KOLEGAS

Chapero16

Fecha original: 25 de septiembre de 2005

Esta es una lista por encargo. He tardado mucho en hacerla porque a nosotros no es tan fácil localizarnos como parece. Igual te ves con alguien casi todos los días que igual hay veces que uno se te pierde y no le ves el pelo en meses. Los nombres están cambiados casi todos -alguno no quiere, ya ves tú como está el patio- y las opiniones son de cada uno y están grabadas. Algunas no se pueden publicar, yo creo, pero eso no es asunto mío. Hay muchos más colegas, claro, pero he querido poner aquí sólo unos pocos que a mí me parece que tienen algo especial, algo distinto, no sé, para no aburrir, más que nada. La peña ha colaborado bien. Nadie se ha negado, o sea, e incluso hay a quien no le importaría salir con foto y todo. Allá van.

1- Jimmy, conocido en los ambientes como «El Polla», por el tamaño de su miembro. 16 años. La primera vez que se acostó con un tío tenía 12 y reconoce que fue por dinero. Se trataba de un chaval mayor del colegio al que iba. Desde los 14 se dedica abiertamente al negocio, aunque siempre ha trabajado «en casas». Le presentan como El Polla y ofrece el atractivo de llevarla siempre afeitada. Dice que le cuesta poco esfuerzo porque tiene poco vello, lo mismo que en todo el cuerpo, a la vez que asegura que ello le aumenta el placer, porque su especialidad es ser activo y rara vez le han enculado. Dice que normalmente puede aguantar dos o tres metidas diarias y si el tío me gusta, pues más. Cuando le toca alguien que no le gusta nada, cierra los ojos, piensa en otro y se la mete igual. Reconoce que algunas veces ha aceptado dinero de más por hacerlo sin preservativo, pero pocas. Nunca lo ha hecho con una chica, ni se lo ha planteado.

2- Fernando, «El Moreno»- Tiene 18 años, para 19 y lleva en ello desde los 16. Trabaja solo y nunca ha estado en casas. Se anuncia por teléfono móvil y le gusta tener una clientela más o menos fija. Prefiere los clientes mayores, porque dice que son más fáciles de contentar. También lleva la polla afeitada, casi todos lo prefieren. Puede ser activo o pasivo, pero reconoce que abriendo el culo duras más. Puedes estar con más gente en un día y ganar más pelas y, además, puedes fingir, lo que a veces es muy importante, porque hay tíos que no paran hasta creer que te están dando un gusto de la hostia. Algunas veces, pocas, se ha acostado con chicas, pero ni fu ni fa. Las tías son muy complicadas. Reconoce que le gusta, lo que más, que me la chupen bien chupada, porque tengo mucho gusto en toda la polla, desde abajo hasta arriba. Así aguanto del copón y el cliente siempre se corre antes que yo. Nunca ha tenido un orgasmo por el culo: La gente no aguanta tanto, tío.

3- El Largo (O El Rubio)- No sabe muy bien por qué le llaman así, pero no le importa. Va a hacer 20 años. Su especialidad son los «hotel-domicilio». Se considera bisexual y suele tener novia. Yo siempre se lo digo y si a ella no le parece bien que yo me lo haga con tíos, por dinero, pues fuera. Después de todo, a ella se lo hago gratis, ¿no?. Yo soy un macho, eso está claro, lo que pasa es que yo tengo placer anal, ¿sabes? Y está claro que eso no te lo puede dar una tía. A mí, por ejemplo, no me gusta nada «meter tíos» y si tengo que hacerlo, lo hago, porque cobro. Pero si me la mete un tío bien metida, entonces lo veo de otro color, tío. Y siempre que me llaman, espero que me la metan, pero casi nadie sabe meterla, no te vayas a creer. La mayoría, o son gente que quieren que tú los encules, o te la meten de pena. La mayoría de los tíos empiezan con muchas ganas, pero enseguida se desinflan.

4- «El Marruecos»- No es marroquí ni ha venido en patera, aunque puede ser que tenga ascendencia africana. No lo sabe, porque nació en una casa de Barcelona donde trabajaba su madre. Ahora tiene 16 años y no puede saber desde cuando se dedica a esto: Desde siempre, porque desde pequeño algunos tíos me preferían a mí en la casa y me llevaban a la cama. Sin embargo, no tiene queja de su infancia: porque todo el mundo siempre fue muy amable conmigo, me regalaban cosas y nunca me hacían daño. A mí, desde pequeño, me daba morbo que los marineros me prefirieran a las tías. Me lo pasaba bien y me portaba bien. Nunca me he acostado con mujeres. Ni me lo planteé. Siempre ha trabajado en casas y siempre ha sido sólo pasivo: Eso ya se sabe, lo sabe todo el mundo. Cuando hay uno que quiere que se la metan, pues no me llaman a mí. Yo funciono bien por el culo: En una noche me he llegado a trajinar a 12 tíos. Tengo el culo acostumbrado. ¿Lo de tener un orgasmo por el culo? Eso ya es más difícil. A veces, sí.

5-«El Moraco»- Tiene 14 años y se dedica a esto desde que llegó a España, a los 12. Sí, en patera. Vive con sus padres y hermanos. Una hermana trabaja en lo mismo que él y los demás, que son muchos, donde pueden. El Moraco trabaja en la calle, ni casa ni teléfono, acera arriba y abajo hasta que pasa un coche y le cogen: Lo que más te piden los de los coches es que se la chupes y a mí no me gusta chuparla ni llenarme la boca de leche, pero lo hago. Si te digo la verdad, prefiero que me la metan por el culo que por la boca. Con el culo te puedes dejar hacer, pero la boca no puedes dejarla quieta, porque entonces el tío te dice: ¿qué pasa?. A su familia no le parece especialmente mal ni tampoco bien que haga lo que hace: De donde yo vengo, estas cosas no están tan mal vistas como aquí, que luego todo el mundo las hace. Hay mucha hipocresía. Nosotros dormíamos, todos los hermanos y los primos tíos, siempre desnudos en una cama grande. Y allí es normal hacerse pajas y chupársela unos a otros y cosas así. Por la noche nadie se despierta porque los demás tienen un orgasmo. El orgasmo es normal.

6- Tony- Simplemente Tony. Tony es un profesional. Se anuncia en varias revistas, tiene su página en Internet y es seguramente el único chapero de España que ha asistido al primer Congreso Internacional, celebrado el año pasado en Suecia. Parece un chiste, pero no lo es. Tony funciona con tarjetas de crédito, DVD, sonido Dolby y marketing. Recibe, claro, en su casa, un piso de alto standing con tres habitaciones preparadas para las fantasías más inverosímiles. Eso sí, trabaja solo y, aunque parezca mentira, No hago cosas raras. Nada de sado, ni copro, aunque con todo eso ganaría el doble de lo que gano. Y gano mucho. ¿Sabes? Yo creo que es cuestión de inteligencia, más que nada. Cuando te das cuenta de que eres un maricón y de que eso no tiene remedio -y eso a los 13 años ya lo tienes claro- sabes que tienes que colocarte al uno o al otro lado de la raya. Después de todo, en este país está casi peor visto un bujarrón que un chapero, ¿o no? A mí me gustaban los tíos, tenía un buen cuerpo y una buena polla, ¿por qué no sacarle partido a lo que a uno le gusta? Al principio no sabes, pero con los años vas aprendiendo a saber lo que quieres y a conseguirlo. A mí me gustan unas cosas y otras no. A mí me pierden unas cosas y otras no tanto. Pues eso. Con el tiempo tienes que aprender a sentir placer a la vez que trabajas. Y eso es lo que hago. Por ejemplo: yo no me acuesto con viejos, ni con gordos ni con feos. Quedo con ellos, les veo y les despido, muy amablemente, pero les despido. Y sin embargo, si un cliente me gusta, a ése me encargo de conservarlo como sea. Por ejemplo, a mí me gusta que me la metan de aquella manera. Un día vino un tío que me hizo ver las estrellas, ¿sabes? Y desde entonces lo tengo de cliente favorito, pero pagando, no vayas a creer.

7- Marto- Le llaman así desde el colegio porque se apellida Martín Martín. Empezó en esto por casualidad, con los de su clase. Mejor dicho empezó como modelo de Internet. Pagaban bien, quería una consola y se animó. Tiene 16 años y de esto hace sólo 14 meses. Sus amigos le hablaron de «rodar escenas» y no le pareció mal: Me dijeron que tenía una buena polla y era muy mono. Teníamos que hacer guarradas con mis amigos y todo salió bien. A mí siempre me habían tirado un poco los chicos, pero ahora estoy seguro. Pensamos que Internet es muy grande y, además, en España está poco extendida. Después, un día nos propusieron ir a una casa y fui. Todo fue libre, unos fuimos y otros no. A mí me pareció bien el trato. Hacemos vida normal, vamos a clase y eso y llevamos el móvil. Cuando hay algo nos llaman, hacemos un hueco y ya está. Si no puede ir uno, va otro. Nunca me han pasado cosas raras, no me han pegado ni nada de eso. Bueno, hay una cosa curiosa: tengo un cliente que viene a un hotel y le gusta que me corra en su boca con mucha leche. Es así, ¿qué pasa? Entonces él me llama dos días antes para que no gaste leche, que es lo más que yo puedo aguantar, porque si pasa más tiempo me corro solo con cualquier bobada. A mí me cuesta, pero aguanto. Nos desnudamos y eso y él me toca despacio y la polla casi nada, porque la tengo tan cargada que me desbordo y cuando la tengo dentro de su boca me lo hace con los labios y entonces me abro. Parecerá una bobada, pero son orgasmos de la hostia los que he tenido así. ¿Qué si me gusta que me enculen? Sí, si me gusta si me lo hacen despacio y suave. Cuando estás a gusto con un tío puedes estar así mucho tiempo, todo lo que dure él.

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