
Chapero16
Fecha original: 30 de enero de 2006
Fayed está muy delgado. Demasiado. Se le notan las costillas total y hay días que no come, sólo se mete. No es anoréxico, pero no quiere engordar un gramo, porque relaciona total el follar con la delgadez, y algo de razón sí tiene. Es el único caso que conozco que lo que le gusta es que le hostien un poco. Le gusta, lo que más, que le coja un tío mayor, un bear, los jóvenes no le interesan para nada, y le hostie mientras lo folla. Le gusta que le castiguen, eso es todo, lo que pasa es que siempre abusan de él, a mí me cuenta cada cosa, se lo follan sin goma, le hacen chupar pies y las cerdas hasta le han hecho beber pis. Sólo es pasivo y tiene muchos orgasmos, para lo delgado que está. Intentó ser model, pero no le cogían nunca y empezó a follar, en la calle, por lo que le dieran. Claro, tú vas diciendo «dame lo que quieras» y vaya si te cogen! y como lo veían tan flojo algunos le daban una hostia y a él le gustaba, la verdad, si no de qué. Igual que los osos, que es que para él son como un padre.
Hace lo posible por que se la metan y ya empieza a correrse el cabrón. Muchas veces le pegan por eso, porque nada más empezar ya se está corriendo y el tío se raya… entonces él dice «Pégame, pégame» y le caen un par de hostias más fijo y él llora para que le consuelen y esas cosas, hasta que se vuelve a correr, que no tarda nada por lo visto. A mí todo esto es de buena tinta porque me lo han contado clientes que primero han ido con él y luego conmigo, porque lo que es follar bien con él, pues tampoco follan con tanta película y, claro, pues con él no repiten, a no ser de los que disfrutan dando hostias, que cuidadito, porque yo más de una vez le he visto al Fay con un ojo morado y más cosas…
Fayed es de los que, si vas por ciertos sitios como la calle B, siempre te lo encuentras en la acera, haga bueno o haga malo, en invierno o en verano, con un pantalón cortito y las zapas sin calcetos, para que se le vean bien las patas porque, según ellos, les cogen primero por las patas, al acercarse y luego por el paquete. Lo normal, dicen, es que el fulano palpe bien la mercancía y les plante la zarpa en los huevos, y eso porque muchos se ponen relleno, por lo visto, un pañuelo enrollado o algo, porque empalmados esta gente no está, con lo que se meten. A los 20 años están todos enganchados de una cosa o de otra y allí todo es un círculo que la pasta entra por una punta de la calle y sale por otra y ellos sólo la tienen un ratito, la pasta. ¿Cuál es el verdadero cambio? Semen por droga, me parece, porque allí todo dios se corre y todo dios se droga. Correrse porque en la calle no te lo perdonan eso y drogarse porque para aguantar aquello debe ser que hay que estar drogado.
Ya sabes:
-Que hasta que no te corras de aquí no sales, chaval, buena gana tienes.
– Déjame, por favor tío, te hago lo que sea… métemela sin goma, si quieres, o te la chupo, pero déjame ir, que me tengo que ir, de verdá tío, que me va a pasar algo…
Hoy fue la guinda:
-Por favor, Dani, déjame estar contigo, que me quieren matar. Por favor, tío.
-Fay, sabes que no puedo hacer eso, porque me matan a mí también. ¿Qué has hecho?
-Que debo pelas y no se quieren cobrar follando, ya ves…
Es la cama, porque comida éste no gasta. Este no. Luego, es encantador. Me trae un par de cedés y sé que no tiene un euro, no se crea, cedés de caja, no de manta, con el sello del Fnac. Este o los mangó o ha hecho una mamada solo para traérmelos.
-Dani. ¿Puedo traerme gente aquí?
-¡NO!!! – trueno.
-Vale, vale. No he dicho nada.
Me ha caído. Y yo, que siempre duermo de pm cuando no follo resulta que me despierto varias veces porque el Fay está follando en los portales o chupándola en las esquinas con la que está cayendo o poniendo el culo en los coches y le van a caer más hostias que de costumbre, con lo memo que es. Un día un bear lo estrangula y se acabó el Fayed. Siempre son bears, siempre lo hace con bears el Fay, es que es ver a un bear y se le tira y le pide que le folle y luego que le dé de hostias. Es una enfermedad, supongo, un complejo de hijo malo o yoquesé. Y él está convencido de que cuanto más delgado está mejor le cogen y puede que sí, porque en esto la delgadez funciona, si lo sabré yo… y él dice protección. Protegerle es meterle por delante y por detrás pedazo de pollas que no puede con ellas y saltársele las lágrimas, que eso me lo han contado a mí, y pedir hostias, ya digo… Lo de los bears yo, para nada (bueno, una vez acabé con uno, ya lo contaré) y es que un tío gordo y lleno de pelos por todos los sitios menos donde los tiene que tener, pues a mí me da más mal rollo que otra cosa, la verdad.
Además, con mi método, te puedes librar MB de ellos, porque se les ve enseguida en la distancia. Yo, cuando me retiro, que es bastantes veces, pues procuro no herir nunca las sensibilidades y pongo una disculpa o le digo al prójimo que no puedo ir con él porque tengo un problema, sin explicar más, y suele funcionar, aunque hay gente que se traba, pero te piras y ya está.
Lo sabía. Llega casi de día hecho una puta mierda, hostiado, lleno da barro, agotado. Cuando se queda desnudo del todo y le curo un poco le toco todos los huesos, pero está atractivo. Es cierto que te dan ganas de protegerle, y él lo sabe. En un minuto se cae como en coma, el cabrón. Pero ha sido la primera noche y la última. Mientras se quede aquí no trabaja y si no que se lo lleve el Jimmy, que no pisa por casa y lo mismo le da… De todas maneras, éstas cosas acaban siempre igual, un día tiran la puerta y nos hostian a los dos, porque éste seguro que le debe pasta a toda la peña, no deja de meterse y no gana una mierda, tú verás. Ya me estoy rayando total con esto. Yo tengo mi vida superorganizada para que nadie venga a jodérmela… y luego le miro dormido, con esa carita de bueno y me parece imposible que la vida pueda ser así, que la verdad es que éste y yo estamos en otro mundo, o es que estamos en un mundo en el que ni nos conocen ni conocemos, o yoquesé, pero me deprimo con todo esto y yo no puedo estar deprimido porque deprimido no se folla, qué quieres que te diga…
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