VIAJE
Habían estado chateando por meses y lo que al principio nació como bonita y
lejana amistad con el tiempo se transformo lentamente en un amor imposible por
la distancia que los separaba. Carlos vivía en Medellín, Colombia y Diego en
Santiago, Chile. Se conocieron por internet y por internet se enamoraron. Al
principio sólo se comunicaban algunas veces a la semana pero con el pasar de los
meses la comunicación se había vuelto diaria. Al comienzo sólo hablaban de cosas
sin sentido, pero después se contaban sus vidas sin filtros. A Carlos le
encantaba la inocencia de Diego pues sabia que nunca había tenido relaciones con
otro hombre. Por el contrario Diego estaba Fascinado con ese macho que le
contaba todas sus aventuras sexuales anteriores a él.
Diego tenía 20 años y hace pocas semanas había ingresado a estudiar a la
universidad, no practicaba ningún deporte pero aun así era delgado y alto.
Carlos tenía 25 y estaba terminando su carrera, sólo le faltaba acabar con unos
detalles de su tesis, además participaba en el equipo de natación de su
universidad. Claramente el tiempo no les sobraba a ninguno de los dos, por lo
que pasaron varios días sin comunicarse.
Una vez acostumbrado al ritmo de vida universitario Diego pudo por fin darse un
tiempo para él solo y sin pensarlo dos veces buscó a su amado en la red, pero
este no apareció. Pasaron dos semanas sin que Diego recibiera respuesta de parte
de Carlos, hasta que un viernes Diego se encontró con una grata sorpresa. Carlos
estaba en línea. Diego entre rabia y alegría le dijo:
- Estaba asustado, porque no te habías conectado?
- Te estaba preparando una gran sorpresa
- Va a tener que ser muy buena si quieres que te perdone
- Es muy buena……………estoy en Chile
Pasaron largos minutos sin respuesta. Diego leía una y otra vez el mensaje
tratando de convencerse de que no era un sueño.
- Júrame que no es una broma, por que si lo es, es muy mala
- Te lo juro amor, que es verdad
- Pero, cómo? Por qué?
- Cuando me vengas a ver tendré más tiempo para explicarte todo
- Ir a verte?
- Sí
- Dónde? - Y Carlos le mandó la dirección del hotel en que se hospedaba
temporalmente.
Diego no esperó más y partió rápidamente al encuentro con su amado. Al llegar al
hotel Diego quedó sorprendido. Y es que en ningún momento pensó que Carlos
estaba en el mejor hotel que había en Santiago. Preguntó por Carlos:
- Adelante, el señor Zapata lo espera en su habitación, es la n° 269- le dijo el
recepcionista y a Diego se le dibujó una pícara sonrisa en el rostro.
Se dirigió a los ascensores y mientras subía a la habitación de su amado su
respiración se empezó a cortar y el corazón le latía a mil por hora y su paquete
también empezaba a reaccionar pues adivinaba lo que le esperaba. Cuando llegó
frente a la puerta golpeó y una voz le dijo: “pasa que está abierto”. Diego
entro y se sorprendió al ver la habitación. La habitación más grande que había
visto jamás. En el centro lo esperaba una gran mesa con una bella decoración y
velas encendidas y con unos platos con comida que se veía y olía delicioso.
De pronto Carlos salio del baño envuelto en una fina bata, que dejaba al
descubierto sus finos y lampiños pectorales trabajados por la natación, unas
piernas firmes y gruesas unos grandes brazos y el rostro mucho más bello de lo
que Diego había imaginado. Carlos al ver a Diego con sus pantalones negros
ajustado y su camisa igual de ajustada adornando el rostro más bello y tierno
que había visto jamás pensó que todos los cálculos que había hecho de la belleza
de Diego se habían quedado cortos.
Lentamente se acercó Carlos a Diego hasta que sus labios se juntaron en un beso
que duró más de 5 minutos pero que había estado meses esperando. Entonces Carlos
le dijo “te estaba esperando”. Se sentaron a comer mientras no dejaban de
observarse, de juntar sus manos, besarse en cuanto podían y de contarse todo lo
que sentían el uno por el otro. Cuando terminaron de cenar Carlos tomo a Diego
de la mano y lo llevó hasta depositarlo en su cama. Lentamente mientras le
besaba cada parte de su cuerpo Carlos desnudó a Diego. Luego se despojo de la
bata quedando desnudo frente a Diego. Los dos ya estaban excitados, pero Diego
quedó más impactado debido a la gran diferencia de tamaño que había entre sus
pollas. La de Carlos medía 19 cm en su plenitud mientras la de Diego sólo
alcanzaba a los 14 cm. Carlos se dio cuenta de esto y le dijo tiernamente:
- No te preocupes que lo importante no es el tamaño sino que el amor que hay
entre los dos.
Entonces se besaron y empezaron a recorrer cada centímetro de su cuerpo mientras
lo hacían. Carlos empezó a descender por el cuerpo de Diego besando su cuello,
lamiendo y chupando uno a uno sus pezones, pasan su lengua por su estomago hasta
que llego a la polla de Diego. Tomo aire para oler el dulce aroma de su amado y
se metió toda la polla de Diego de una sola vez. Diego se sorprendió ante tal
acción de gula pero lo dejo. Carlos hacia tan bien su trabajo, lamiendo cada
parte de la polla, pasando por sus bolas que Diego pronto sintió un escalofrío
por su espalda. Carlos cuando notaba que Diego se iba a correr se detenía
dejándolo descansar y es que Carlos tenía otras intenciones con Diego. Cuando
Carlos tuvo bien ensalivada la polla de Diego le dijo:
- Quiero ser tuyo, quiero que me partas el culo por la mitad.
Diego quedo sorprendido con la declaración de Carlos y es que el sabia que
Carlos siempre había sido el activo en sus relaciones anteriores.
- Estas seguro Carlos de lo que me dices
- Si quiero hacer esta relación tan especial como lo eres tú para mí.
Entonces Diego no dudó más y puso a Carlos en cuatro y apunto su polla al culo
de su amado. Lentamente comenzó a penetrarlo, al principio con algo de
dificultad pero pronto ya tuvo la mitad de su polla en el culo de Carlos. Los
dos estaban en las nubes debido a la excitación. Cuando al fin estuvo toda la
polla adentro Diego espero unos minutos mientras Carlos se acostumbraba besando
su espalda, su oreja, buscando la boca de Carlos. Cuando Diego encontró la boca
de Carlos comenzó a bombear el culo de su amado. Empezó bombeando lentamente,
pero luego acelero las embestidas mientras agarraba la polla de Carlos y
comenzaba a masturbarlo. La excitación que sentía Carlos era tanta que aparto la
mano de Diego de su polla ya que no quería correrse aun. Pronto Diego comenzó a
gemir y se dio cuenta que en cualquier momento se corría y grito:
- Carlos me voy a correr!
- Sí, dame toda tu leche.
Y entonces Diego no aguantó más y echo chorros y más chorros de espesa leche
dentro del culo de Carlos.
Cayeron los dos rendidos en la cama, pero Diego no quería descansar pues el era
virgen y también quería hacer esta noche mágica. Comenzó a besar a Carlos y
descendió directo a la polla de este. Se tomo mas tiempo pues nunca había tenido
una polla en su boca y esta además era bastante grande. Disfrutó lamiendo cada
parte de la polla de Carlos y luego trato de tragársela toda pero no pudo.
Carlos al ver al desesperación de Diego lo ayudo y le empezó a dar indicaciones
para que así los dos pudieran disfrutar mas. Con la ayuda de Carlos y con mucha
paciencia Diego logró meterse toda esa gran polla en su boca y podía sentir los
vellos púbicos rozar su nariz. Diego chupó un rato hasta que cuando Carlos
sintió que se corría apartó a Diego de su polla. Este hizo un reclamo mudo pues
sabía lo que venía y lo deseaba con más ganas aún. Carlos acomodó a Diego de
espalda y levantó sus piernas dejando un culo duro redondo y lampiño a su
disposición. No le metió de inmediato su polla pues sabía perfectamente el arma
que cargaba y que Diego era virgen, así que acercó su cara al culo de Diego y
comenzó a lamerlo. Le metía la lengua y sus dedos hasta que pudo meter tres
dedos sin que Diego reclamara. Diego llevado por la excitación que sentía en ese
momento le imploró que lo penetrara de una vez. Carlos no lo hizo esperar y
apuntó su polla húmeda aún con la saliva de Diego a ese culo tan hermoso.
Lo penetró suave y lentamente y cuando tuvo toda su polla adentro acercó sus
labios a los de Diego y comenzó a bombear. Se besaron hasta que Carlos descargó
todo su semen en el interior del culo de su amado. Cuando hubo salido la última
gota de semen, dejaron de besarse, se vieron a los ojos y supieron que nunca más
se separarían.
Finalmente Carlos le explicó a Diego, que cuando terminó la carrera le
ofrecieron una beca para estudiar un post-grado en Chile y Carlos no dudó ni un
instante en aceptarlo. Carlos terminó el post-grado con las más altas
calificaciones por lo que una importante empresa chilena lo contrató. Diego
terminó su carrera con grandes honores. Actualmente Carlos y Diego comparten un
departamento y sus vidas en Chile y las vacaciones pasan dos meses en Colombia.
Esta es una fantasía que podría ser perfectamente realidad.
cbbaeza @ hotmail.com
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