Un Grandísimo Amor segado en una curva
 

Tal como lees en el título, por desgracia. Así fue cómo el destino nos separó tras casi seis cortísimos años de amor, comprensión total, entrega fecunda, vida sin sobresaltos ni zozobras, aceptados plenamente por sus padres, amistades y cuantos nos conocían. Terminaba yo de dictar la clase de sicología en el Aula Magna de una universidad cuando distingo una dama, oyente, al fondo de la gradería, que me solicitaba esperar. Así lo hice. Tras el ritual saludo y la consabida felicitación por todas las clases... se presenta y pide si la puedo atender brevemente. Por supuesto, con gusto. Quedamos que en dos días yo visitaría su hogar, en una urbanización super exclusiva de la capital. Tras haber pasado por una entrada vigilada en la calle principal, me dirijo a la dirección que la señora, alumna oyente, me indicara. Ya uno de los guardianes estaba aguardando mi llegada de forma que al divisar mi carro abrió raudo el pesado portón de hierro forjado y me indicaba por dónde seguir tras un saludo, por demás, cortés. Cuidados jardines, una gran fuente con cascada, bellos cipreses llorones, dos perros extremadamente dóciles a la voz de la señora, exuberante enredadera trepando por gran parte de la campestre fachada de una casa de campo con techos a dos aguas de tejas españolas.... Y no sigo pues.... Desciendo del carro y la señora me saluda e invita a entrar hacia una de las salas de recibo de la casa. Al instante llega el esposo y tras el saludo rápidamente inicia la conversación. 

- Mi esposa desea recabar su ayuda para unas clases o tutorías privadas para nuestro hijo adolescente, pues notamos que está flaqueando algo. Está en los casi 15 años y a esta edad... quien más quien menos necesita de una ayuda.

Habla la señora y explica, con lujo de detalles, la situación real del muchacho adolescente. Yo le hago algunas preguntas y pido se llame a... "Nico", dice su mamá. En breves segundos, tras pulsar un timbre interno, aparece el protagonista por una de las puertas del gran salón. Diligentemente se me acerca y tras una breve reverencia me tiende su mano diciendo: 

- Profesor, tanto gusto en saludarle y conocerle. Soy Nicolás y trataré de ser buen alumno y obediente.

- Los demás detalles, -dice el papá- los acuerdan con mi esposa. 

Y tras despedirse aborda un RolsRoyce que lo llevará al aeropuerto, pues viajaba a uno de sus negocios en la Florida. La señora y Nico me llevan, por decirlo de alguna forma, a lo que será el salón de clases, un muy amplio y cómodo salón de estudios que más bien parece una exposición de cuanto artefacto electrónico hay en los grandes almacenes. 

- Profesor Don Jesús, siéntase en su casa y eternamente agradecidos por aceptar ayudar a nuestro hijo. Yo intuyo que harán muy buenas migas. Sepa que siempre contará con nuestro respaldo, en todo y para todo. Para mí es bastante conocido y es la única persona a quien confiaríamos nuestro Nicolás.

Madre e hijo se despiden y... maestro y alumno quedan solos. Rápidamente Nico asegura las puertas y se me acerca y me pide permiso para saludarme a lo español. Me confundo algo pero digo "concedido". Me estampa un cariñoso beso de adolescente que teniéndolo todo le falta lo primordial, el AMOR a niveles paternos. Me cuenta que su mamá le dijo que se sincerara conmigo, pues lo comprendería y aceptaría tal como es. Y... quiere decirme algo pero se le forma un nudo en la garganta. Lo animo y como algo intuyo me le acerco y lo abrazo reclinándole su cabeza sobre mi corazón. Noto que solloza. Rápidamente lo acaricio y lo beso y dejo que se desahogue. Una vez se recupera me dice algo entrecortado:

- Es que... soy bisexual, y a veces en el colegio me llaman... usted sabe... ¿Mami no le dijo nada?
- Pues no. Pero lo has dicho tú mismo, que es lo que importa.
- Profesor, apenas lo vi y lo saludé en el salón de recibo, mi alma me dijo que Usted me comprendería y no sólo me ayudaría con clases, sino que nos haremos grandes amigos y más aún, nos amaremos de forma que yo sea de usted y usted de mí. Es un hombre muy bello, de la edad que yo prefiero y... sé que llegaremos muy lejos. Y lo bueno que papi, que nunca está, y mami, que siempre está con sus damas y reuniones... aceptan lo que yo decida pues ya hemos hablado y esto le explica que mi mamá fuera a sus conferencias siempre, pues lo estaba estudiando para lo que ya está sucediendo. Y se dio cuenta en una conferencia lo normal que Usted habló de las diversas expresiones sexuales, sin ridiculizarlas ni atacarlas, antes comprendiendo a quienes sean lo que otros critican y aún persiguen. Ellos tenían mucho miedo que no me aceptara, pero ya veo que sí, para bien mío.

Me parecía imposible lo vivido en el día. Me pellizcaba para comprobar si era un sueño, una mala pasada del destino pero, afortunadamente, era cierto. Había sido conquistado, sin previo aviso, por un adolescente, con la anuencia de sus padres. Y se había preparado por largo tiempo. Me sentía muy feliz y a la vez asustado. ¿Dónde me estaba metiendo? ¿Sería lo más conveniente para mi persona, para mi alumno, para sus padres...? Con estos pensamientos traté de conciliar el sueño. Afortunadamente al despertar era sábado, y no debía presentarme al nuevo trabajo hasta el lunes siguiente. Debía tratar el asunto sin envolverme, o lo menos posible. Ayudar en unas materias, dar las tutorías y... basta. Eso determiné. Mi larga experiencia de vida, 59 años, las mil y una circunstancias acaecidas en ellos, presuponían en mí una fortaleza de carácter para seguir el camino sin mayores desvíos. Al fin y al cabo, el mundo, la sociedad desde siempre habían trazado la senda del castigo, incomprensión, crítica, censura para quienes no militaban servilmente los estereotipos de sexualidad admitida comunmente por los diversos jerarcas, iglesia, tribunales, apariencias... que aprisiona al ser humano que tiene el valor y ejecuta la proeza de cantarse distinto a los otros y otras, que se atreve a ser él mismo manifestando sin mayores ambajes su personal condición de homosexual o lesbiana. Todos estos pensamientos bullían en mi mente y casi me dominan a no ser por el ejemplo de un adolescente que no tenía reparos en mostrarse tal como era. Así fue que decidí proseguir por el camino emprendido para bien de ambos, de Nico y su profesor. 

Sobre las 9 a.m. llegaba a la fastuosa residencia de Nico para empezar mi primera semana como profesor privado y amante, a la vez, de un bello adolescente, aceptado y contratado por los padres. Apenas Tomás abre el pesado portón eléctrico, me dice que vaya hacia la sala recibo, que la mamá de Nico necesita verme antes de que proceda con mis deberes. A los pocos minutos llega Dña. Mercedes y tras el protocolario saludo me informa de la enorme satisfacción que siente, y así se lo comunicó al papá Mr. Ferdinand, como con unas pocas horas de trato conmigo, Nico era otro joven con ansias de estudiar, vivir, ser útil, progresar, volver a competir en sus deportes favoritos...

- Profesor Don Jesús, yo sabía que esto sería así, pues una de sus cualidades es que Usted llega no sólo al intelecto de las personas sino que influye en su voluntad para el cambio positivo. Y así ocurre ya con mi y su Nicolás. Gracias. De más está decir que vea en esta familia sus personales amigos, sin límites ni condiciones. Tome este sobre cuyo contenido se explica en unas agradecidas líneas. 

La señora me acompaña a los aposentos de Nico, cuya puerta está ya abierta y una elaborada pancarta me da la bienvenida, costumbre muy americana, y que tiene sus lados buenos. "Welcom Mr. Jesús. My Teacher. My Lover. I Love You for Ever. Tu Nico". La mamá al leerla dibuja una sonrisa y me dice: "Ayúdense mucho". Y se va.

Entro y al no ver al alumno lo llamo y... la puerta se cierra como por arte de magia. Y no tengo tiempo de reaccionar. Unos musculosos brazos de adolescente deportista me aprisionan y besándonos cual "lovers" me dice al oído:

- Profe, me has hecho tanta... tanta falta...Te amo tanto... que no vivo si no estás a mi lado.

Y el beso de tornillo dura y lo gozo tantooooo... Y Nico llora suavemente, y yo le seco las lágrimas con mis labios... Qué lindos e inolvidables momentos. Son casi los primeros desde que nos amamos. Una vez calmados iniciamos las clases del día. Como a las dos horas aparece la mamá con una sirvienta y un nutriente y apetitoso refrigerio. Qué dicha! Nico le dice: 

- Mami, después de parirme lo mejor que has hecho para mí fue buscar, encontrar y traerme a mi profesor, a mi amigo personal y sólo para mí... Gracias mil, adorada mami.

Seguimos casi hasta las 2 p.m. pues hay que aprovechar el tiempo. Antes de ir a almorzar Nico me lleva a una bella habitación, con grandes ventanales mirando hacia la finca... y me dice: 

- Papito querido: éste es tu cuarto for ever para cuando quieras descansar (yo no te dejaré), quedarte por la noche, ya sabes... así podremos dar las asignaturas de corpología, biología... Te amo tanto que me gustaría morderte y llevarme un canto para que fueras más mío. Papito lindo, todo llegará, ya verás... pues lo más difícil fue dar conmigo pero ahora ya estoy aquí para amarte y reamarte y superamarte... Wuau... no sabía que eres también profesor de castellano avanzado. 

Y ahí nos fundimos en un abrazo inseparable mientras nuestras bocas, labios y lenguas se exploran con el elixir de un amor bello, intenso, consentido.

Al fin tenía unos minutos para ver qué contenía el sobre que me entregara Dña. Mercedes. Lo abro y encuentro dos tarjetas plásticas, una llave, una medalla y una cartita en la que me describe cada cosa. Una tarjeta plástica para usar el acceso de los residentes en la exclusiva urbanización. Otra tarjeta de American Exprés Diamante sin límite de crédito a nombre de la corporación familiar. Una medallita de San Judas Tadeo para el carro invocando su protección sobre nosotros. La llave, por demás sofisticada, para que entre o entremos o salgamos de la casa libremente. Realmente sorprendente. A pesar de no tener clase con Nico, voy para la finca, así tengo ocasión de probar tanto la tarjeta de acceso como la llave. Sin mayores problemas. Ya los perros guardianes me aceptan como un miembro más de la familia. Llego a la sección de Nico. Como la puerta está sin seguro entro y lo hallo dormido. Me extasio contemplándolo. Describirlo sería casi imposible y prolijo. Solamente diré que está hermosísimo... únicamente lleva un boxer rojo que le resalta sus atributos de adolescente varón, semidormidos también. Me siento en la cama y con una plumita de paloma le hago cosquillas a los pies, a las orejas... y él se mueve con el clásico ademán de espantar al animalillo intruso. Mi corazón, respiración, adrenalina... se ponen a 1000. Sacándome los zapatos y medias, camisa y pantalón, me tiendo a su lado de forma que su aliento se mezcla con mi excitación. Qué fragancia a nene, a amor, a alguien deseado... Ya no resisto más. Me acerco de forma que nuestros labios se rocen y empiezo con gran cuidado a pasar mi lengua, de forma bien suave, por labios, nariz, ojos, besándolo y tratando de no despertarlo. El gozo y felicidad que percibo, que Nico me da, son inenarrables... como que me derrito. Introduzco mi lengua por las comisuras de su boquita pero choca con sus dientes tratando de masajear todo. Repito los pases por nariz, ojos, frente, mejillas... y... ahí viene la tremenda avalancha del ciclón dormido: unos fuertes brazos y manos aprisionan mi cabeza llevándola sobre los labios de forma que nos unimos con un beso total, con lenguas chocando y ojos, y nariz, frente, barbilla, pectorales, tetillas... hasta que Nico me brinca encima y la presión barométrica se descontrola al tocarse y unirse nuestro ecuador corpóreo... 

- Qué felicidad, papito lindo, me produces y te doy, ojalá este despertar fuera cada día... 

Así abrazados, unidos, dando tumbos por la inmensa cama perdura por largo tiempo. A pesar de no ser día de lección, siempre aprovechamos como una hora y repasamos una materia algo complicada pues en quince días deberá presentar exámenes para mejorar nota. Subió la nota A. Valió el esfuerzo. 

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Seguirá. 

Si quieres contactarme, al email tazzio@email.com

7 OC. 02



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Mayo, mes crucial para cualquier estudiante en Puerto Rico. A partir de la segunda semana inician los exámenes finales, aquellos días en que supuestamente cada alumno tiene oportunidad de probar su labor a lo largo del año escolar. Nico estaba confiado aunque algo nervioso. Al ser estudiante libre únicamente le exigían asistir al colegio en contadas ocasiones, hacía que practicamente dependiera su calificación, su nota, del examen final de la materia. Llegamos al colegio con buen ánimo, siendo él quien animara a su profesor. Lo dejé pidiéndome que regresara a recogerlo sobre las 2 pm. Y así fue toda la semana de exámenes. Realmente cada día al reencontrarnos por la tarde su ánimo estaba superexaltado pues me decía:

- ¡Profe, tal materia, tal cuestión lo contesté muy bien, ya verás mi profe lindo... Qué necesidad tengo de explicártelo en la cama... chi...? Si no es por ti, y mi esfuerzo claro está, nadita de nada, profe... Por ello te quiero premiar, y no digas que no!
 
Llegamos a casa y le dice a Tomás que todo muy requetebién. El criado se alegra. Mamá está en Miami y papá en Nueva York. Me pide que cierre los ojos, que él me llevará, que confíe. Qué maldad habrá preparado con tanto misterio. Cuando me permite abrir los ojos constato que estamos en mi habitación y no en la suya como yo imaginaba. 

- Mira Susito, hoy estrenaremos tu cuarto, tu dura cama.... aquí no se habla de inglés, matemáticas... aquí únicamente se practica la asignatura del amor y yo soy el maestro y tú el alumno. 

Nos aligeramos de ropa y bajamos al comedor familiar, uno reducido, para comer algo... pues el apetito se había ausentado con la actividad escolar. Un chapuzón en la piscina, que yo apodaba el océano por lo inmensa, y para mi habitación. Yo estaba cansado y él juguetón, como siempre. 

- Papito, quiero decirte por expresmail que no te amo, que te adoro, que eres mi todo, que sin este viejito... tan gruñón, no sé qué sería de Nico... Y nos abrazamos y besamos, y yo mido su cuerpo todo con mis labios sedosos, como dice él, y desea seguir hasta morir de amor... Y al poco el cansancio nos vence a ambos y... a las tres horas despertamos. Qué siesta, qué reposo, qué recuperación. Alargamos unos 40 minutos más la asignatura práctica y luego vamos a su aposento para repasar los puntos primordiales de la materia a examinarse el siguiente día. Fueron ocho días de exámenes, y el 24 de mayo entrega de notas. La señora Mercedes, mamá de Nicolás, lo acompañó al colegio a recoger las notas. Muy ufana me llamó a la oficina para decirme que las 8 asignaturas tenían calificación de "A". Así mismo lo premiaban con Matrícula de Honor para el curso próximo y el pasaje con 5 días de estadía en Disney World o en Niágara Falls. 

- Pero Profesor Jesús, pase más tarde para acordar algo entre los tres, pues usted nos ha enseñado que Nico tiene también voz y voto en el clan del hogar.
 
Acordamos renunciar a los premios para que los pasaran a un amigo de Nico pobrecito si así lo aceptaba el colegio. Fue aceptado el pensar de Nicolás. La mamá me tendió un sobre con una carta personal y un cheque. Para el 12 de junio saldríamos de vacaciones para Europa, "el profe incluido" recalcó Nico. Estoy loco para admirar y deleitarme con el David de Miguel Angel, a tu lado.


Seguirá.
17OC.02


 

 

 

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