Pasiones fogosas

Hola una vez más a los lectores de esta excitante página. Mi relato es la continuación del anterior titulado “un paseo en bici”, el cual recomiendo leer antes de este. La cosa había acabado conmigo y con mi amigo Jorge descubriendo nuestros gustos sexuales. Ahora la idea era hacer que Raúl (el cual ya había follado con Jorge) participara con nosotros. Todo comenzó al día siguiente de nuestra aventura en el monte. Llamé por la mañana temprano a Raúl para preguntarle si quería venir conmigo y con Jorge a la piscina esa misma tarde. Él aceptó encantado la idea. Así fue como a las 6 de la tarde estábamos los 3 nadando y pasando el rato. En la piscina no había mucha gente, pero si la suficiente para impedir que hiciéramos nada en las duchas. Con lo que estuvimos nadando hasta las 8 y pico que se fue el último tipo. Esa ya era una hora lo suficientemente tarde para que entrase más gente a nadar ya que la piscina cerraba a las 9. No obstante siempre hay algún rezagado de última hora. Con todo eso nos dirigimos a las duchas para finalizar nuestra tarde. Estas son de tipo corrido, todas juntas dentro de una pequeña habitación en la que sólo hay una entrada. Los vestuarios son comunes, habiendo dos para chicas y otros dos para chicos. Nosotros tenemos la buena costumbre de ducharnos en bolas, sin miedo a que nos vean los demás, ya que total nos van a ver en el vestuario. En esas estábamos los tres solos. Yo ya la tenía medio erecta debido a lo que sabía que iba a ocurrir. Jorge que estaba al otro lado también daba signos de tenerla igual, mientras que Raúl que estaba en medio de los dos la tenía completamente dura. Raúl estaba con el culo dando hacia la pared enjabonándose el pelo, con lo que tenía los ojos cerrados y no nos veía. Cuando estaba terminando de quitarse el jabón le hago una señal a Jorge para que se lance, él por su lado y yo por el mío. Y así comienza todo: • ¿Qué pasa Raulito, que el agua caliente te pone cachondo? –le pregunto yo tocando la polla.-
Él me mira con cara de sorpresa dejándose tocar sin ningún reproche.

  • Tranquilo hombre si ya se lo que hacéis tú y Jorge y queríamos probar un trío. ¿Te gusta la idea? • Se me hace la boca agua solo de pensarlo.
    Entonces me agacho y empiezo a comerle su polla de 18 cm. Empiezo metiendo solo la punta del capullo para después introducir todo el tronco. Por su parte Jorge y Raúl se envolvieron en un fogoso morreo mientras Raúl le tocaba la polla a Jorge. La situación era de lo más excitante. Yo no cesaba en mi empeño de tragarme toda esa maravilla. El agua no paraba de salir de la ducha mojando nuestros cuerpos calientes. Entonces Raúl se agacho para imitar con Jorge lo que yo hacía con él. Aprovechando la posición, empecé a meterle un dedo por el culo a Raúl para ir abriéndoselo. El dedo se deslizo sin ninguna dificultad debido a lo mojado que estaba. El jadeaba del gusto. El 2º dedo no se hizo de rogar. Se los introducía con mucha facilidad. El no paraba de comerle el nabo a Jorge.
    Viendo que los dedos entraban sin dificultad, me puse en posición de meterle mi pollón. Mis 18 cm se deslizaron sin ninguna dificultad. El culo de Raúl estaba ardiendo. Empecé a mecerme de delante hacia atrás. Raúl por su parte no paraba de tragarse la tranca de Jorge. La imagen debía ser espectacular, o al menos eso le debió parecer a un tío que estaba delante nuestra pajeandose como un descosido. No lo habíamos visto. Lo descubrí yo al girarme. Su enrome polla me encantó. Le invité a acercarse a nosotros y que participara. El tipo no se hizo de rogar. Me agache lo que pude debido al trabajo que le hacía a Raúl y empecé a comerle su polla. Era enorme y gorda. El tipo debía tener unos 16 años, pero contaba con un gran mástil entre sus piernas.
    La orgía improvisada duró mucho rato, en el cual todos chupamos, nos chuparón, enculamos y nos encularon. Al final todos acabamos en una gran corrida dejando las paredes blancas. Fue una experiencia inolvidable.
    Cuando recuperamos las fuerzas, empezamos a hablar de lo ocurrido y a informarnos de quien era nuestro mirón. Nos dijo que se llamaba Adrián y que tenía 16 años. Que había venido a la piscina para nadar un poco antes del cierre y que al entrar en la ducha nos vio y no puedo resistirse a hacerse la paja. Tenía miedo de lo que le dijéramos, pero estaba tan caliente que no pudo resistirse.
    Yo le pregunté si antes había hecho algo así, y me dijo que si, pero que está había sido la mejor y la mas fuerte. Le dijimos que si quería podría participar cuando quisiera. Entonces Raúl sugirió que nos fuéramos a su casa y continuásemos lo empezado. Así fue como acabamos la tarde con sexo a lo loco.
    Queridos lectores, esta historia es falsa al 100%. Es un relato de algo que me encantaría que me pasará, aunque no fuese todo, en gran parte me conformaría. Supongo que habrá gente que piense igual que yo. Estoy escribiendo más relatos de este estilo, pero pido a la gente que los lee, que si le molesta que no sean reales lo diga y no publicaré mas. Gracias a las personas que me agregaron al messenger y me contaron su opinión. Espero que con alguno se haga realidad esta u otra historia, como me ha pasado ya con alguna gente del chat. Bss a todos.

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