No te olvidaré...
El amor, ése sentimiento que tan pronto llega, como desaparece.
El amor, lo más hermoso y completo que le puede suceder a una persona.
El amor, que en ocasiones se oculta, por miedo a decir, lo que realmente
pensamos.
El amor, la verdadera razón, por la cuál respiramos cada día.
El amor, auténtico compañero de nuestro corazón.
El amor, lo que más se desea, desde el primer momento en que nuestros ojos
ven la luz del día.
El amor... Aquello que me hiciste sentir.
El amor... El motivo, por el cuál, no te olvidaré.
Una noche cualquiera. Los amigos, música, gente desconocida, un gran local y
ambiente de juventud... Todo parecía normal.
Entonces te miré. Por primera vez, nuestros ojos se cruzaron.
Todo cambió. La noche, ya no era una noche cualquiera.
Desde ése momento, se convirtió, en una noche inolvidable...
Algo había nacido en nosotros.
Conocerte era lo que deseaba... Y se hizo realidad.
Besarte, en aquel momento, era mi mayor reto... Y lo conseguí.
Acariciarte, era lo mejor que podía sucederme... Y sucedió.
Compartimos algo... Realmente bonito.
Era la primera vez, que podía sentir, que sólo dos seres, existían en el
universo.
Te notaba junto a mí y sólo podía sonreír, era feliz.
No hubo nada malo en lo que sucedió aquella noche.
Ni siquiera, el descubrir días después que lo nuestro era, por lo menos de
momento... Imposible.
Noches y días.
Semanas.
Meses...
Y algo que ambos corazones tenían pendiente... El reencuentro.
¿Felicidad? La que nadie pueda imaginarse.
¿Sentimientos? Todos los que no pudimos demostrarnos.
¿Deseos? De amarte hasta quedarme sin amor.
Horas juntos, conversaciones, amigos, risas, caricias, besos...
De nuevo algo mágico resucitó a nuestros mas íntimos sentimientos.
La primera noche, en la que lo compartimos todo...
Dos cuerpos, miradas, sonrisas, placer y felicidad.
Lo mejor... El amor.
Y de nuevo, amigos, conversaciones, besos, risas, caricias...
Una segunda oportunidad, para descubrir que se podía sentir mucho más que la
primera vez que lo compartimos todo... Una oscura nocturnidad, que junto con
el hermoso amanecer de un nuevo día, no se olvidará mientras éstos corazones
continúen latiendo.
Sentimientos sin terminar de aclararse...
Confusiones...
Finalmente... La separación.
¿Sinceridad? La más hermosa que haya sentido ninguna persona.
¿Amor? Todo aquel, que nunca podrá ser enterrado.
Un sentimiento por encima de todos... Orgullo.
El orgullo que siente mi ser, al conocer a una persona tan maravillosa,
interior y exteriormente.
Y la mayor felicidad posible, al responder a una pregunta;
Sí. El amor, existe.
Dedicado a ti, Alberto.
los_otros25@hotmail.com