Una Página de mi
Diario
Cali, 20 de Enero
Querido diario:
Anoche le vi, no sé cómo explicar, no sé qué pensar, definitivamente mi
situación es más terrible que antes. Pero comenzaré por donde se debe.
Finalmente acepté la invitación de mi amigo Du** a una discoteca en la
ciudad, antes no me había atrevido aceptarle su invitación, pero por primera
vez me sentí con el valor suficiente para hacerlo. Empaqué en mi morral lo
necesario, un par de Jeans, dos camisetas, colonia, en fin, todo lo que
pudiera faltarme. Llegamos a la casa de un amigo suyo quien amablemente
nos permitió pasar la noche y después salimos hacia la disco.
Al llegar, lo normal, música, gente, amigos de mis amigos que se arrimaban
y saludaban, al entrar estaba sonando un disco de Carlos Vives (que no me
gusta para nada) y el ambiente era más o menos calmado aunque la disco
estuviera a reventar. En una esquina, un chico se desnudaba al ritmo de la
música mientras varios abajo gritaban emocionados, en fin, el ambiente
típico.
Nos dirigimos al fondo de la disco buscando un lugar en el cual ubicarnos
aunque no lo encontramos. De pronto ahí estaba, llevaba una camisa azul y
unos jeans, para qué negar que estaba más bello que nunca, de inmediato me
faltó el aire, las piernas me temblaron, las manos me sudaban y creí que me
iba a morir, no podía despegar mi vista de su anatomía y de pronto su mirada
chocó conmigo, casi pude sentir en su mirada que el estado en el que me
encontraba también había causado estragos en su tranquilidad, de pronto,
pude darle la espalda, sin sonreír, sin fruncir el ceño, sólo quería salir
de
ahí, pero era obvio que mis acompañantes no pensarían hacerlo, entonces
sólo me quedaba la opción de ignorarlo, tratando de que él pensara que me
era indiferente, comencé a bailar al ritmo de la música, pero sólo, sin
nadie,
cualquier cantidad de discos pasaron, mientras yo rechazaba a quienes se
me acercaban y seguía sólo, dándole la espalda a ese ser que tantas veces
me juró amor eterno, tratando de invadir mi cuerpo con la música para que
no quedara espacio para él.
De pronto, comenzó a sonar "Suerte" de Shakira, el disco que un mes
atrás
él me dedicó... quería llorar, de hecho lo hice, lo hice mientras trataba de
seguir bailando, sólo, bebiendo mis propias lágrimas y maldiciendo por qué no
estaba en esos momentos con él. Entonces, al terminar el disco volteé, me
sentí con las fuerzas para lanzarle una sonrisa que de ser correspondida, iría
seguida por algunas palabras, pero me quedé de piedra al ver que se estaba
besando con el chico que le acompañaba! no sabía qué hacer, quería gritar
pero sólo pude hacerlo con la boca del estómago, no sabía si salir corriendo,
mi respiración se agitó y sólo pude darle la espalda de nuevo y seguir
llorando
y bailando, bailando y llorando que era la mezcla más extraña pero era en lo
único que me podía desahogar.
-Julián ya se fue- me dijo mi amigo Du** mientras yo bajaba la cabeza y le
ocultaba mis lagrimas, -hay que ser fuerte, marica- y es verdad, hay que
serlo, pero es muy difícil tratar de tomar tu enemigo por los cuernos cuando
lo amas con toda el alma.
Ahora, querido diario, sabes que estoy a punto de morirme, todos me
aconsejan que un clavo saca a otro clavo, pero ¿dónde encuentro alguien
que me trate con el mismo cariño que él me trataba ???
Podría recorrer el mundo entero, pero su imagen en mis ojos no me deja
ver más allá de mis propias narices.
Andrés
Desocupado lector:
Ahora has visto un nuevo problema que se suma a este rosario de penas que
debo cargar, pero no quiero cargarlo sólo, ¿Qué me aconsejas? ¿Qué debo
hacer?
¿Lo busco? ¿Le pregunto qué pasó, en qué fallé? ¿Será que encuentro a
alguien
más ?? Contéstame, quizá tu comentario me sea de gran ayuda, quizá sea la
diferencia entre mi felicidad o mi muerte.
aj1318@hotmail.com