Continuación…. Desperté la siguiente mañana y recordé instantáneamente lo que sucedió esa noche. Levante mi cabeza y lo vi durmiendo a mi lado. Aun con una de sus manos sobre mi cuello. No pude resistirme y lo abracé. Él se despertó y al principio pareció confundido pero sólo por unos segundos. Me miró y sólo me dijo: gracias… Sonreí y me levanté de la cama. Bajé y empecé a hacer el desayuno. Él llegó a la cocina en pijama y descalzo y se acercó y me abrazó. Empecé a pensar algunas cosas al respecto, es un menor de edad, me estoy metiendo en problemas, pero en el momento en que me abrazó sentí que todas mis dudas se disipaban. Sentí en ese abrazo tanto amor como nunca lo había sentido, lo sentí seguro, decidido, todo lo que imaginaba que podría ser encontrar al amor de tu vida, lo sentí en ese instante. Así pasamos el fin de semana. La pasamos juntos, hablamos, charlamos, dormimos juntos, nos abrazamos. El último día al levantarnos me dirigí al baño y me empecé a duchar. Estaba totalmente concentrado en el agua que caía sobre mi cuerpo cuando sentí como que alguien me observaba. Volteé y estaba él, totalmente desnudo mirándome a través del vidrio de la ducha. Su pene aun pequeño es hermoso. Un vello negro cubre toda su parte superior y sus pelotas grandes se veían provocativas. Poco a poco su pene y el mío reaccionaron y empezaron a pararse poco a poco. En ese momento él me preguntó si podía entrar a lo que yo conteste que sí… entró y se abrazó a mi cuello y por primera vez sentí un beso tierno de su parte en mis labios. Lo tomé por la cintura y lo levanté, él me rodeó la cintura con sus piernas y me abrazó aun más fuerte. Sentí su pene erecto sobre mi ombligo mientras el mío rozaba su culo mientras me empezaba a besar mas fuertemente. Empezaba a cansarme de sostenerlo así que volteé para apoyar su espalda en la pared. Él no se soltó de mi cuello pero sí bajó sus piernas de mi cintura y nuestros penes chocaron por instantes. Acaricié su espalda y masajeé sus nalgas fuertes. Me arrodillé ante él y poco a poco introduje su pene en mi boca. Lo empecé a bombear lentamente y poco a poco aumento la velocidad. Su pene de 16 cms entró en mi boca produciéndome arcadas al principio pero después me acostumbré. Su sabor era extraño. Pero me agradaba. Sentía como se tensaba en mi boca por instantes como si su corazón estuviera en su interior. Subí la mirada y vi como echaba su cabeza hacia atrás mientras cerraba sus ojos presa de la excitación. De pronto sentí que su pene se volvía más cálido y más duro y de pronto un espasmo… hizo un movimiento en el cual me lo metió todo y eyaculó con un gemido, yo le masajeaba sus nalgas mientras todo su semen golpeaba mi garganta y yo chupaba todo lo que podía. Apenas terminó lo sacó de mi boca… parecía que le dolía.. ya sabemos lo sensible que se nos pone al terminar de eyacular… Era su turno así que me senté en la ducha. El agua aun caía mientras él se arrodilló entre mis piernas entreabiertas. Con su mano me agarró el pene y empezó a masturbarme. Con su otra mano me tomaba mis huevos y los jalaba rítmicamente mientras mi excitación crecía. Mi pene empezó a ponerse duro y de pronto soltó mis huevos y se acostó boca abajo en la tina y empezó a mamarlo. Yo miraba su cuerpo desnudo, su espalda y su culo levantado mientras me lo chupaba. Quería moverme para acariciarlo pero no me dejaba. Era su turno y lo disfruté al máximo. El orgasmo se agolpaba por salir, poco a poco sentí como la presión se centraba en mi pene y de pronto eyaculé, tan fuerte que lo sentí atorarse pero no detuvo su chupada… me lo chupó hasta que me dolió, empezaba a pararse de nuevo cuando lo sacó de su boca… se incorporó, y se sentó entre mis piernas mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos desnudos…. continuará….
