Primavera
Es el primer día de primavera
de un año bisiesto que no quería vivir.
Un río de luz intensa
penetra y enjuaga
el cubo de concreto y vidrio de mi existencia
Es el inicio de un domingo auspicioso.
Un enjambre de esperanzas
aletea en mi cabeza y destila mi alma.
Pienso en ti.
Lo hago de mil maneras.
Tirado en la cama mirando el abanico de techo.
O la pantalla de la laptop que duerme conmigo
desde que la hice cómplice de mis secretos mudos.
O cuando recuerdo que mundo es mas que este cuarto solitario
y me asomo a la ventana.
Y veo cielo
y verde naturaleza
y escucho el tardío canto de un gallo confundido con la hora,
como yo con mi vida.
Son las 9:47.
La exquisita claridad de este día soleado
no ilumina mi existencia.
Sólo tú.
Con tu voz potente y segura
y el suave recuerdo de la fugaz mirada a tu rostro
aquella noche de febrero.
Solo tú.
Con el ritmo armónico de tu corazón tierno,
tan puro y transparente que quisiera beber de él
para rebosar el mío.
Para que el amor que tengo en prisión preventiva
se convierta todo en brillantes mariposas,
en chichiguas de colores,
en moléculas divinas
hasta llegar allá,
a la fuente de la vida.
Sin libertad condicional,
sin maromas ni trapecios,
sólo contigo.
Manuel
maturus @ hotmail.com
A Ricardo P. 21-03-2004