Caos
Un grito mudo, eso me recuerda el tenerte, el querer gritarte, agarrarte, abrazarte y decirte al oído que te amo, y después correr en medio de tantas caras sin rostros, que el viento me ayude a que mis palabras lleguen al fin del mundo, pues te amo.
Una incontrolable lágrima necesita, debe, suplica por resbalar lentamente por una de mis mejillas. El sólo recordarte... mis lágrimas lloran por salir, por abandonar mi cuerpo, por sentir el frío viento de una noche estrellada.
Mis ojos rojizos, como se han acostumbrado, preguntan por qué llorar, si todo fue perfecto, aunque fugaz, como una flecha atravesando mi corazón. Fugaz, y aún sangro.
La ternura de tus ojos y de tus mejillas, lo sensual de tus labios, los que tanto han sido deseados por mí, y de los cuales he escuchado tantas cosas bellas... ni un sólo insulto... pero tus grandes ojos expresaban tu negación. Me bastaba una mirada para sentirme desdichado y sin vida.
Los recuerdos de un aliento fugaz, como nunca me cansaré de repetir, mi vida y tú... me dieron un sueño y me dieron realidad, lo que otros envidian y desean, yo lo tuve, y aún más.
Comprendo hoy el por qué de tantas desgracias en mi corazón. Mi ambición, mis sueños, más que darme fuerzas, me atan a mi pasado y a querer, como una planta necesita del agua, tu amor. ¿O cualquier amor? deseo no saber esa respuesta... sería un cualquiera, no un caballero, no más soy hombre de una sola persona, o un hombre que busca su afán de encontrar un amor que sacie su soledad, más que un amor, una persona.
'No te acostumbres al caos' me dijo mi alma cuando en paz se encontraba, no por casualidad, a tu lado, con tus brazos siendo acariciados por mis nerviosas manos, nervioso un amor, el cual gritaba, pero de manera muy silenciosa, poder ser libre.
Y aún le pregunto al cielo, a mi mente y a la tuya, por qué le pusiste límites a esto, que por definición no los debe tener. Miedo a mí mismo, por sentirme tan desdichado de no tenerte más nunca, y miedo a que mi necesidad por ti sea tanta que mi vida pierda sentido, pierda esencia, pierda toda energía. Sin ti a mi lado ya lo ha perdido todo.
Y sin miedo, pienso en un futuro con mi cara aún roja de tanto llorar, pero con la cabeza en alto, haciendo cierre de mi propia vida que quiere explotar por tenerte o tener a un amor que sea... ¿igual?
Y han pasados días y más días desde ese día, y aún te sigo amando de la misma manera loca, sin razones y sin límites...
Me han dicho que retome mi vida, pero, explícame, o que me explique la vida misma, ¿con qué fuerzas? Si ya tu último aliento me quitó el mío.
Seguirte sería renunciar a mi vida, pero no hacerlo es dejar de vivir, en mi mente hay batallas sobre qué hacer con lo que siento, con lo que he dejado de sentir y con lo que puedo sentir.
Y tu cara ya no está caliente, tu aliento no se siente, una mirada hacia lo profundo, hacia lo que desconozco, hacia lo que se vive...
Adiós...
Rafa