Compañeros de estudios

Desde chicos, mis padres nos pusieron a mi hermano y a mí en un colegio privado con la esperanza de que aprovecharamos mejor la oportunidad, como solo eramos dos, siempre dormimos en cuartos separados por aquello de la privacidad, que a mí me favorecía mucho, ya había tenido mi primera experiencia con un primo, a los 11, pero no me había gustado mucho ya que siempre lo quiso hacer a la brava, pero ahora tenía 14 y mis compañeros del colegio estaban cada día más atractivos y más activos, núnca me dí color por aquello del que dirán, pero por dentro me moría de ganas por saltar sobre alguno de ellos cuando luego de las clases de natación nos duchabamos.

Siempre había estudiado sólo y siendo un poco modesto nunca fuí tan mal, sacaba las notas promedio y en algunas ocasiones hasta un poco más, así que no era raro que a los que íbamos bien en algunas materias nos buscaran para ayudar a los menos dotados de materia gris, fué asi como me tocó con uno de los más molestones del grado, pero que me traía de cabeza, era el clasico «pepito» chico malo pero cara de seducción, de la sección era uno de los que más me gustaba, era espontáneo, inquieto, risueño, todo lo tomaba a broma y le gustaban mucho las bromas de tipo sexual, por lo cual lo hacía más apetecible, aunque con ese cuerpo, esos ojos y su boca roja tentadora, no creo que necesitara más, quedamos de acuerdo con su mamá y se quedaría en mi casa el fin de semana para estudiar, de todas formas nunca me dejaban salir los fines de semana previos a los exámenes y en mi casa, mi papá con sus amigos y su club de leones y mi madre con sus amigas me dejaban mucho tiempo solos a mí y mi hermano, que no interfería conmigo por temor a una tunda.

Lo llevaron a dejar el viernes por la tarde, con mil y un indicaciones de la mamá con eso de «portense bien, estudien mucho… bla, bla!!», de inmediato lo instale en mi cuarto, puso sus cosas y venía muy bien aconsejado, tanto que merendamos un poco y luego a estudiar, ese chico sí era medio zoquete, le explicaba una par de veces antes de que pudiera memorizar, pero no me importaba, ya que aprovechaba para acercarme a él todo lo que yo queria.

Cuando llegaron mis padres, cenamos, y luego nos pusimos a jugar pelota en la cochera por lo que sudamos hasta las… luego nos pusimos a ver tele en mi cuarto y mi madre nos aconsejó que nos bañaramos antes de acostarnos para amanecer frescos y preparados, «Bendita sea mi madre!!»

Mi cuarto y el cuarto de mi hermano accesan al mismo baño, por lo que lo cierro cuando yo me estoy bañando.

  • Bañate tu primero y luego me baño yo, le dije.
  • Mejor vos y luego me decís donde está todo.

Así que me bañé yo primero medio impaciente por verlo en calzones, casi me la jalo de solo pensarlo, al salir me dí el susto de mi vida, estaba desnudo, sentado en mi cama viendo la tele con la toalla enrrollada en las piernas, no pude disimular el verlo, y menos cuando estaba medio empalmado, terminé de salir y le dije que le tocaba a él, no se molestó en colocarse la toalla, caminó desnudo con la toalla al hombro hasta el baño y a como pude con la saliva medio espesa le dije donde podría encontrar el jabón, la esponja y el shampoo, y comenzó a bañarse frente a mí, como en las duchas de la piscina, nunca había visto su pito, no tenía prepucio, era precioso, lo vi por unos instantes más hasta que se dio por aludido y se me quedó viendo con una cara de picardía curiosa.

  • ¿Qué tanto me ves?
  • Nada… casi me corto hasta que me acordé lo bromista que es!!

Luego me salí, estaban dando caricaturas y como soy fanático, no me vestí, me senté en la orilla de la cama, cuando salió no me fijé y se me tiró encima hasta que provocamos una lucha libre con dos toallas que estaban a punto de caerse, lógicamente tiene más cuerpo que yo y no tardó en aventarme al otro lado de la cama quedándose con mi toalla, a lo que yo por pena finjida me quede de rodillas finjiendo no querer salir, se me tiró de nuevo y esta vez el que perdío la toalla fué él, con sus rodillas en mi pecho y sujetandome los brazos lo que podía ver era lo más precioso, su hermosa paloma, no disimulé y me dijo que por qué le miraba tanto el pito y me lo arrimó a la cara, mi posición era incómoda, así que le amenacé con morderlo si no me soltaba, me dijo que lo intentara y abri la boca amenazandole, no tardó en acercarlo, pero en lugar de morderlo, lo tuve en mi boca, la presión de sus rodillas flaqueó y sus manos soltaron mis brazos, cerró los ojos y se terminó de sentar en mi pecho, yo no podía creer lo que había hecho, comencé a chuparle la paloma como si fuera lo único en el mundo que me importara y él se dejaba llevar, me cansé de la espalda y le dije que se acostara sobre la cama, me dijo que era un marica, que nunca creyó eso de mi, pero se acostó como le indiqué, y volvió a cerrar los ojos, nuevamente comencé a chupar ese miembro que calculo tendría unos 15 a 17 cms, luego me lancé a su huevos y sentí cómo gemia cada vez que cogia uno con la boca, los lamí y hasta los chupé, le lamí la rayita que le iba al año y se retorció de gusto pero me dijo que ahí no, luego volví a la cabeza rosada palida de su paloma, la lamí, la besé, la chupé y por último me cansé y me tendí junto a él con los labios rojos y dormidos.

  • Eres un puto, vení te voy a hacer puto del todo.

Se levantó y me dio vuelta, quedando boca abajo, luego me abrio las nalgas para ver mi ano, no tan virgen, pero muy cerrado aún, luego se tumbó sobre mí, culiandome con su paloma parada en las nalgas, pero sin meterla, me exitó tanto que no pude aguantar más y en un descuido me acomodé y al siguiente levanté las nalgas para que encauzara al agujero, al principio me dolió porque estaba culiando muy duro, pero luego al sentir que entraba, se calmó y comenzó depacio de nuevo, me subió un poco más a la cama y se colocó en mejor posición, sentía cómo la cabeza de su paloma iba traspasando la resistencia de mi culo, entraba y parecía que no iba a terminar, producía un dolor agudo pero tan sabroso que no estaba nada arrepentido de lo que hacía, bombeó y bombeó hasta que por un momento estabamos tan sudados como antes de bañarnos, luego de unos 10 o 15 minutos bombeaba más fuerte y más fuerte.

  • Te voy a echar toda mi leche, por marica.

Y dicho esto, sentí borbotones de liquido caliente en mi interior, yo estaba retorciendome del gusto, nadie había terminado antes dentro de mí, empujo más profundo aún y se quedó allí inmovil, despacio se recostó en mi espalda y se quedó allí cerca de dos minutos, sentía cómo su paloma se deslizaba fuera despacio y viscosa, se tendió junto a mí boca arriba cansado y sudado, yo no sabia qué hacer así que me la jalé con todo y lo mojada que la tenía, me vine en chorretones que fueron a parar al piso.

  • Limpiate atrás, andas chorreando mi leche, desperdicias mis hijos.

Una sonrisa de medio lado se dibujo en su cara, y me fuí a bañar, estaba a medias cuando entró y me dijo:

  • Mañana lo hacemos tambien?

Lo hacemos muy a menudo cada vez que él quiere (yo siempre quiero!!)…