Sé que tendré que hacerlo

 
Sé que tendré que hacerlo... Sé que no te gusta que me sienta así, sé que no te gusta que piense de esta manera, pero así soy yo cuando me enfado, cuando no quiero mentir... Vivimos justamente pasando la gran ciudad, separados únicamente por miles de edificios, pero nos relacionamos como si estuviéramos separados por cientos de kilómetros y como si un gran océano se encontrase entre los dos. Sé que no te gusta esta situación, a mí tampoco. Pero también sé que no quieres que saque mi furia y extermine a toda la manada por una oveja negra.

Tengo muchos enemigos, tengo pocos amigos, tengo demasiados conocidos, tengo millares de desconocidos... Todo esto me sirve para poder crear mi pequeño mundo, para crear mi planeta... Pero entraste tú, entraste tú entre medias de esos cuatro grupos... y no supe dónde meterte, y te metiste de lleno en mi corazón, no sé ni cómo ni cuándo ni por qué, sólo sé que fue una de las cosas más grandes que sintió mi ser. No volví a ser el mismo; por tu culpa el Igor que siempre llegaba a clase día a día con la esperanza de ver a sus amigos, de ver a los profesores, de poder estar con los que más quiere... el Igor que le encantaba llegar a su casa, saludar a su madre, a su hermano, a su familia al completo... el Igor que siempre llegaba al salón de su casa y tocaba el piano, se ponía los cascos escuchando a su cantante preferida, se quedaba noches enteras viendo películas de miedo o musicales... El Igor que todo el mundo conocía, por tu culpa, ahora es el Igor enamorado que llega al colegio y no tiene en su cabeza el ver a sus amigos, si no el cuándo te volverá a ver a ti... ahora es el Igor enamorado que llega a su casa pensando sólo en llamarte, sin hacer demasiado caso a su familia porque sólo le gustaría hacerte caso a ti...  ahora es el Igor enamorado que se sienta en el piano y no ve teclas, si no recursos para expulsar su ira interior, y que se pone los cascos no esperando oír los susurros de su cantante favorita, si no que sólo quiere oír un “te quiero” dicho por tu boca, y que se queda noches enteras no viendo películas, si no viendo fotos tuyas y rememorando esos buenos momentos que quiere que lleguen...

¿Qué hay de malo en lo nuestro? Algo tiene que haber, estoy seguro, porque si no, por qué no podemos estar juntos... ¿A quién puedo echar la culpa para quitarme este peso de encima? No te la puedo echar a ti, porque eso sería como matar a mi vida, pero tampoco puedo echársela a mi familia, ya que ellos no saben nada de lo nuestro, y tampoco a mis amigos, porque ellos no han influido en nada de esto... tampoco puedo decirles nada a mis enemigos, y menos a mis desconocidos... ¿Quién me queda? Alguien tiene que haber a quien echar la culpa de esta cruz que llevo desde el día que te conocí, pero quién diablos puede ser esa persona que sabe cómo destruirme para que no esté contigo y que sólo quiere estar a mi lado, quién puede ser...

No, no puede ser, hay un espejo delante mía, y ahí veo a mi peor enemigo. Esa persona con mi misma cara, con mis mismas manos, etc... Esa es la persona que tanto tiempo he buscado, esa es la persona culpable de que lo pase tan mal, esa es la persona que me mete tantas ideas en la cabeza y que produce tantos problemas a nuestra relación, ésa es.... ¿Pero qué puedo hacer para destruirla? No puedo matarla, porque eso significaría mi fin, pero puedo hacer una cosa... Ahora que estoy a solas con ella puedo hablar con ella, y comentarle el problema. Sé que puedo encontrar una solución, no no, sé que tengo que encontrar una solución; sé que tengo que luchar por nosotros, sé que tengo que luchar contra mí mismo... Sé que tendré que hacerlo...


Adiós - - ha1f

 

 

 

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