Lo conocí en un Chat, hace un buen de tiempo, nos citamos platicamos de él de mí de lo que hacíamos cada quien; él se llama Eduardo, ese nombre me mencionó que si bien es cierto tiene otro pero pues así lo conocí y mas bien lo recuerdo como Lalo, es un chico de 21 cumplidos recientemente, cuando lo conocí aun tenia 20 años, complexión media en proceso de endurecimiento, esta yendo al gym para reafirmar su cuerpo; mide como 1.75 mts. Es moreno claro, se dice versátil mas pasivo aunque no muy convencido de ello porque tiene dudas aun, pero es un chico de muy nobles sentimientos, alguien que no platica mucho con su voz, pero tiene una sonrisa encantadora y un corazón de niño que no puede con el, Yo soy un tipo, de 40 años, moreno claro, un poco de vello en el cuerpo, complexión robusta, muy alto y mucho mas que el, Me llamo Carlos. Pues bueno el 25 de diciembre del año pasado nos contactamos en una pagina de contactos y al dar o intercambiarnos el MSN sabia quien era él, pero el no sabia quien era yo, toda vez que unos meses atrás nos habíamos conocido físicamente pero por su inseguridad no paso nada, ese día tenia nuevos impulsos, lo cite en mi casa y llego al abrirle la puerta nos vimos y ya se dio cuenta quien era yo en realidad, pasamos a la recamara platicamos de cosas de porque nos habíamos alejado y detallitos del pasado, el caliente y yo igual nos abrazamos nos besamos me pidió que nos bañáramos y pasamos al cuarto de baño, nos quitamos todas las prendas de ropa y quedamos completamente desnudos nos abrazamos y nos metimos al chorro de la regadera, nos enjabonamos el cuerpo, nos tocamos entre si, me hinque, y saboreé su pene me lo metí de un solo golpe hasta mi garganta y sentí que su cuerpo se contrajo por esa acción, terminamos de bañarnos y nos secamos después no fuimos a la recamara y seguimos con nuestras caricias, una vez acomodado en la cama y fresquecitos ambos por fuera pero por dentro quemándonos, empezamos por besarnos en la boca, luego le bese el cuello, posteriormente el pecho sus tetas divinas las mame como si se fueran a acabar, luego me baje a su abdomen aunque aun no esta firme, pero eso a mi no me importa y se quien es y lo que vale para mi, seguí lamiendo su ombligo, casi no le gusta pero me lo permitió, baje a su pene y como ya lo había probado en la ducha en esta ocasión lo metí lentamente en mi boca saboreando a plenitud, lo chupe hasta que se me escaldó la lengua, me baje por sus bolas y de allí a su ingle, posteriormente ha sus piernas lamí, como si fuese un caramelo completo, desde los pies hasta la cabeza, por la espalda, por el frente y por todos lados, pero ohhhhh llegue a un lugar riquísimo que me quede disfrutando por un tiempo, su culito, tiene unas nalgas maravillosas redondas y grandes le bese las nalgas y le metí la lengua en la rajita, sentía como su cuerpo se contraía y el se estremecía solo emitía un ruidito “””ahgg”””” decía y yo seguía duro y dándole, lamiendo por su culo abriendo sus nalgas y sintiéndolo como se ponía, como casi hervía de la calentura que estaba manejando su cuerpo; él tiene una característica diferente a las personas que he tratado, casi no se mueve en la cama, se acuesta y empieza a disfrutar y allí se queda casi no se mueve para nada, pero en fin yo no tengo esa pasividad porque en la cama soy muy hiperactivo me muevo por todos lados y soy muy inquieto con mi lengua, con mi boca y con mis manos; y con mis manos abría sus nalgas para poder meter la lengua mas al fondo de su culito sabroso para que el explotara lo mas pronto, pero cabe aclarar que aguanta muchísimo, porque creo que le gusta la satisfacción, se voltio de nuevo y seguí con su verga de nuevo, mame y mame y volví a mamar y mamar de nuevo a chupar como un obseso, porque esa verga me impresiono su sabor es delicioso, pocas vergas he mamado pero esta es riquísima, sabe deliciosa, bueno hoy se que sabe mejor porque este relato enmarca los ocho meses que lo conozco porque el me lo trajo santacloss, yo pensaba o mas bien creía que no existía santacloss pero que bueno que me haya callado la boca porque si existe y el llego como la luz esa noche, esa noche tan especial para todo el mundo y mas especial para mi, pues bueno estaba mamando tan fuerte su verga que el lo miraba que se contraía cada vez y cada vez mas hasta que tiro un chorro de mecos tan fuerte que roció por todas lados por mi pelo, por mi cara, por mi boca, hasta en mis orejas cayeron chorros de leche caliente y olorosa, pues como esa noche estuvo formidable para ambos ha seguido viniendo a mi casa y lo bueno de esto que cada noche a su lado es muy diferente a las demás, porque a mi en lo particular no me gusta la costumbre sino me gusta experimentar una cosa un día y explotar otro día otra y cada vez que lo hacemos es completamente diferente, yo lo quiero mucho y el a mí a su manera y lo disfrutare el tiempo que dure hoy 25 de agosto celebro que cumplo ocho meses con el, espero que sean muchos meses mas pero si no lo son no importa, porque se que llego con santacloss y cada navidad lo recordare siempre, cada día que paso con el lo quiero aun mas se lo he dicho un millón de veces; y él me dice que también me quiere pero a su manera, una vez en un comentario que hizo mencionaba que estaba satisfecho en el sexo y debido a que pocas veces expresa sus sentimientos para mi fue un cumplido, porque yo, o al menos se que soy el único que tiene sexo con él. Mientras siga viniendo a mi casa será un placer para mi aun y aunque en la cama no sea tan expresivo como lo es con su encantadora sonrisa, siempre he pensado que las personas llegan un día a tu vida y quizás se vayan o ya no estén el segundo día pero el se ha quedado por espacio de ocho meses así que el tiempo que dure estará bien, actualmente platicamos muchísimo y lo he conminado a que vea chicos de su edad y que consiga a alguien que llene sus expectativas porque yo seré feliz aunque el no este conmigo íntimamente porque se que nunca lo perderé como amigo, podría perderlo como amigo sexual pero no creo que como amigo. Así que amigos este relato es significativo para mi como espero que lo sea para lalo.
