Un desengaño
A veces quisiera gritar y decirle al mundo por qué existe el engaño, por qué existe el
fracaso. A veces cuando lo veo, aún mi corazón late, pero ya nada es normal, ya
nada es como antes, ya mi piel no se enchina cuando lo veo. Aún no he podido olvidarlo, siempre llega a mis pensamientos porque
para mí él fue alguien muy especial en mi vida, pero yo para él no lo fui. Me
contó el día de la separación de nuestra relación que él nunca me vio como pareja sino como un verdadero amigo, me
dijo también que no me quería como me lo merezco, que nunca me quiso. Baje mi cara del dolor que
sentía en ese momento, y mis ojos empezaron a brotar lágrimas de dolor, de decepción.
¿Sabes? es triste lo que viví, es triste saber que la persona con quien andaba,
ya no te quiere.
Querer escapar de esta tristeza que me quedó del amor que le tenía, ahora se ha convertido en un
rencor, porque después de todo lo que pasó me estuvo diciendo que no me era fiel, y me
siguió contando las cosas que hacía con uno de mis amigos. Ahora vivo en desconfianza, ya mi vida no es
igual, ya pienso diferente, ya mi forma de actuar es diferente. Llegué a pensar que el
Darwinson pasado murió, y que el que existe ahora es otro, más duro, más
pensativo, se cuida más. Porque juró por las lágrimas que botó ese día que
nunca más en su vida iba a volver a llorar por amor, ¡Jamás!...
Si algún día lees esto, Javier, espero que no seas como siempre lo fuiste, nunca
leías lo que yo te escribía. No te deseo ningún mal, Javier, sólo te deseo que seas feliz,
así como yo trataré de serlo.
Adiós y que te vaya bien.
Sufrir por un engaño, amigo, es muy doloroso!. Se los digo por experiencia. Así que
cuídense, que el mundo está lleno de gente mala que le gusta jugar con los sentimientos.
Chao y buena suerte le deseo a quien lea esto!!!!!!
Darwinson Puerta
San Carlos-Cojedes
Venezuela