Autor: Chapero16
Fecha original: 20 de febrero de 2007
Me llamaron de la casa para un domicilio y fui. Me llaman pocas veces, sólo cuando alguien pide un niñato, le dicen que le mandan uno justos dieciocho y si en ese momento no tienen ninguno tan justo me mandan a mí y tampoco es que me entusiasme porque la mitad se la queda el míster (en mi caso un cuarenta, porque les hago un favor) y además vas a ciegas, pero a veces voy, más que nada si es céntrico y si no es a horas raras, ya dije, ¿Y sabes lo que peor llevo yo de esto? pues lo de la hora, lo de la hora entera. Porque yo hago domicilios, muchos, y hoteles, vale, pero no se me ocurre ofrecer lo de la hora entera. A mí cuando me preguntan por el tiempo siempre digo que lo que dure y todo el mundo entiende, pero lo de la casa es así, es una hora entera cronometrada desde que llegas a casa del cliente y eso se dice pronto, pero es la leche.
A ver: si la cosa funciona, lo de la hora sobra, porque un polvo bien echado dura lo que dura y cuando se acaba se acabó y ya no se quiere más, bueno, no es la palabra, quiero decir que ya no se necesita más, aunque se quiera más y eso se nota y uno se va y lo más fácil es que haya sido bastante corto, pues eso. Pero si la cosa no funciona, o si funciona mal, lo que pasa es que lo de la hora es bastante atroz y yo al principio de putear, cuando estaba mucho más en casas, ya con esto de la puta hora me zurraba un montón, tenía una costumbre de nene total de cerrar los ojos antes de ver al fulano, tanto pasmo me daba tener que pasar una hora entera con un tío, en pelotas los dos, si no me gustaba nada, o sea. Y ahí me tenías a mí a lo mejor con los ojos cerrados después de tocar el timbre y más de uno se pensaría que yo estaba memo, no sé… Pues luego, la mayoría de las veces, no iba mal, porque puede ser que un tío no te guste nada, vale, pero luego de esto que te la mete y te lo hace bien, y te lo pasas bien aunque el tío no te guste ni poco.
Lo que pasa es que hay veces que la cosa no tiene solución y ésta fue una. Yo cuando le vi me alegré, porque era un tío como de treintaytantos que estaba bien, no le colgaba nada, o sea y parecía simpático. La casa era un poco antigua y entramos en un salón pequeño, con los techos como muy altos y los muebles raros, eran como antiguos, pero no, no sé y encima de una mesa muy historiada había un ordenador mini, no un portátil ni una pda sino uno de ésos que acaban de salir ahora y que se despiezan y valen una pasta. Luego, en la tele tenía puesto un ipod, muy bajito y en la pantalla de la tele salía toda la información del tema que sonaba y eso sí que me gustó, pero se estaba oyendo por los altavoces de la tele y eso no presta nada… Pues le entré allí mismo y parecía que todo iba a ir bien, no sé, porque se excitó normal, yo suelo ponerle la zarpa en los webos al tío de vez en cuando, mientras estamos todavía vestidos, pera ver cómo va la cosa, y bien, se ponía normalmente y luego era bastante delicado porque me acariciaba la orejita y estaba bien besando y eso y enseguida quiso meter lengua y le dije que no, que sin lengua y dijo OH!. Esto pasa siempre la primera vez que estás con un pavo, no se dan cuenta de que no podemos meternos en la boca las lenguas de todo dios y preservativo para lenguas no hay, que yo sepa, juas. Luego ya sí, luego cuando ya conoces a uno de más veces, pues bueno, le dejas meter la lengua y lo que sea.
Me ofreció de beber y quise agua y él se trajo una lata de cola blanca. No sé por qué cuento tantos detalles, que yo nunca, yo creo que es que estoy repasando a ver por qué no funcionó. Me bebí el agua y me llevó al dormitorio, que tenía puesto allí un calefactor enano de esos porque calefacción había poca, yo creo, y el frío que está haciendo ahora no es normal, aunque sea enero… Nos desnudamos, yo le di al móvil y empezó la hora. Cuando yo me iba quitando la ropa vi que mi cuerpo le gustaba. Eso se nota, y yo más, se nota en los ojos, en los gestos de la boca, en lo que toca él primero, en que pone las manos en varios sitios muy seguido… y él también a mí, desnudo, bastante, bueno lo bastante, ¿no? y yo eso cuando lo noto bien es al tocarle, no al verle. Bueno, pues nada, a partir de ahí todo fue ya bajar y bajar, casi todo, él y yo. Bueno, el primer error mío fueron los preservativos. Es que me dieron mal la dirección, o sea, yo sabía que estaba mal y como estaba cerca de la Plaza Mayor pues me acerqué a cogerla bien y luego ya no iba a ir a mi casa a buscar mis preservativos o sea que me fui con los de la casa, esos Confortex de mierda que son como monederos de cuero, o sea, yo que sé, yo eso nunca lo llevo, son los que regala la comunidad, el ayuntamiento, el gobierno o quien sea, extrafuertes, especiales para sexo anal, claro, te pones eso y es que te olvidas ya de la polla, de donde la tenías, digo…
No sé lo que influiría eso, exactamente, pero sí cuando se lo puse a él, aparte de que desenrollan fatal, se le quedó la polla como estrangulada, vi, pero, ¿qué haces en ésas? Cuando se la quise meter yo, me mandó parar, debió de dolerle y yo estaba incomodísimo con esa goma y él ni lo intentó, metérmela a mí, digo, pero sí se puso a chupármela y vi que no le gustaba nada y entonces ya me dio cosa y le digo:
-¿Quieres chupármela sin goma?
Y claro que quiso! Joder, es que no estábamos haciendo nada… y ése fue el mejor rato que estuvimos, mira, chupándomela él sin goma. Era majo, el tío, porque me dijo y todo que dónde tenía mi zona de la polla, y se lo dije y le dio ahí y fue bien, el único rato que fue bien, pero tuve que parar porque así me iba a correr yo y él no y todavía no llevábamos ni media hora y…uf!
Luego ya, por más que hice, no volvimos a enganchar nada semejante y llegó un momento horroroso en que estábamos los dos bajados del todo, sin habernos corrido y es una situación en la que yo no me he visto casi nunca. Entonces yo no sabía ya qué hacer, nunca me pasa eso y me puse boca abajo y él reaccionó bien, no se cabreó ni nada sino que se puso a acariciarme suavemente toda la espalda y el culo, pero sólo con la punta de los dedos, y también las piernas, todo por detrás y por eso subí un pie y él se fijó en mis pies, y le gustaron y cogió uno y lo chupó un poco, pero tampoco mucho…
La verdad es que cuando sonó el móvil yo sentí un alivio increíble, pero no me sentía nada bien, o sea, pero qué haces, cuando vas por cuenta de la casa ni puedes estar más tiempo, ni puedes invitarlo a follar gratis otra vez, ni puedes quedar con él por fuera, porque yo eso no lo hago… o sea que hablamos un rato tranquilamente y luego me orientó por si quería ir en metro, a pesar de que me había pagado el taxi. Eso es obligatorio, lo del taxi, lo que pasa es que él se creía que yo volvía a la casa y de eso estábamos bastante cerca y le parecía un poco ridículo lo del taxi porque además van en dirección contraria, yo creo, aunque yo no conozco mucho la zona. Y yo no le dije que allá no iba, porque para qué complicar, ¿no? y hasta me regaló un plano y todo.
Esperando al ascensor, que tardaba bastante, me junté con dos nenas que se pusieron tontas y una le dijo a la otra lo bueno que yo estaba y la otra no dijo nada pero se puso rojísima y yo abrí los ojos del todo y me puse a mirarlas todo lo fijamente que pude a ver si se desintegraban y así estuve hasta que terminamos el viaje, yo creo que hasta se asustaron. Cuando salí a la calle el frío me dio un bofetón, otro bofetón…
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