Todo lo que siento hacia ti
Todo lo que siente mi ser, todo lo que siente mi persona, es difícil de expresar con un beso, con un abrazo, con un te quiero. Pero todo eso que siento hacia ti es mucho más difícil expresarlo si tú no estás aquí, sentado a mi lado, y viendo cómo escribo estas palabras...
Para que te acuerdes de mí, allá a donde vayas, te regalo los más personales e íntimos significados de los colores que nos da el planeta Tierra, y así a la vez, la gran y extraña vida. Para que siempre que vayas andando por el puerto, allá por la tierras del norte, y veas que vienen oscuras nubes apoderándose de la alegría de los habitantes de la comarca, cerca, veas las olas del mar chocar contra las rocas y pienses en mí, y en su color azul, el del océano, que es tan grande e inmenso, tan extraño e infinito, como el amor que siento hacia ti, que ni buceando hasta el fondo del océano podría encontrar el ancla, para así, soltarlo y deshacerme de eso que me atrae a ti...
Te hago este regalo, para que cuando veas la roja sangre de un ser viviente, pienses en mí, y recuerdes que por ti daría mi sangre al mismísimo diablo, para que tú pudieras vivir... para que recuerdes que por ti caminaría sobre las mismísimas brasas de la gente, entre malas lenguas y ataques desconocidos, sólo para poder verte, y si en el intento falleciera, dejaría los ojos abiertos para contemplarte, hasta que las brasas y el fuego del infierno me consumieran, para así llevarte en mi ser...
Te hago este regalo para que si caminas por el bosque, y te sientas a descansar al tronco de un árbol, contemples el rugoso y marrón tronco que lo sostiene, a veces más grises, a veces más negros, pero siempre tronco, tronco que sirve para sostener las hojas en sus ramas... Pero ni siquiera cien mil ramas, ni siquiera dos millones de troncos, son capaces de sostenerme cuando me caigo de sólo pensar que cualquier día de estos no te podría volver a ver...
Te hago este regalo, para que cuando veas los verdes arbustos, los verdes árboles, las verdes verduras... recuerdes que además de ser el color de la naturaleza, que además de ser el color de la juventud, es el color de lo que más me gusta ver cuando vuelvo a ti...
Te hago este regalo, para que cuando mires al sol y su inmensa luz te ciegue, entiendas que esa luz amarilla es como un grano de arena para un desierto si hablamos del amor que siento hacia ti, ya que por ti cegaría a toda la humanidad para ser yo el único hombre en toda la faz se la Tierra que pudiera contemplar ese regalo tan bello hecho a la especie por nuestra madre Naturaleza...
Te hago este regalo para que si ves una bandera negra, para que si ves un vestido negro, para que si ves una familia de luto, recuerdes que significa la muerte, y que por ti llegaría a matar si con sólo eso pudiera tenerte ahora aquí...
Te hago este regalo para que si ves el blanco de las nubes, recuerdes que es el color de la paz, y que tú eres la paloma que llega a mi corazón, llenando mi vida de paz y sosiego, con sólo tenerte cerca de mí...
Te hago este regalo, para que si algún día no vuelva a verte, y me quede en la batalla de la vida, entre las brasas del diablo, entre las malas lenguas de la gente, entre las banderas de luto atrapado... recuerdes que siempre hubo alguien que luchó por ti, y que evitó a capa y espada que se quitase ese ancla clavada en el fondo de tu corazón... Y que siempre hubo alguien que no necesitó árboles ni ramas para no caerse y no hacerse daño, ya que me da igual el dolor que tenga que sentir al caerme si quiero volver a sentir tus brazos abrazarme...
Puede que viva en una blanca nube, que a veces por mis actos se vuelva negra, pero mi color verde se acaba, y el marrón de la base cada vez es más viejo, y cada vez pierdo más rojo por los anteriores males nombrados. Puede que al final, algún alma tome mi ancla y se la lleve de tu azul, pero si algún día pasa esto, sólo quiero que sepas que aquí hubo un idiota que siempre te quiso, te quiere y te querrá, hasta que alguien se adueñe de su corazón, y ya no haya nada más que hacer.
Te quiero
Ha1f