Así empezó todo

La verdad es que no sé cómo empezó todo La verdad es que no sé cómo empezó todo. Yo ya tengo 20 años y él tiene 13, y esto viene de largo. Yo desde siempre he tenido curiosidad por los niños. De pequeño en los vestuarios del colegio o en los del fútbol siempre me fijaba en mis compañeros, pero nunca me sentía atraído por ninguno. Con mi primo es diferente porque que yo me acuerde por lo menos desde que él tenía 9 años (a lo mejor me quedo corto )siempre nos hemos masturbado juntos. Y él sí que me atrae y mucho. Lo malo es que sólo llegamos a eso, a masturbarnos, aunque si por mí fuera llegaríamos a más. A lo mejor cuando empiece con la historia parecerá que es inventada, o que estoy enfermo, pero yo no creo que esté mal de la cabeza por sentirme atraído por niños de 12, 13, 14, etc, porque no pienso en abusar de ellos ni nada parecido, simplemente me los imagino desnudos o como mucho teniendo sexo con niños de su edad o con niñas. Bueno, no voy a contar las pajas que me he hecho con él, pero sí algunas de las más destacadas, ya sea por una razón u otra. Para empezar les contaré cómo es mi primo: tiene la piel muy morena, menos la zona del calzoncillo, cosa que a mí me excita más todavía. Recuerdo cuando era él más pequeño que no tenía ni un solo pelo por el cuerpo y lo veía desnudo, con solo verle los pies ya me ponía. Sólo hacía falta enseñarle las revistas de tías en bolas y al rato se la estaba cascando ya, claro, a mi me faltaba tiempo y me ponía a su lado también a hacérmela. Una de las veces que más recuerdo fue en fin de año. Todos cenando en casa de mi abuela que está al lado de mi casa, y al final mis padres y los suyos se van de fiesta. Mi abuela se queda con su hermano y mi hermana, y nosotros vamos a mi casa. Por la noche no sé qué hicimos, seguro que pajas, incluso no sé si por esa época ya le ponía películas porno. Lo mejor fue por la mañana. Mis padres ya estaban levantados y se iban a comer. Antes tengo que decir que algunas veces le hacía la paja a él y él a mí. Resulta que se tenía que duchar. Yo tumbado en el sofá viendo la tele, y él se va al lavabo. Al rato viene pidiéndome que me duche con él. Al pricipio digo que no, ya que mi abuela tiene llaves y podía pillarnos. Pero él insistía y yo al final acepté. Tengo que decir que yo ya estaba empalmado. Nos empezamos a desnudar y nos metimos en la ducha (es un plato de ducha y teníamos que estar de pie). Mi polla estaba durísima, lo veía completamente desnudo y me excitaba. Sin que yo le dijera nada me agarró la polla y empezó a hacerme una paja que no duró mucho porque me corrí enseguida, como cada vez que estoy con él, después se la hice yo a él. Lo que más me gustó fue estar los dos desnudos y poder rozarle su piel. Pasó el tiempo y ya empezaban a salirle pelos y le creció su polla. Un día se me ocurrió enseñarle condones y nos los pusimos, eso también me calentaba, ver su polla aún pequeña dentro del condón. Una noche se quedó a dormir en casa y cuando se acostaron todos puse una peli porno. Esa noche fue una de las ultimas veces que me ha dejado hacerle una paja. Se bajó los pantalones y pude ver su verga que por entonces ya le había crecido y la tiene igual que ahora, casi más grande que la mía. Se la agarré y empecé a meneársela, puse papel en su barriga desnuda porque ya le salían gotas de semen, pero esa noche alucinó. Entre la peli porno y la paja que le estaba haciendo tendría que estar muy caliente porque soltó un churretazo de semen que se manchó todo el pecho. Mientras se corría pude ver como cerraba los ojos de placer. Me gusta mucho y me gustaría hacer muchas cosas con él, pero no quiere. Me gusta su enorme polla que me gustaría probar en mi boca. Ahora tengo una muñeca hinchable, desde hace poco, lo cual me sirve para verlo desnudo mientras se la folla. La última vez que lo hizo rompió el condón que ahora sí ocupa con su grandioso nabo. Mientras se la follaba pude ver su culo blanco, pero lo que me sorprendió fue su ojete con unos pocos pelos, y me acordé de las veces que se lo había visto sin ningún pelo y me excitó muchísimo. Estaba follándosela cuando me dijo si me la iba a follar yo. Le dije que no sé si nos daría tiempo porque podía llegar mi abuelo, pero si lo hacíamos los dos a la vez, sí. Dijo que vale, así que me tumbé en la cama y se la metí a la muñeca por el culo, quedando ella boca arriba. Entonces vi como él se subía a la cama desnudo y cogiéndose con la mano su verga brillante por el condón. En ese momento me entraron ganas de agarrársela y metérmela en la boca, pero desistí. Entonces se la metió hasta el fondo y empezó a moverse. Yo no me movía, hasta que cogí su ritmo y los dos se la metíamos a la vez. Entoneces me atreví a poner mis manos en su culo y él no hizo nada por quitarlas. Entonces fue cuando empecé a metérsela más fuerte a la muñeca hasta que me corrí en su culo y acariciando el culo de mi primo. Espero que os haya gustado la historia, y siento no haberla redactado mejor. Dejo mi e-mail por si queréis hacerme algún comentario: boixosnois@mixmail.com