas. Pasó su mano rodeando mi cuerpo y llegó a mi pene que
estaba como una roca y empezó a masturbarme con su mano, me masturbaba
salvajemente, mientras arremetía contra mi cola con su falo. Me decía al oído: -
¿te gusta putito?, te gusta? -Siii, siiii, que riiiicoooo me coges....dame
mas....-Huuuuuuu que cola mas apretadita tenes huuuuuuuuuu, como me gustas
hooooo y ademas metía su húmeda lengua en mis oídos, volviendome loco de placer.
Luego comenzó a estremecerse y bombear más fuerte y con un alarido: -aaaaaaahhhhhhh
uuuuuuuuuuhhhhhhhh ooooooooooooohaaaaaaaaaaaaaa!!!! Comenzó a llenar mi cola con
borbotones de leche caliente y espesa. Yo al sentir mi tunel de sexo llenandose
de ese néctar albino, comencé a derramar violentamente mi leche en el asiento de
la camioneta. Los dos nos estremeciamos violentamente mientras disfrutabamos de
un orgasmo increible. Oh este si es un macho de verdad, como me ha puesto y él
como me goza. Esto es lo maximo, pensé.
El corpulento moreno se desplomó sobre mi espalda agotado por el trajín de la
cogida. El gran peso de su cuerpo musculoso hizo que me desplomara también yo
sobre el asiento lleno de mi esperma.
Nos quedamos dormidos deliciosamente, él sobre mí, abrazados, con los cuerpos
sudorosos, luego sentí como su verga poco a poco se zafó de mi ano, dejándolo
agrandado, y por la cara interna de mis muslos comenzó a correr la esperma del
moreno que poco a poco y como una cascada iba saliendo por mi abierto ano.
Nos limpiamos la esperma como pudimos y reanudamos el viaje. Te quedas conmigo
esta noche putito, verdad? me pregunto acariciandome la cola y haciendome
estremecer recordando su fabulosa cogida. Claro que si me quedo contigo, si me
la vuelves a meter asi, le contesté acariciandole su bulto fabuloso y contentos
nos besamos salvajemente. -No te vas a arrepentir, me dijo. Y tu tampoco le
conteste, preparandome mentalmente para nuestra proxima sesion de sexo.
Consiguio habitacion en un motel, estacionó frente a la habitación y agarrandome
por la cintura abrió la puerta y me abrio un mundo de placeres insospechados.
Fué toda una noche de sexo salvaje, me cogia como le daba la gana y yo me
sometia a sus deseos y ademas lo gozaba como nunca me imagine que podia ser un
macho. Trague toda le leche deliciosa que me dió y me lleno el culo cuantas
veces quiso con su esperma dandome cada vez un orgasmo a mi tambien haciendome
comprender lo que él era para mi: mi macho. Estaba insaciable y me llamaba el
mejor putito que habia conocido en su vida. Me pidio que lo acompañara a él en
su viaje y sin dudarlo me ofrecí seguir con él, pasando con él noches
inolvidables de placer que me convencieron de que mi sitio era a su lado.
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