Se llama Javier, de 16 años, lo conocí por la Internet. Mi nombre es Christian, tengo 17. Quedamos de encontrarnos en la playa acá en Puerto Rico. Nos habíamos enamorado ya por la Internet y por teléfono y teníamos unas ganas intensas de hacer muchas cosas buenas. Afortunadamente llegó el día y lo que pasó se lo detallo a continuación. Nos vimos y no medió palabra alguna, los que hablaron fueron nuestros cuerpos y las ganas que teníamos de demostrarnos nuestro amor. Estábamos en la playa. Rápidamente el beso llegó y lo bueno empezó. Nos besamos con esa pasión que solo demostraba el amor inmenso que nos teníamos. Javier comenzó a acariciarme la espalda mientras yo le basaba ese rico cuello que solo él tiene. De inmediato lo comencé a desvestir y él a mí, hasta que quedamos completamente desnudos, mientras nos desnudábamos nuestras lenguas no se separaban. Ya yo estaba super caliente, para sorpresa nos mide lo mismo, unas 7 pulgadas. Nos abrazamos acostados en el piso yo sobre él y nos besamos. Rápidamente comencé a bajar. Besé su cuello y por buen rato jugué con sus tetillas y su pecho, lo lamía, mordía y besaba. Seguí bajando hasta que me encontré con su rico pene. Casi ahogándome lo metí todo en mi boca. Comencé chupándole las bolas hasta que llegué hasta la punta de su sabroso pene. En eso él me pidió que por favor hiciéramos el 69. Él quería también chupar el mío. Sabroso me dio una mamada como nunca antes en mi vida. Vi las nubes, las estrellas y hasta los planetas. Mientras aquí yo seguía mamando y mamando. Ya casi me venía. Se lo dije y el rápido se acomodó de tal manera que quedé de rodillas sobre su barriga. Me sobé un poco más el bicho para provocar mas rápidamente la eyaculación. El placer era inmenso. Él me cogió el pene y rápidamente lo metió en su boca y me vine en su boca. Fue la venida más rica y abundante de mi vida. Se le salía por las orillas de los labios. Rápidamente le espeté una clase de beso, sabroso! En eso le dije que quería que me partiera el culo en dos. A lo que él rápidamente dijo que si. Me planté en cuatro y él comenzó suavemente. Él todavía no se había venido, pero tenia una erección brutal. Comenzó suavemente mientras me sobaba las nalgas y la espalda. Yo le dije que me penetrara más duro. A lo que él comenzó rápidamente. Yo comencé a gritar del placer. Sentía que su pene casi se me salía por la boca. En esos instantes él se vino dentro de mí. Yo sentía su leche calentita dentro de mí. Bien rico!. Hizo lo que le pedí. Me partió el culo. Fue cabrón. Yo le dije «ahora me toca a mi!» Rápidamente me acosté con una erección fuerte nuevamente. Él comenzó a cabalgar sobre mí. A la misma vez gritaba. Mientras cabalgaba yo me masturbaba y él me besaba. El mejor beso de mi vida me lo dio ese macho. Mientras eso pasaba su esperma me bajaba por las nalgas pues él se había venido dentro de mí. En eso me vine nuevamente. Ahí mismo él se quedó de rodillas en mi pecho. Y me metió nuevamente su rico pene en mi boca y se lo chupé hasta que se vino de nuevo. Pero ahora en mi boca. Nos besamos de nuevo. Hablamos un rato desnudos. Mientras de vez en cuando nos dábamos un beso nuevamente y nos abrazamos. Luego nos vestimos y nos despedimos. Lamentablemente no nos hemos vuelto a encontrar hasta el momento. Pues me mudé para Florida y él vive en Puerto Rico. Pero de encontrarnos algún día, pobre de él. Va a pedir clemencia. Javier te amo! Christian Florida, USA
