De visita en la universidad
Hola, soy de Costa Rica y he leído durante un tiempo los relatos de esta pagina
y no me decidía a escribir mis anécdotas para el deleite de otros, pero hoy me
he decidido y por eso les narrare una de mis historias mas placenteras.
Esto sucedió hace aproximadamente un año, yo tenía 18 años y 4 de haber tenido
mi primera experiencia sexual. Ese día me toco ir a una universidad que no era
la mía a realizar unos trámites, nunca había estado en ella y por lo tanto no la
conocía. Cuando terminé mis diligencias tuve una urgente necesidad de ir al
baño, así que ingresé a unos sanitarios públicos que habían cerca de la entrada
principal del lugar.
Ingresé y me introduje en la primera cabina sanitaria que encontré, ahí realicé
mi necesidad y mientras lo hacía pude observar que a mi derecha había un pequeño
agujero que daba justo a la cabina del otro lado. Me agache y mire pero no había
nadie ahí. Excitado por el morbo de poder observar a otros hombres desnudos salí
de mi cabina y me dedique a explorar las demás para ver si encontraba algún otro
agujero. Tanta fue mi excitación que no noté que una de estas cabinas estaba
ocupada, específicamente la penúltima, pero tenía la puerta abierta, el hombre
que estaba dentro me miró extrañado de que revisara el interior con tanta
curiosidad y con tanto morbo en mis ojos. Avergonzado me di la vuelta de
inmediato y me hice el que nada pasaba, lavándome las manos. Cual fue mi
sorpresa al observar por el espejo como aquel hombre salió con el cierre de su
pantalón abierto, mostrándome sus interiores blancos abultados por la excitación
de su miembro acariciándose sugestivamente. Fue ahí cuando lo observé bien, era
un tipo alto, de unos 30 años, delgado de 1.80 mas o menos, blanco, algunos
vellos aparecían por la parte de arriba de su camisa, su cuerpo aunque no
atlético si se encontraba bien formado, en realidad era un hombre que cualquiera
hubiera deseado.
Mientras lo analizaba no pude disimular mi interés en aquel paquete que crecía
en su entrepierna, y él lo notó pues me hizo una seña para que entrara en la
ultima cabina sanitaria. Al principio me extraño, pues pensé que únicamente
podría verlo por uno de aquellos agujeros milimétricos que habían en todas las
cabinas, pero aún así me decidía a entrar. Cual fue mi sorpresa al encontrar que
toda la parte central de la pared se encontraba abierta en un agujero alargado
de unos 50cm de alto por unos 20cm de ancho y al otro lado pude observar cómo
aquel hombre había liberado su pene de 19cm y se masturbaba mientras me
observaba con una sonrisa pícara. Yo no lo pensé dos veces, me abrí el cierre y
saque mi verga la cual empecé a acariciar con suavidad.
Por lo peligroso del lugar, el hombre decidió que debíamos hacer todo con
rapidez y sin decir una sola palabra me lo hizo saber. Metió su pene por el
agujero y yo entendiendo aquel mensaje no lo pensé dos veces para comenzar a
mamárselo, era cálido y ya arrojaba algunas cotas de líquido salado,
definitivamente es el néctar de los dioses. Lo mamé sin compasión durante unos 5
minutos y luego el se retiró rápidamente y me hizo una seña para que yo metiera
mi miembro por el agujero. Así lo hice y a cambio recibí una de las mejores
mamadas que he recibido en mi vida, lamía lentamente pasando su lengua por todo
lo largo de mi pene, jugando con el glande y luego bajando hasta los huevos. Me
la mamó largo rato y me estaba haciendo sentir placer como nunca antes lo había
sentido. Pero de repente se detuvo y se levanto, pude ver como con una mano
sostenía mi falo para que no lo retirara y con la otra se bajaba el pantalón,
una maniobra bastante difícil que en cuanto culminó se dio vuelta mostrándome el
agujero de su ano, con su mano dirigió mi miembro hacia ahí y lo colocó en la
entrada. Yo instintivamente comencé a ejercer presión y entró con suma
facilidad, definitivamente no era la primera vez que lo hacía. El tipo comenzó a
moverse frenéticamente y yo no salía de mi asombro, me estaba follando a un tipo
a través de un agujero de un escusado y ni siquiera tenía que moverme, me sentía
como en la gloria, quería que aquel momento nunca terminara.
Sentí como aquel cuerpo que estaba conectado con el mío a través de la pared se
comenzó a mover frenéticamente y pude observar como al otro lado de la pared un
chorro de leche blanca embarraba toda la pared frontal del escusado. Sacó mi
verga de su ano y se volteo para continuar la mamada que había dejado a medio
camino, pero esta vez lo hacía con rapidez y con mucha desesperación. Fue hasta
ese momento que note que a través de la puerta entreabierta (pues el cierre
estaba malo) había un chico como de unos 20 años viendo la escena y pajeándose
su verga de 20cm con frenesí, así que abrí la puerta y comencé a masturbarlo
mientras mi amigo invisible terminaba su faena mamándome la verga. No resistí
más y me corrí en la boca de mi amante secreto, el cual se tragó hasta la última
gota de leche y luego se entretuvo un rato limpiándome los restos de semen que
aun corría por mi miembro. Cuando ya estaba terminando esta labor sentí un
chorro caliente que inundaba mi mano, el chico fisgón se había corrido
abundantemente. Mi amigo del agujero se percató de esto, se vistió y salió
rápidamente a degustar esta leche caliente que acababa de obtener. Una vez que
limpió la verga del chico y mi mano, me vestí, el chico cerro su pantalón y los
tres salimos y cada quien tomó rumbos distintos como que si nada hubiera pasado.
Esta es mi historia, espero que la hayan disfrutado, y si les gustó espero me
envíen sus comentarios a mi correo: virgo_gay17@hotmail.com. y si esta les
agrada pronto comenzaré a enviarles el resto de mis experiencias sexuales.