Aprender a Caminar
Una
de la cosas que más me marcaron en la vida fue aprender a caminar, porque para
lograr dar los pasos firmes, sin ayuda, sin apoyo, tuve que soportar más de una
caída... Mis padres me dejaban besar el suelo y luego me mostraban cuán
importante era aprender a levantarse, saboreando el dolor del golpe pero fijando
la mirada en la luz de la esperanza que brilla siempre hacia el futuro... Sólo
una cosa no podía dejar pasar: mirar cual fue la causa del golpe y tomar una
conducta crítica y amorosa al respecto... Sólo una actitud era imprescindible:
ser honesto en lo que haga o deje de hacer.... Y considero que ese ha sido mi
proceder en las cosas de la vida, sin embargo los golpes no dejan de aparecer
recordándome siempre que jamás se aprende a caminar con absoluta certeza y así
mismo, que la vida trae cada día un reto nuevo que implica un aprendizaje
nuevo... aprendí por ejemplo,
que lo que verdaderamente cuenta en la vida no son las
cosas
que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor; aprendí a evitar
profundizar con personas inestables, porque sólo traen destrucción y
tristeza; aprendí a ser más tolerante con los demás;
aprendí que no debo compararme con lo mejor que
hacen
los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo; aprendí a no juzgar porque
nunca se tiene los elementos suficientes en la vida íntima del otro para dar
veredictos justos... y además, eso no es nuestra función; aprendí que en
muchos momentos tengo el derecho
de
estar enojado, mas no el derecho de ser cruel; aprendí que la vida está hecha
de momentos y en ellos se conoce realmente quién está y quién simplemente
utiliza...
Por eso la cabeza no se debe apartar del corazón y la honestidad debe ser
siempre un derrotero absoluto; aprendí
también que la madurez tiene más que ver con las experiencias que se han
tenido
y con aquello que se ha aprendido de ellas, que con el número de años
cumplidos; y por ultimo he aprendido que cuando me conozco y me
acepto tal y como soy, podré
aceptar y conocer a las demás personas, de lo contrario viviré siempre en un
mundo donde todo será superficial...
Hoy
he pensado mucho en mis primeros pasos, en mis primeras caídas, en el orgullo,
en la humildad, en la fuerza y el tesón, en todo lo que implica levantarse,
caer y volver a levantarse con la meta inalterable de crecer, dejando
a un lado los errores, eliminando la ira y el malestar, pero manteniendo
la firmeza... Aprendí a perdonar, aprendiendo a caminar, a veces con bastón, a
veces con muletas; pero siempre con honestidad. Aprendí a decir “me equivoqué
y lo acepto”... Aprendí que el dolor de un adiós es generalmente la fuerza
de un comienzo... aprendí a caminar sabiendo que nunca pasa el peligro de un
golpe, una caída, un error... Pero siempre enaltece saber levantar la cabeza,
ponerse en pie, sonreír, respirar profundo y continuar... Siempre con
honestidad, con claridad, con limpieza... Finalmente aprendí a ser firme con
las determinaciones realmente sinceras aunque el precio sea la manipulación
a través de lo que más se ama... Y hablando de amor... Bienvenido sea,
porque sin él, jamás se podrá dar un paso que realmente tenga fuerza y valor.
Aprendí que el amor siempre es bueno; lo que falla es la elección.
AMIGOS,
YO ESPERO QUE USTEDES TAMBIÉN
HAYAN Y SIGAN APRENDIENDO DE LA VIDA!!!!!!!