
Atractivo
Qué
suerte de él
haber nacido con este disfraz!
Mil y una ninfas esperando en la
puerta de su casa, esperando
poder ser fecundadas
por un ser de buen disfraz
e interior desconocido
Pobre la ninfa, ante tal esgarro
de persona, que por su interior
no corre más que una sentimiento
impuro de maldad y avaricia