No es lo que parece
Hoy domingo en la mañana me siento más confundido que nunca, y no encontré
mejor manera de desahogarme que contándoles mi historia, mi historia cibernética.
Tengo 16 años, me llamo Martín y vivo en Lima, Perú, un país en el que ser
homosexual es muy discriminado. Mi historia comenzó exactamente un 16 de
Diciembre del 2001, un domingo como cualquier otro en que me iba a una cabina de
Internet para chatear, ese día en el chat conocí a un chico, Antonio, tiene 22
años y estaba en la universidad. La verdad, no le tomé mucha atención pero
aun así quedamos en encontrarnos la próxima semana en el chat, y así como si
nada nos encontrábamos todos los domingos a partir de esa fecha para chatear,
durante dos o tres horas éramos buenos amigos, nos contábamos nuestras cosas,
así como también nos escribíamos. Desde que me di cuenta que él también
quería una amistad, no me volví a sentir solo, sabía que lo tenía a él, aunque
por una máquina, lo consideraba una gran persona y decidí no perderlo, por lo
menos su amistad. Los problemas comenzaron en Abril, cuando él comenzaba a
estudiar en su universidad, universidad que le quitaría mucho tiempo dejándolo
sin espacio para mí. Aun así continuamos con esto por Internet, chateando
siempre los domingos, cada vez eran más seguidas las discusiones por cualquier
motivo, pero las arreglábamos, él me llegó a escribir que yo era muy
importante para él y que me quería, igual yo le escribía eso, tratamos de
unirnos más y empezamos a conversar por fono, en pocas ocasiones, pero las
veces que lo hacíamos eran de una hora, y bueno por un tiempo nos calmó pero
luego comenzaron los problemas, como en el mes de Agosgto, yo ya no quería
continuar con esto, es decir, que ya no me gustaba conversar con una máquina así
de fría como es la computadora, quería conocerlo, y de alguna u otra manera lo
presioné para conocernos, le dije que lo quería conocer y, bueno, él me dijo
que tenía miedo de conocerme porque de repente se acababa la química entre
nosotros, pero aceptó. También dijo que tenía ganas, aunque muchas veces él
me decía que le daba pena no darme el tiempo que me merezco, y así, aunque no
lo crean, yo llegué a llorar cuando él me dijo que era mejor no conocernos,
pero eso pasó y él finalmente aceptó (por supuesto yo nunca le dije que había
llorado), y así, después de tantos intentos de parte mía, (porque hubieron
domingos en que él no podía), llegó el día, un sábado 21 de septiembre,
quedamos en una de las avenidas mas vip, se podría decir, de Lima, a las 7 y 30
pm. Llegué y, bueno, no nos reconocimos bien pero a las finales sí lo hicimos,
lo vi, lo traté, conversamos, lo observé y, bueno... la verdad que no era lo
que yo esperaba o me imaginaba, deben de saber que yo soy moderno pero no
amanerado, para nada, y yo buscaba a alguien así como yo (era obvio que ya
antes de conocerlo tenía ilusión de que pasara algo más que una amistad con
él, una relación), pero él no era así, o sea no era amanerado, pero tenía
varios momentos en que se le escapaba su caminada, su risa y, bueno... tal vez
sea muy criticón. El caso que estoy muy indeciso, la verdad que no sé si yo lo
quiero volver a ver, para serles franco me decepcionó, (no sé si él también
se decepcionó de mí, no lo sé, tal vez sí), no sé qué hacer, no sé si
escribirle o ya no, no sé si quiero encontrarme otra vez con él, tengo miedo
de equivocarme porque tampoco me parece justo que le diga que la amistad se acabó
por una tontería mía, no sé qué hacer. Como les repito, no me quiero
equivocar, tengo temor de que si lo dejo ahora, más adelante me arrepienta, les
pido que por favor me den un consejo porque no sé qué hacer, o tan sólo su
opinión, escríbanme a: yoni_es@latinmail.com
Aunque no lo crean, yo me había enamorado de él, por lo menos eso creo, sin
conocerlo. A la hora de verlo esperaba sentir una emoción grande, pero no fue
así, y es que tenía puestas todas mis esperanzas en él, porque ahora tengo
problemas con mis amistades y en mi casa, y lo único que quería era cambiar,
aunque sea por unas horas, de vida, y pasar a formar parte de la suya, preocupándome por todo lo que le
pasa, pero creo que ya nada podrá ser...
Gracias.
PD: En cuanto al físico no es la gran cosa, pero eso no me preocupa porque
yo tampoco lo soy.