Otro día
El agua tranquila,
otro día, agua brava
que hoy se mueve apacible
por el noble arroyo,
fue mar embravecida,
furiosa, otro día.
Torrente incontrolable
y olas agresivas.
Y parecía eterna
la implacable tormenta
que un día nutriera este agua,
hoy agua inofensiva.
Pero amainó de pronto,
no existe nada eterno.
Se acabó la tormenta
que derrumbó mi techo
y me dejó temblando
desnudo contra el viento…
acabará el recuerdo
que, como agua brava,
hiciera tanto daño,
otro día, en mi vida.
the_dracma