Bueno, todo sucedió hace 6 meses, una semana antes de la boda de mi hermana, yo recién acababa de cumplir 17, y mi madre, mi hermana de 26 años y mi cuñado Joaquín de 29 años fuimos a Monterrey a recoger el vestido de novia de mi hermana, a mí siempre me había atraído mi cuñado, pero sabía perfectamente que no podía tener relación con él, aunque me masturbaba fantaseando que lo hacía con él pero era completamente virgen, es más ni un beso había dado. Mi madre al llegar dijo que yo me quedaría con Joaquín, y ella con Laura mi hermana, puesto que no iba a dejar que durmieran hasta que se casaran, yo feliz porque al menos lo iba ver en ropa interior, y si tenía suerte quizás hasta desnudo, él era moreno, delgado pero con un buen trasero y le quedaban muy bien los jeans, contra mí que era rubio, pero muy delgado, y con mi cara demasiado aniñado, aparentaba de 13 años, cuando tenía 17, Joaquín usaba barba de candado. Íbamos a estar 3 días y 2 noches, inmediatamente nos fuimos a las habitaciones del hotel, para fortuna mía, nos tocó en el piso 3, y a mi hermana y mi madre que querían balcón les tocó en el 10, total que toda la mañana anduvimos en el centro, comimos y nos regresamos a bañarnos porque íbamos a ir al cine, él se bañó primero, lo vi salir en su toalla, yo pensé que iba desnudo, pero llevaba una trusa blanca tipo bikini que se le veía de maravilla, yo me metí a bañar, salí y él ya estaba listo, no me quedó otra que vestirme, y al ir haciéndolo me empezó a cuestionar sobre si tenía novia, y si ya lo había hecho, yo a todo dije que no, «en serio? no puedo creer que nunca le hayas dado un beso a alguien», «es verdad Joaquín» y se sentó a un lado mío y me miraba, yo con lo vi y le dije «nos vamos?», a lo que él dijo «ellas van a pasar por nosotros», me miró y sonrió, y mi corazón latía fuerte, y le volví a decir «en serio, nunca he besado», y Joaquín dijo «pues creo que ya es hora de que aprendas», y acercó sus labios a los míos y dulcemente me besó, yo no lo podía creer, pero era lo que más deseaba y le correspondí, rápidamente sus labios devoraron los míos que estaban ansiosos de besar su lengua adentro de mi boca, y su barba que me raspaba me enloquecieron, yo lo besaba cono desesperado, él se separó para decirme «tranquilo, apenas estás aprendiendo y ya quieres correr», y me recostó en la cama y me volvió a besar ahora lentamente, mientras su mano se acomodaba sobre mi verga ya erecta, y la masajeaba, esto me daba placer, pero cuando sus labios descendían hacia mi cuello, y su mano iba explorando debajo de mi bermuda, mi madre y mi hermana Laura tocaron, nos paramos rápido, y al irnos me sonrió, y nos fuimos al centro. Así anduvimos en el centro de la ciudad hasta que fuimos a cenar y en el restaurante, nos vimos y me sonrió, eso me puso nervioso, finalmente nos fuimos a nuestras habitaciones, yo conforme nos aproximábamos al cuarto mi corazón latía más rápido. Finalmente él abrió la puerta, yo ya temblando, tenía miedo pero quería perder mi virginidad, Joaquín dice «creo que es hora de continuar con la que ya empezamos», se acerca a mí y me besa, yo temblando le empiezo a corresponder, para mí era un sueño estar en sus brazos, ese beso fue interminable, caímos en la cama, yo boca arriba con las piernas abiertas y él metido entre ellas con un vaivén que se sentía rico, él se levanta, se sienta en la cama y dice «por qué estoy haciendo esto?, tengo 5 años sin tener sexo con un hombre…», yo me paro y le digo «no te preocupes, yo siempre te he deseado, me conformé con ese beso que me diste, pero ahora ya sin nervios» yo me acerco, lo provoco y le beso, él empieza despacio a corresponder, me sienta en sus piernas y comienza la lengua en mi boca a juguetear, luego con una mano me quita la playera, mientras con la otra me agarra la verga encima de mi bermuda. Finalmente quedo desnudo, y nos paramos para darnos otro apasionado beso, me encantaba sentir sobre mi piel lo áspero de su barba de candado mientras chupaba mi cuello, y entonces sus manos sujetan mi cabeza y la empujan hacía abajo, yo lamía sus tetillas y las chupaba hasta que se pusieron duras, luego descendí hasta su duro abdomen y él decía «más abajo chiquillo» luego le desabotoné su pantalón y le bajé su bikini y me introduje despacio, su verga era mucho para mí, Joaquín me dijo «primero trata de amoldarla tragándotela toda, después será puro placer», y así lo fui primero la lamía, luego poco a poco me la metía toda hasta el fondo hasta llegar a sus vellos púbicos, luego de amoldarla el sabor saladito me gustaba más y Joaquín se dio cuenta y empezó a cogerme rápido, yo succionaba y trataba de recorrerla con la lengua, pero él gemía más y más hasta que sentí que se le doblaban las piernas y es que había llegado el momento de venirse, lo hizo en mi garganta, una parte se fue directo, y otra en mi boca, yo seguía succionando y Joaquín decía «ya, chiquito», pero no hice caso y no dejé gota alguna de leche. Joaquín me tomó y me llevó a la cama y ahí comenzamos otra batalla de besos, luego él fue descendiendo primero en mis tetillas ahí se entretuvo un rato cuando las mordía, yo sentía mucho placer, luego con la lengua recorrió mi abdomen, luego dijo «me encanta tu aroma de adolescente», luego sentía mi verga en una cueva húmeda, Joaquín golosamente la mamaba, yo inexperto jadeaba rápido, él trataba de que no me moviera tanto, pero no hice caso, y es que su experta boca y su juguetona lengua deslizándose por mi paquete de carne que no era tan grande como la de él, me inundaba de placer, finalmente me corrí una parte en su boca y otra en su cara, me volteó boca abajo en la cama y se colocó encima de mí, pude sentir ya su pene erecto sobre mi raya y al oído me dijo «te voy a coger chiquito», a lo que yo respondí «es lo que deseo». Primero beso y lamió lentamente mi espalda y mis nalgas hasta mis piernas lampiñas, luego se abrió camino en las nalgas y con su lengua lamía mi ano, eso fue el éxtasis, qué placer sentía con su lamidas, eso provocó que me fuera dilatando, Joaquín se dio cuenta y metió primero la cabeza, yo quise gritar de dolor, pero ya estaba bajo su merced, él encima de mí, yo boca abajo, finalmente poco a poco ese enorme filete de carne fue entrando mientras yo me aguantaba el dolor mordiendo la almohada, luego entraba y salía con facilidad y Joaquín besaba mi nuca y mi cuello y me dijo «ahora si estas bajo mi dominio, eres mío» y empezó un mete saca de su verga en mi culo, yo sólo escuchaba el momento en que su pelvis golpeaba en mis nalgas, yo también me movía y empujaba hacía arriba, él me dijo «así chiquillo, aprieta más, qué rico aprietas!», finalmente después de gozar con la verga de mi cuñado sentí algo caliente en mi interior, había tenido un hombre dentro de mí y era mi cuñado, me había entregado a él sin importarme nada, sólo disfruté mi encuentro con él, antes de dormir hicimos un 69, y dormimos abrazados. Después que regresamos lo hicimos dos veces mas, pero ya casado no lo hemos vuelto a hacer, y eso que hemos tenido oportunidad, pero respetamos a mi hermana sobre todo que está embarazada.
