Mi vecinito II

Muchas son las razones por las cuales no publicaba la continuación de este relato
ya que recibí un montón de mensajes apoyando y repudiando mi anterior relato
pero fueron más los que me felicitaron por lo hecho y en nombre de estos que les
va el segundo relato.

El día en que sucedieron las cosas me di cuenta que soy bisexual y Cristian, mi
amiguito, al parecer igual, como ya les conté ese día sólo hablamos y no lo penetré
ni nada de eso, sólo conversamos, masturbamos mutuamente y le chupé su verguita
de 14 años por primera vez en su vida y la mía. Con el chico nos hemos hecho muy
amigos y nos tenemos mucha confianza, él guarda mis secretos y yo los de él, me
cuenta que sigue viéndose con su amigo y lo trae frecuentemente a su casa para
que su papa lo vea, a él le gusta espiarlos mientras se miran e incluso les ayuda
para que puedan quedar solos, ni su papá ni su amigo saben que los espía y que
conoce su secreto. Yo le propuse conocer a Jimi, que así se llama el otro chico que
tiene 13 años.

- Me gustaría conocer a tu amigo Jimi ¿Sí?
- Te lo presento, ¿pero cómo?
- Mañana mi señora volverá donde su madre y estaré toda la tarde solo.
- Le diré que venga a navegar por Internet, ¿te parece?
- Está hecho!, nos vemos mañana!
- Claro, cuídate!

Esta fue la conversación que tuvimos con Cristian, al día siguiente no fui a trabajar
en la tarde y mi señora se fue a ver a su mama que continuaba enferma, me duché
y los esperé sentado en mi sillón. A las 3:15 llegó sólo Cristián, le pregunté por su
amigo y me dijo que no podía venir, que otro día, le dije que no importaba que no se
preocupara, le propuse que me contara más sobre lo que hacía su padre con este
chico. Esto me contó:

- Mira el otro día Jimi fue a mi casa y nos pusimos a jugar nintendo, mi papá le pidió
a mama un remedio para el dolor de cabeza, mi papá sabía que no había nada de
aspirinas ni casi nada en el botiquín, así que le prestó el auto a mi mama para que
fuese a la farmacia por medicamentos, a mi mama le encantó la idea ya que las
tiendas estaban abiertas y no podría resistir la tentación de comprar una que otra
cosilla, al irse mi mama, papá me mandó a comprar a la esquina cigarrillos, "está
bien" le dije, "pero dame dinero para pasar a cortarme el cabello", mi papá sonrió
y me dio el dinero. Le dije a Jimi si quería quedarse jugando pues yo demoraría un
rato, ¿qué crees que me dijo? "Sí,sí.." Justo, como yo ya sabía lo que pasaría, me
escabullí por donde siempre lo hago para ver qué pasaba, los busqué en la habitación
matrimonial a la que siempre van y no estaban, bajé despacio las escaleras y aun
estaba el televisor encendido, traté de escuchar qué pasaba, y mi papá le preguntaba
"¿te gusta?" y Jimi contestaba "sí, me gusta mucho" y después silencio, bajé un poco
más y los vi, estaban frente al televisor sentados en la alfombra uno al lado del otro,
mi papá con el pene parado totalmente y el chico lo masturbaba lentamente, mientras
el chico continuaba con su tarea, mi padre lo besaba, estuvieron así un buen rato
hasta que se levantaron y se dirigieron al baño, los seguí despacio pero cerraron la
puerta y no logré ver más, salí de la casa para escucharlos por la ventanilla del baño
pero era demasiado alta y no pude ver, sólo escuchaba los quejidos de mi padre y de
Jimi, mi papá le decía "¡qué rico eres putito mío, cómetela toda!" Y ese tipo de cosas,
después me fui, cuando volví ya Jimi se había marchado y mi mama ya estaba en casa.

No saben lo bien que me resultó el relato de Cristian, me dejó calentísimo, como ya
estábamos sentados uno junto al otro le tomé su mano y la puse sobre mi verga, creo
que el chico esperaba eso, me comenzó a masturbar por sobre el pantalón, yo busqué
su penecito para darle placer a él, me encuentro con la sorpresa que ya está a tope, le
meto la mano por debajo del pantalón y tenía una carpa armada con su verguita de
pilar, lo tomé en mis brazos y lo llevé al baño para enseñarle lo que pasó y que no
pudo presenciar aquel día con su padre, me abrazó y me besó en los labios, un beso
inocente, su boquita chica que era explorada por mi lengua, juego que no tardó en
entender y seguir, lo senté en la taza del baño, cerré la puerta con seguro, él comenzó
a desvestirse, lo detuve y le dije que quería ser yo quien lo hiciera, andaba con una
camisa manga corta, comencé a desabotonar desde abajo sintiendo el nerviosismo
del muchacho, paré en la mitad y lo besé para que estuviese más tranquilo, le quité
la camisa y le besé el cuello, bajé por sus hombros, los acariciaba, me volvía loco esa
piel blanca y suave sin nada de pelos que entorpecieran mis besos y mis caricias, con
olor a niño macho, con la mezcla de su loción, era perfecta, él comenzó a seguir mis
pasos he hizo lo mismo, me besó y acarició, él estaba ya parado en la taza del baño,
se veía un poco más alto que yo, nos abrazamos nuevamente sintiendo su calor y
olor, le bajé los pantalones y quedó sólo en sungas, lo miré bien y es bellísimo, a
pesar de su edad tiene marcados los abdominales y los músculos de sus piernas
suaves y tersas, su paquete estaba al máximo, bajé mi cabeza para oler ese bulto
hermoso que me esperaba palpitando de excitación, el olor más embriagador que
he conocido, lo mordisqueé, lo acaricié, lo olí y lo saboreé, le comencé a bajar
despacio pero muy despacio sus sungas, quería ver despacio el tesoro que
guardaba este chico, cuando ya mostraba gran parte del pene, saltó como un
resorte mostrándose ante mis ojos, no pude detenerme, me tiré deprisa para
chupar aquella golosina que era sólo mía, el mismo tronquito que saboreaba días
antes estaba nuevamente entre mis labios, su sabor es totalmente indescriptible,
la piel con mi lengua se sentía suave y caliente, a momentos su pene saltaba dentro
de mi boca como queriendo meter más o crecer, con mis manos le acariciaba su
trasero grande, redondo y suave y cada vez lo apegaba más a mí, su cara con los
ojos cerrados daban cuenta que mi mamada era eficaz, el chico continuaba con el
ritmo de las embestidas contra mi boca, el pequeño me estaba follando por la boca
y yo estaba feliz. Después de un rato me levanté y él se bajó de la taza del baño,
me desabotonó el pantalón y acarició mi paquete por encima, comenzó a bájarmelos,
luego como un buen alumno, siguió el mismo ritual que ya había echo yo, hasta que
encontró mi polla totalmente erguida y caliente, la miró como preguntándose algo y
luego comenzó a chupar la cabeza y un poco más ya que no podía tragar más con su
boca, se apoyaba con sus manos para darle más placer a mi verga, cuando me la
chupaba sentía como lengüetazos de sensaciones prohibidas, él estaba agachado y
lo único que yo miraba era ese culito blanco y paradito que tiene, le pregunté si
quería ser mío para siempre, me dijo que sí, no entendiendo aún lo que significaba.
Le di la vuelta y le dije que se apoyara en la taza del baño, así lo hizo, me miraba
un poco nervioso pues ya había comprendido lo que había aceptado, lo miré a los
ojos y le dije que seria inolvidable y que trataría de no hacerle daño, que lo haría
con calma, me arrodillé frente a su culito, el más hermoso del mundo, era una flor
en botón, le pasé la lengua por sus muslos, su sabor un tanto distinto al de su verga,
luego mi lengua se dirigió a su ano, comencé a meter y sacar mi lengua, su ano se
estaba relajando, comencé a chuparlo y saborear esa virginidad que sólo los que
la han experimentado pueden saber lo exquisito que es, el pequeño sólo suspiraba
de excitación, tomé un poco de vaselina y se la unté y él untó mi polla, dirigí mi
tranca a su hoyito y comencé mi arremetida sintiendo cómo se abría cada vez que
metía un poco, de poco en poco fue entrando y el calor de su ano me enloquecía por
meterla de una buena vez, pero me contenía, la desvirgada se hacía interminable,
comencé con un movimiento el cual dio mejor resultado, él ya comenzaba a
quejarse del dolor pero continuaba firme hasta que entró toda, comencé un lento
mete y saca, que se fue convirtiendo cada vez más rápido en lujuria, es tan rico
ese ano, el más rico del mundo, suave, gordito, caliente, tan caliente que me hacía
arder, la metía y sacaba, qué cosa más rica es, ya el chico había perdido el dolor y
ya comenzaba a gozar, me decía todo tipo de cosas como "dame más de ese pollón
tuyo, quiero que me partas, aaaah! qué rico! dime que soy tu puto!" yo seguía sus
fantasías y se las decía "eres mi putito rico, tu poto está de comerlo toda la noche
y el día, ooooooh", "comételo todo que es sólo tuyo, oooooh!, qué rico!". El chico
levantaba sus piernas para que se la metiera más y se tiraba hacia atrás para
sentir más mi polla, su trasero me la apretaba y me causaba un placer inmenso,
le saqué mi verga y me senté en la taza del baño y le dije que se sentara en mi
pene, frente a mí , y nuevamente comencé a meterla, lentamente, demoró menos
en estar toda dentro, sentía los escalofríos de mi amante cuando entraba, me
abrazaba y paraba para besarlo y admirarlo, los dos transpirábamos de pura
calentura, con una mano le tomé su vergita y la empecé a menear, el chico tiraba
su cabeza con los ajos cerrados hacia atrás, por todo el placer que sentía, sentía
cómo su cuerpo temblaba por las caricias y las arremetidas de su amante, le
besaba el cuello, su boca quería sentir a ese chico siendo mío y yo suyo, ya
cuando casi acababa se la saqué, yo quería terminar fuera de él pero él no
quería y me la empezó a chupar y yo trataba de quitársela pero él consiguió
lo que quería, saltó mi leche como nunca antes y él se la chupaba toda como
un goloso, hasta que me la dejó limpia y flácida. Lo abracé con cariño y ternura
agradeciendo la enorme satisfacción que me acababa de dar, lo besé, el chico aun
continuaba con calentura, se la mamé y como su verguita era chica le mamé
entera y sus huevos también, hasta que terminó en mi boca, nunca he probado
nada igual, era un sabor entre salado y dulce, un sabor único a macho, nada que
se compare. Estuvimos jugando un ratito con nuestros miembros, él tocándome
el mío y yo el de él, creo que él pensando en cómo será cuando crezca y yo estaba
pensando en lo mismo, volvió a mi mente la pregunta si su padre la tendrá de la
misma forma, en esto estábamos cuando sonó el timbre, rápidamente le dije a
Cristian que se vistiera y que fuera ver quién es y yo mientras me bañaba, al
rato salí del baño y a que no adivinas quién era... El amigo de Cristian, Jimi,
que lo buscaba y que estaban charlando animadamente en el living. Cuando lo
vi me di cuenta el por qué el padre de Cristian lo quería para sí, es un chicuelo
hermoso, si no me dijera Cristian que es un chico juraría que era una niña
vestida como un niño, un pelo rubio medio largo, piel blanca, traía un short
tipo bermuda y una camiseta azul que hacía juego con sus ojos. Por un momento
no supe qué decir, fue Cristian que me lo presentó y me sacó del trauma en que
estaba, al darle la mano noté que era suave y dulce, después de un rato de
conversación sin sentido les recomendé que fuesen al pc de mi habitación a
navegar por Internet, subieron, al rato bajó Cristian y me preguntó en voz
baja "¿te gustó?" Yo no supe qué decir pues podía herir los sentimientos de
Cris. Le contesté "eres mejor tú", se rió y me dio un agarrón a mi verga como
despedida y se fue con su amigo a navegar, después de un rato bajó Jimi para
preguntarme dónde estaba el baño, le indiqué y le abrí la puerta, al pasar noté
un traserito casi mejor que el de mi amante, cerró la puerta y después salió y
fue nuevamente para el segundo piso, pasado un rato subí para verlos, estaban
viendo juegos y esas cosas, en esto comencé una pelea en broma con Cristian,
le dije que era un alfeñique y comenzamos a forcejear y apostamos que si me
tumbaban en mi cama por 1 minuto les prestaría el pc cuando ellos lo quisieran,
los dos aceptaron y comenzó la lucha, esto me dio libertad para tocar lo que me
diera en gana de Jimi y cada vez más avanzado el juego notaba que se estaba
excitando con mis furtivos toqueteos, claro que al principio fue un poco esquivo
pero cedió, en esto se me ocurrió una idea rápida, le baje los pantalones a
Cristian con un forcejeo y quedó en pelotas, yo sólo quería mirar la expresión
del otro chico que no dijo nada, siguió forcejeando conmigo, le dije "parece que
tú quieres lo mismo que tu compañero, no?", y le hice lo mismo, claro que él la
tenía parada y yo lo quedé viendo y Cristian también, se paró el juego de
repente con la visión, él se dio cuenta y trató de subirse el pantalón pero yo
aun lo sujetaba, creo que fue instinto pero con mi otra mano le comencé a tocar
su verga. Cristian lo notaba incómodo por la mirada que tenía, pero
increíblemente Cristian me ayudó a salir del paso, comenzó a frotar mi verga,
fue en ese momento que Jimi se dejó que lo tocara a libertad, por un rato
estuvimos en eso, me bajé el cierre del pantalón y Cris me la comenzó a
mamar como diciendo "esta es mía", yo por mi parte comencé a poner en
posición al otro chico para chuparle esa verga tan distinta a la de mi otro
amante, era una polla sin circuncidar, la metí en mi boca, ahora sé que no
todas las pollas tienen el mismo sabor y olor, se la mamé a placer buscando
con mi lengua la punta de su pene, al encontrarla sentí que se retorcía de
placer, mientras que yo sentía como Cristian luchaba por tragar más de mi
polla, me daba esos lengüetazos tan ricos y que me estaban complaciendo a
plenitud, no tardé en tener otra idea, quería que me la chuparan los dos, al
parecer esto le disgustó a mi primer amante pues no quería darle de su
porción, tuve que intervenir y se la di al otro chico, hasta que se acostumbraron
a repartir, me gustaba sentir sus dos bocas en mi pene, es la sensación más
deliciosa que haya tenido, durante un rato pasaban sus lenguas por mi tronco,
era el juego erótico y sexual más delicioso, hasta que me acerqué a sus cabezas
y se las junté para que se besaran, creo que esperaban que alguien los ayudara,
pues sus besos eran de pura Pasión, por un momento me sentí abandonado,
pero de inmediato se me les acerqué por debajo y les comencé a chupar sus
penes uno cada uno y con mis manos les tocaba sus traseros que eran de
exhibición, yo nunca estuve con dos mujeres a la vez, y menos con dos chicos,
no sabía qué hacer, lo primero que se me vino a la mente era Jimi sentado
en mi tronco, quería ese trasero a toda costa, les comencé a tocar el ano a
los dos lo cual los inspiró más en sus besos, luego me gané detrás del chico
y le comencé a untar vaselina, esto lo hacía arder, se ganó en cuatro patas
y le comenzó a mamar la verga a Cristian y yo comencé a meter mi polla en
ese ojete el cual no puso mucha resistencia por lo que pude meterla toda
rápidamente, por un rato largo estuve metiendo y sacando mi pito de su
trasero, hasta que pasó algo que no esperaba, Cristián se ganó detrás mío
y comenzó a untarme vaselina, como yo lo había hecho con él horas antes.
Me dio un gusto que no se imaginan, pues yo era virgen y era la primera vez
que exploraban mi ano, por un rato seguí el mete y saca del culo de Jimi que
gemía de placer, en esto estaba cuando siento que Cristian intenta meterla,
fue una sensación extraña ya que no pudo meter mucho y quedé con unas
ganas de sentir más, pero con el culo de Jimi ya me bastaba, pues era cálido
como el de Cristian pero más juguetón, se movía a mi ritmo, yo en ese
momento quería sentir más y más, le dije a Cristian que se parara sobre la
espalda de Jimi ya que quería chupar su verguita mientras se la metía a su
compañero, esto es lo más sensacional que he experimentado, dos chicos
siendo totalmente míos, sentir cómo el trasero de Jimi me apretaba la verga
cuando sentía los espasmos y cómo Cristian me follaba por la boca con esa
verga que por más que la intentaba doblar era como un hierro candente
que me daba placer y sabor a hombre.

Jo, qué rica experiencia, no podía ni gritar del goce que me daban, aaaaaaaahh!,
se la saqué a Jimi y Cristian me masturbó con fuerza, terminé en la boca de
los dos, que se tragaron todo y lamieron lo que quedaba, me quedé un rato
con los dos y nuevamente jugueteando con sus pijas chicas y sin erección,
mientras que los chicos me la pelaban a mí, al rato nos vestimos y llevé a
Jimi a la puerta mientras que Cristian se duchaba, de más está decir que
toqueteé el trasero de Jimi hasta la puerta donde le di un beso y le dije que
viniese cuando lo quisiera, y le dije que si tenia un amigo que lo trajera para
conocerlo, me miró como preguntando algo y se fue, como todavía había tiempo
me dirigí al baño y me duché con Cristian y lo volví a hacer mío, está tan rico el
chicuelo y es insaciable como yo.

Más adelante les contaré más sobre lo que pasó después, si es que me animan
como lo han hecho hasta el momento. Un saludo desde Chile para todo el mundo
gay y bisexual y por qué no para los heterosexuales.

Escríbanme al email markalejandro@mixmail.com