Vuelves
Vuelves como cada primavera,
con las manos fuera de los bolsillos
y una piñata de dudas tras las costillas.
Vuelves vestido de neón apagado
como pasando de puntillas,
como pisando por lo ya pisado.
Vuelves con las yagas abiertas,
con los cimientos rotos
dejando a un juntapalabras
de rodillas y sin saber.
Vuelves con una mueca exacta
esbozada en la boca,
con un ombligo huérfano en saliva,
con el insomnio del frío en la nuca.
Vuelves con el saco de polvo de mis huesos
con una foto distinta que escupir.
Trinchaste mis versos,
hiciste de mi piel cuero
y de mi sangre un licor barato.
Siempre vuelves cabalgando en una nube
rajando lo poco que me queda de corazón.
Aquí te espero.
Juan Luis
Pavorebelde@hotmail.com