Me dieron una verguiza
La otra vez caminando por las calles de mi colonia, aproximadamente a las 10:30
de la noche, andaba en busca de algún chacal, esos que tanto me gustan, traía la
verga parada y de vez en cuando me la tocaba para acomodarla. De repente veo a
dos hombres, una rapado con playera y pantalones flojos, gorra y con unos brazos
fuertes y lampiños; el otro era mas delgado y moreno.
Inmediatamente, después de verlos comencé a seguirlos, haber si entendían el
mensaje, hoy me dan una cogida doble pensé. Después de caminar apenas una cuadra
escuche al rapado decirle al otro – Hay te hablan -, a lo que el otro contesto,
-no mames wey, no soy puto-. Al escuchar eso no me quedo de otra más que seguir
por otro camino y buscar a alguien más para no meterme en problemas, algunos
bugas son muy agresivos cuando se sienten acosados.
Cuando voy dando la vuelta en la calle que me metí, los veo otra vez, el rapado
me reto con la mirada, pero yo mejor voltee la cara y seguí mi camino procurando
que fuera opuesto al de ellos. Seguí caminando, tenía algo de sed así que entre
a un mini súper a comprar un agua, y cual va siendo mi sorpresa que ahí estaban
otra vez, total, ya ni compre nada y me salí, atrás de mi fueron ellos, el
rapado chiflo y me tomo del hombro, yo con algo de miedo le pregunte que pasaba,
a lo que el me contesto –Ya párale de andar siguiendo no putito, que si no te
vamos a dar una verguiza- me empujo y me fui caminando rápidamente, ahora con el
solo deseo de llegar a mi casa para estar seguro.
Ya más tranquilo me senté en la banqueta para descansar un poco, pues ya había
andado bastante, para esto ya eran como las 11 de la noche y las calles estaban
desiertas, cuando me pare sentí como alguien me tomo por detrás los brazos
inmovilizándome al mismo tiempo que me arrimaba su miembro, el cual ya estaba de
fuera y erecto, esta persona me volteo hacia la derecha y para mi sorpresa ahí
estaba el hombre rapado que hasta hace unos pocos minutos me amenazo con darme
una verguiza si lo seguía persiguiendo, yo me asuste y estaba apunto de gritar
cuando me metió sus dedos a la boca y me dijo al mismo tiempo que me tocaba el
miembro con su otra mano –Te advertí que ya no nos siguieras pinché joto, ahora
vas a ver lo que es bueno- le hizo una señal al otro de que me soltara y
tomándome de los hombros hizo que me hincara, se saco la verga, que ya estaba
llena de semen y comenzó a golpearme con ella la cara y embarrarme sus mocos, el
otro también se acerco y puso su miembro junto al de su compañero y dijo –ahora
quiero que te metas nuestras pistolas a la boca, ándale eso es lo que querías-
Yo tenia algo de miedo, pero al tener en mi boca esos dos pedazos de carne dura,
con olor a sudor y a semen, no me pude resistir a darles la mamada de su vida,
yo estaba muy entrado en lo mió, cuando de repente voltee hacia arriba y el
moreno delgado me estaba grabando con su celular, yo intente pararme pero
inmediatamente el otro me jalo del cabello y llevo mi cara hacia su pito y dijo
–no hagas nada que en vez de verguiza te vamos a agarrar a putazos- el otro dejo
de grabarme y jalándome de la camisa hizo que me parara, me volteo y agarro mis
nalgas, mientras que el otro me desabrochaba el pantalón, por fin logro
quitármelo y el otro comenzó a dedearme, me metió tres dedos de un solo golpe,
pero no podía gritar, porque alguien podría escucharnos, aunque en esa calle
solo hay fabricas no me iba a arriesgar, el otro le dijo –¡¡epale!!, cálmate que
yo me lo voy a coger primero, quítate- El rapado me empino y comenzó a mamarme
el culo y el otro me acerco la verga para que se la mamara.
De repente estaba yo, en una calle obscura y poco transitada con dos hombres,
uno me chupaba el culo y al otro le mamaba la verga, nunca creí estar en esa
situación, pero como lo disfrute. Después de un rato, el rapado me comenzó a
pegar la verga y le pregunto al otro si traía condones, menos mal, su compañero
se lo dio y se lo puso y me dijo –haber si con esto te vuelven a dar ganas de
andar siguiendo cabrones- y me la metió de un solo golpe, hasta el momento yo no
había dicho nada, pero en ese momento grite –Sii, papito, así que rico- al que
le estaba mamando dijo –Órale carnal, le estas gustando al putito- el otro le
contesto – No digas mamadas, ándale vente para acá-, en ese momento dejo de
penetrarme, yo no sabia que pasaba hasta que el rapado dijo –vamos a ver a quien
le gusta mas- y comenzó a cogerse a su compañero, el cual lo detuvo y me cogió a
mí y luego el rapado a él, haciendo así una cadenita, estábamos cogiendo de
maravilla, cuando el de en medio grito –ya me voy a venir voltéate- yo lo hice,
me rompió la camisa y me hincó y me puso la verga en la boca para venirse en mi,
el otro dejo de cogerlo y también se vino en mi, fue delicioso sentir ese
liquido caliente de dos machos en mi boca y mi cara, me limpie con las manos y
me pare, ninguno de los tres traía ya pantalones, así que comenzamos a
buscarlos, ellos dos se los pusieron rápidamente, pero yo no encontraba los
míos, el rapado los encontró y me pregunto -¿buscabas esto?-, yo le pedí que me
los diera por favor y el solo los tomo y los partió en dos, el otro le dijo –No
te pases de cabrón, ahora como se va a ir-, el otro respondió –ahí si, ahora ya
hasta defiendes al puto, vete a la chingada- y se fue dejándonos solos, el otro
me dijo que no me preocupara, que fuéramos a su casa y el me daría unos,
mientras me presto su chamarra para que me la amarrara a la cintura, yo tenia
miedo de que alguien nos viera, recuerden que eso paso en mi colonia, caminamos
menos de media cuadra, cuando una patrulla nos vio y nos detuvo, yo invente que
me habían asaltado, pero los policías no me creyeron, nos subieron a la unidad y
nos llevaron a declarar, pero no exactamente a la delegación…
Pero eso es una historia que relatare después y también les contare que paso con
el video que me tomaron.
braulio_octavio_rico@hotmail.com
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