Lastimosamente todo lo que sigue fue absolutamente real, y digo lastimosamente porque se termino y las cosas no salieron como hubiera deseado.

Aprendiendo a amar  (I)

Para comenzar me describiré como un tipo simpático, no guapo como para decir Wow, pero tampoco nada feo, el típico chico normal, sabia de mis inclinaciones desde los 10 años, y no se si a los demás les ocurrió lo mismo, el caso es que luche contra lo que sentía por mucho tiempo, sintiéndome culpable y sucio, a los 13 tuve mi primera experiencia con un chico de mi edad que me sedujo de la forma mas diestra que jamás haya visto, pero no viene al caso, no volví a tener nada con nadie hasta que a los quince años me revele contra la opresión de mi casa, dejé de ir a estudiar y como mis padres nunca estaban pendientes de las cosas importantes, no se dieron cuenta, el caso es que conocí a dos hermanos en la cancha de fútbol cerca de mi casa (creerán que casi ni conocía a mis vecinos?) el caso es que vivían al final de la calle, eran P y E, P tenia 14 años y E tenia 12, nos hicimos muy amigos y como la pileta de mi casa es grande y siempre estaba solo en casa, nos íbamos allá a nadar un poco, fue en esas cuando cierto día E me beso, juro que no tenia intenciones de fijarme en el, era un crío de 12 añitos, moreno y de cara simpática, siempre estaba junto a mi en los juegos y en nuestras incursiones al cerro cercano, me gusto tanto que me deje hacer, y luego era yo quien lo buscaba, tanto así que comenzamos a "jugar" a ser algo mas que amigos, nos escondíamos del grupo para rozar nuestras bocas y besarnos como si la existencia del universo dependiera de ello, por ratos con la tranquilidad y la docilidad de los amantes que están seguros de tenerse y a ratos como locos apasionados cuyos labios son efímeros.

Al año siguiente P estudió en la tarde, por lo cual me quedaba solo en la casa de el con E, nos acostábamos en el sillón a ver caricaturas y terminábamos en el suelo comiéndonos a besos, juro haberle besado cada parte del cuerpo y haber quedado cada vez con hambre de mas, me encantaba mirarle a los ojos y verme reflejado en ellos, y la sonrisa que me regalaba como invitación a continuar.

Duramos tres años en nuestros jugueteos, hasta me cambie de colegio para verlo a diario, nos sentábamos en el pasillo a la salida de su salón de clases a platicar de cualquier estupidez y a reírnos por todo, nos contábamos todo y nos apretábamos las manos por los besos que no podíamos darnos allí.

El año que yo me gradué, él vino a mi casa luego de la graduación, tuvimos nuestra sesión de caricias, pero lo miraba diferente, como distante, no podría explicar claramente como, sabía que algo le pasaba, pero no sabía que y tenia miedo de preguntarle, quizá porque lo sospechaba.

Fue la ultima vez, me dijo que ya no quería hacer eso más, que ya no se sentía bien conmigo, que se tenía que ir, se fue, jamás volví a estar con él.

Con los años, volvimos a platicar, como amigos, como viejos conocidos, nos reímos de todas las cosas locas y descabelladas que hicimos y reconocimos que nos amamos, pero que nuestro tiempo había pasado, particularmente le dije que lo quise y me agradeció lo que había aprendido conmigo, ahora podía hacer felices a sus novias, tiene 22 años y estudia medicina, tiene una preciosa novia y han durado 3 años.
 


Angel  

 

 

 

 

 © Teenlover.net