R e s p i r a , C o r a z ó n
Esta noche después de acabar un largo café y de coger el coche, mi corazón me
ha gritado que deseaba estar a solas conmigo un rato, tenía algo que contarme,
tenía algo que decirme, pero hablaba tan bajito que entre el ruido de la ciudad
no lo había oído. He pisado el acelerador y he ido donde podría escucharlo,
estaba seguro que allí lo escucharía, he acabado sólo en el campo a las
afueras de Albacete, allí lo escucharía perfectamente...Al llegar a aquel
paraje he apagado el coche y he bajado tranquilamente intentando escuchar a mi
corazón, en aquel momento no tenía nada que decirme, debería esperar un rato
hasta que me volviese a hablar, he caminado un rato sobre la tierra húmeda,
miraba tranquilamente el paraje manchego, mientras la luna tímidamente
intentaba librarse de unas nubes que le impedían verme, ya que esta noche también
quería ver cómo me encontraba, las estrellas del cielo también estaban
escondidas tímidamente detrás de algunas nubes que no dejaban diferenciar
su resplandor,... en aquel momento cuando más a gusto me encontraba rodeado del
más absoluto silencio, mi corazón me ha hecho una pregunta... "¿me
sigues?", "por supuesto", he contestado yo, después ha empezado
a hablar..."si me sigues o dices que me sigues, y cumples todo lo que te
digo, ¿por qué tanto tú como yo estamos tan tristes?" era una pregunta
que no he sabido contestar, aunque me ha hecho reflexionar. Durante nuestra
conversación han aflorado sentimientos que creía que ya se habían olvidado,
esta noche mi corazón se dio cuenta de un recuerdo que ha llegado a él y que
le ha hecho algo de daño, creyendo que eran épocas pasadas, recordando una
canción y recordando tiempos de amor y compañía. Me ha hecho ver lo
maravilloso que es la amistad, me ha hablado de mis amigos, me ha hablado de los
que tímidamente quieren entrar en mi vida, me ha hablado de los que salieron de
mi vida....yo escuchaba atentamente su enseñanza, ya que siempre he aprendido
mucho de él.
Esta noche me ha preguntado sobre mi tristeza, le he hablado un poco de mi vida,
de mis situaciones, de todo lo que creo haber pasado....me ha contestado que me
quejo en vano, que tengo unos amigos maravillosos y que entre ellos también se
quieren mucho, me ha dicho que mi familia también es maravillosa, ha afirmado
que era un egoísta por querer más y más, que por qué no estaba conforme con
lo que tenía,...no he sabido contestarle, sólo le he dicho que me encontraba tan
sólo rodeado de tanta gente, que me apetecía volver a besar a alguien por
amor, que me apetecía coger a alguien de la mano, que necesitaba
desesperadamente decir "Te quiero", mi corazón sabe que esta palabra
es muy fácil de que yo la diga, pero que él la suele decir pocas veces, también
me ha explicado, que esa palabra no se la puede decir a todo el mundo, que él
es el más sincero de todo el cuerpo, y que el cerebro, (su amigo de charlas) la
decía muy rápido, pero que él era más profundo, que cuando mi corazón
dijese un "te quiero" era por que habían temblado toda una escala de
sentimientos y que todo el cuerpo respondía ante él.
No sé si he hecho bien en preguntarle si estaba de verdad enamorado o sólo fue
algo pasajero, y me ha contestado que él llegó a decir "te quiero"
que junto a él lo dijo el cerebro e incluso el alma se doblegó ante su poder y
también rindió votos al amor. Después de esta contestación tan aplastante,
le he pregunta si se había vuelto a enamorar de nuevo, entonces en ese término
me ha corregido, me ha dicho que desde entonces no se había enamorado, porque
no le han dejado... me ha recriminado el haberlo encerrado en una habitación al
fondo de mi ser, y que ha salido y se ha quedado prendado de alguien, pero...no
dirá nada por miedo, después de un largo rato de charla, creo que comprendía
por qué estaba triste y yo también comprendía por qué él estaba un poco
decaído, hemos decidido volver a la urbanización y seguir otro día penando
con más tiempo.
Mientras venia, pensaba lo bonito que resulta la palabra "recuerdos" ,
en esa palabra se basa toda nuestra vida y todo nuestro aprendizaje, en los
recuerdos se basa todo, gracias a los recuerdos conocemos a nuestros amigos,
queremos a nuestras familia y sabemos quién nos abandonó o se juntó a
nosotros en un momento de la vida, por culpa de los recuerdos tenemos rencores,
gracias a los recuerdos tenemos risas olvidadas, por culpa de esos recuerdos
lloramos noches enteras mientras nuestro corazón intenta ser consolado, gracias
a esos recuerdos pasamos los mejores momentos de nuestra vida, por culpa de los
recuerdos nos acordamos de aquellos que ya no están y que dejaron una gran
huella en nuestro camino, gracias a los recuerdos sabemos reconocer dónde están
la bellas personas, por culpa de esos recuerdos se puede amargar toda una vida,
gracias a esos recuerdos los aprendizajes de toda nuestra vida permanecen para
siempre en nuestra mente. Lo malo de los recuerdos es que a veces pasan por el
corazón y cuando esos recuerdos pasan por el corazón hay algunos que quedan
atascados sin poder salir y esto muchas veces provoca infartos, provoca ese tipo
de infartos que acaban explotando a través de una lágrima mientras desarrolla
un camino a través de la mejilla, hasta llegar a nuestros labios... esas y sólo
esas lágrimas son las que verdaderamente salen del sufrimiento del corazón,
esas y sólo esas lágrimas son las que se recuerdan, esas y sólo esas lágrimas
son las que dejan marcadas las mejillas para toda la vida, de esas y sólo de
esas lágrimas es de las que está marcado mi rostro, de esas lágrimas están
marcados los rostros de muchos enamorados y de muchos románticos del siglo XXI.
Ya no hay hueco para los románticos, ya deberían haber desaparecido los
enamorados, en este siglo, no hay sitio para los sentimientos ni para el amor.
Ser hombre de corazón ¿a quién le importa? el corazón presupone sencillez, y
ciertas dosis de olvido de sí mismo, ¿quién busca esto?. No son cosas de
moda, se oye hablar de una nueva sociedad. El mundo sólo tiene ojos para las
cosas que se notan, aquellas que pesan en la moderna balanza de valores, dinero,
fortuna, reputación... a Nadie le preocupa la sencillez y la bondad, sino el título
universitario, el diploma, etc... Todos buscan al hombre profesional contra los
sentimientos humanos, como la piedad, la comprensión, la bondad, la atención...
Los hombres de corazón no tienen poder y nunca lo tendrán. Yo no quiero tener
poder.
Aun así, quiero acabar este texto optimistamente y decir que amo a la gente,
que amo mi alrededor, que me gusta la alegría y por eso me la encuentro junto a
mí. Amo la amistad y por eso recojo las estrellas que caen del cielo e intento
que vuelvan a su sitio, a alumbrar tanto como el primer día. Me gustaría,
no teniendo nada, poder disfrutar de todo. Sé que hay tanto de bueno en este
mundo y tanta gente buena que descubrir.
En cada cosa existe escondido un recuerdo del paraíso perdido. Ser capaces de
saber descubrirlo es lo que constituye el arte de vivir. Sé que no es fácil
tocar el cielo, pero sé con mayor certeza que resulta imposible si el cielo no
entra en mí. El cielo debe empezar en la tierra, siempre que haya amigos y se
transmita la amistad de mano en mano y sea una gran aliada de la alegría.
Sin embargo, todo cielo tiene nubes. Vivir es una aventura apasionante, en un
mundo de luces y tinieblas. No quiero ser un héroe, ni un mártir, sino alguien
que recoge las flores olvidadas y se ríe de los grandes de la tierra que se
apoyan en el poder y la riqueza.
Amo la amistad y por eso recojo las estrellas, y mi vida es una maravilla, también
tengo por seguro que mi vida empieza a partir de cada día que dedico una
sonrisa a alguien que la necesita, tengo claro que la vida empieza cada mañana
cuando sale el sol, alguien me dijo una vez que el sol nunca me fallará y
siempre alumbrará mi camino, por tanto... la vida empieza hoy.
Besos.
Brahms@ono.com