Autor: Chapero16
Fecha original: 15 de mayo de 2006
El fin de semana en Bilbo, en una casa de chicos. Allí se dice a veces casa de boys y más veces casa de guís (que viene de guys) y todo el mundo entiende. Fui nada más que porque me invitaron y por descansar un poco, que últimamente estoy muy matao y nada más llegar allí lo primero que me dijeron fue que si quería trabajar, porque hay trabajo de sobra, pero dije que no y me parece que hice bien, porque nunca he visto a nadie trabajar tanto y ni sé cómo pueden, porque follan horas y horas sin parar, o sea, cogen gente según va llegando o según van quedando, lo mismo de noche que de día y encima salen, hacen casas y hoteles y van a fiestas y todo… luego me lo explicaron más, pero yo al principio alucinaba porque la primera tarde estaba hablando con un chico bastante guapo que se llama Marco, que acababa de salir de una habitación de follar dos con un tío y a los diez minutos o así le llamaron al móvil y dijo que iba él… bueno, pues antes de cenar le llamaron de una habitación y fue y más tarde me contó que había quedado a dormir toda la noche con un tío en su casa, o sea que yo alucinando en tonos.
Luego había otro chaval que yo estaba seguro de que le conocía o de que me sonaba muchísimo. Tenía el pelo rizado muy largo, ojos casi azules y las patas muy potentes y un culo muy original y llevaba un pantalón muy corto que no venía a qué. Pues le habían dicho algo y se me acercó y me preguntó si yo iba mucho por Salamanca y fue cuando me dijo que era hermano de Iván el futbolista y entonces me lo expliqué, porque se parecen cantidad, aunque éste está como bastante menos hecho, más fino y es yo creo que un poco más alto que su hermano y me parece que tiene una carga sexual extraordinaria. Hay tíos así, que sin ser gran cosa de foto pues como que respiran sexo, o serán cosas mías, no sé…
Bueno, pues este tío -se llama Juan y le llaman Juano- pues no para de hablar de su hermano todo el rato. Es su ídolo. Hablamos largo y tendido varias veces y él me contó enseguida que su hermano tiene problemas porque se gasta toda la pasta en tías y él, Juano, folla todo lo que puede y más para mandarle pelas, porque le quiere muchísimo.
Yo ya empecé a alucinar y le dije que me explicara eso de las tías y me contó que su hermano se había rayado muchísimo con el trabajo el año pasado y que fue al sicólogo y el sicólogo le dijo que lo suyo era una reacción normal de alguien que está continuamente dominado sexualmente, al capricho sexual de otros y que esto para algunos es una maravilla y para otros es un desastre y que lo que Iván necesitaba era dominar sexualmente a alguien no una vez, sino en la vida diaria, para hacer contrapeso o algo así y entonces lo intentó con tíos, pero dominar a chicos no le servía de nada, porque tenían que ser chaperos como él y todo era ficticio y empezó a ir con tías, pero tenían que ser putas de alto estanding porque si no, primero no le ponían y segundo no se sentía dominante, o sea que el cabrón llevaba casi un año follándose a diario a las putas más caras con la pasta de su broder. No sé, bastante increíble todo. Luego, por la noche, a mí me da por pensar que eso mismo es lo que me pasa a mí con el tragasables, porque sigo viendo al tragasables cuando me da el punto, pagándole para que se meta mi polla hasta el fondo y gozando como un putas con la sensación de dominio que tengo cada vez que se le saltan las lágrimas con mi polla en lo más profundo. Y luego me acuerdo de su polla superempalmada y pienso en lo que también está gozando el cabrón y que por eso lo hace. No lo hace por dinero, sino por lo que le pone. Bueno… las dos cosas, no sé. ¿Y eso es también dominación? ¿cuando está gozando el otro tanto o más que tú?. Siempre me hago un lío. Estoy solo en una cama y no me duermo y no soy capaz de salir a buscar a alguien porque no tengo confianza. Si hubiera pasado el día follando con desconocidos ahora estaría sobando total, como todos los días, ¿o no? ¿Eso quiere decir que voy a tener que seguir follando el resto de mi vida? Me estoy emparanoyando… casi sin pensarlo me doy cuenta de que estoy pensando en ellos y tocándome la polla cada vez más deprisa. Mi cabeza va de uno a otro y me quedo con el cuerpo de Iván tal como era cuando estuve tan colgado de él, no hace tanto, sólo que ahora follando tías buenas, tías a lo bestia, tías hasta hacerles daño, tías que se agarran a sus patas bestiales y que chillan como locas…
El chalé, porque es un chalé, es una pasada que tiene de todo, hasta servicio. Hay una señora mayor que se encarga de toda la intendencia y luego más gente que va a hacer las cosas. Las habitaciones todas con baño y muy bien puestas y mogollón de clientela que no te imaginas, porque por lo visto van mucho a follar allí del sur de Francia, lo que no sé es por qué. Se cobra bastante más que en Madrid o Salamanca y a los tíos les dan bastante menos, pero tienen todo cubierto y aunque lo que dije antes, que trabajan muchísimo más, sin comparación, pues resulta que luego tienen vacaciones de cinco o seis días cada dos semanas que si quieren no follan nada, aunque estén en la casa, y siguen cobrando esos días un porcentaje de lo que se saque. Eso está bien.
Luego, esto me lo imagino yo, yo creo que aquí a los chavales los escogen mucho, porque al principio de fachada no te llaman mucho la atención, o sea no es que sean todos excesivamente wapos ni tengan cuerpos de alucine, pero luego te vas dando cuenta de que no son unos chaperos cualquiera, o sea, casi todos tienen algo especial, empezando por la polla, que todos la tienen bastante más grande -y sobre todo más gorda- de lo corriente (de lo corriente en los chaperos, que también esto hay que matizarlo) lo que pasa es que están todos tan bien proporcionados que eso no llama la atención, no sé si me explico. Luego, lo que folla esta gente no lo aguanto yo ni de lejos, bueno ni yo ni la mayoría de los colegas que yo conozco. Pero es que además están siempre impecables. Todos. O sea, perfectamente afeitados, con el pelo que parece cortado por un estilista, con la piel limpísima, morenos de cuerpo entero, los dientes superblancos, las cosas depiladas…
Sobre todo es que parece que están todo el día empalmados y tienen una naturalidad que yo alucino. Tienen una confianza entre ellos que yo no la he visto en Madrid ni en Salamanca ni en ningún sitio. Estamos en un salón bastante grande que tiene varios sofás y cuando uno llega de follar, después de ducharse, que siempre se duchan, se viene con la toalla y se relaja. Es un chico muy moreno que parece árabe. Los dos que están más cerca de él le acarician y le besan, como si viniera de la guerra, pero no le preguntan, que cuente él si quiere. Uno le da masajes en los pies y el otro le quita la toalla y luego le acaricia el pelo y le da besitos en la frente. «Me la metió dos veces y al final quiso que me corriera. Bien». «¿Te dolió?». «No.» El moreno estira los músculos y se pasa la palma de la mano por la polla, casi sin tocarla y cierra los ojos, parece que se va a dormir, y el que está en su cabeza le pasa la mano por todo el pecho, va bajando, llega hasta la polla y la deja allí, haciendo movimientos mínimos. No tienen sexo entre ellos, sólo se acarician. Yo también tengo mucho sueño… estoy en un sitio delicioso, un salón guay donde, cuando uno acaba de follar por pelas con una cerda, entra aquí y los colegas le besan y le acarician y le miman para que lo olvide enseguida… ¿es eso? Creo que tengo tanto sueño que me voy a dormir aquí mismo…
(continuará)
