Mi Papá

Hola, mi nombre es Daniel y tengo 17 años. Creo que las historias de incesto son las más ricas y pues decidí contarles mi propia historia. Vivo en la ciudad de México con mi padre, mi hermano y mi madre, yo soy delgado, pero no musculoso, para qué les miento diciéndoles que voy al gimnasio o practico gimnasia olímpica como todos suelen hacer, cuando eso es falso. Como les decía, soy delgado y de piel moreno claro, mi hermano tiene las mismas características pero él tiene 20 años y es algo mas deportista que yo, porque nunca hago deporte, mi madre es ama de casa y mi padre es un hombre algo fornido, no mucho, solamente se le marcan un poco los pectorales y más o menos el «lavadero». Pues bien, los sábados solemos ir a algún sitio de la ciudad para pasar un buen rato, pero ese sábado mi padre tuvo que trabajar y mi madre se había ido con mi hermano a Guerrero porque la llamaron de emergencia, ella se fue el viernes en la tarde y no regresaría hasta el domingo por la noche. Así que el sábado me quedé en casa yo sólo, eran ya como las 7:50 mientras veía un poco de pornografía, como no había nadie, lo hice completamente desnudo, entonces me corrí y me limpié, pero en eso escucho que alguien entra, era mi padre, y debo confesar que ya le traía ganas desde hace tiempo, y ahora era el momento adecuado, así que sudoroso y oliendo a semen, sólo me puse una toalla en la cintura y descompuse algo de ropa para decir que estaba a punto de bañarme, así que bajé y prendí el baño; mi padre me vio cuando regresaba y notó que sólo traía la toalla y me preguntó: – Te vas a bañar o qué? – Sí, lo que pasa es que estaba haciendo algo de ejercicio. – Y ese milagro? – Bueno, ya quiero estar saludable. – Pues báñate ándale, que hueles mucho a sudor y no sé qué más. – No te vas a bañar tú? – Sí, tal vez. Entonces subí y decidí quitarme la toalla y dejar ver mi pene, que lo máximo que mide es 17 cm, mi padre entró al cuarto y me vio desnudo, a mí no me dio vergüenza pero pude notar cómo se le iban los ojos a él, entonces pasé como si nada y noté que él me seguía con la vista, me metí y me bañé, pero “accidentalmente” olvidé la toalla en su cuarto, entonces salí desnudo de nuevo y entré, y ahí estaba él, totalmente desnudo también, nunca lo había visto desnudo y tenía un pene grande, entonces pensé que esta era mi oportunidad y le dije: – Vaya, sí que tienes tus buenas herramientas de trabajo. – Puede crecer más de lo que la ves ahorita, si soy bien cabrón. – En serio?, no mames pa!, si tu pinche pito ya está bien grande. – Tú no te quedas atrás eh, mira dame 5 min y te demuestro cuánto puede crecer, así comenzarás a tener un motivo por el cual estar orgulloso de mí (risas) Salí y me sequé, yo estaba al borde de la excitación y decidí permanecer desnudo con la excusa de que me tardé bastante secándome, cuando me llamó, lo vi y tenía la verga totalmente parada y era grandísima, yo me le quedé viendo con admiración y le dije: – No mames papá! tu pinche pito está del tamaño de la chingada! – Pues sí hijo, te dije que te iba a sorprender, además el tuyo ya despertó también, jajaja! Yo me puse algo rojo y le dije: – Bueno pues qué quieres, ya métete a bañar, déjame pasar por una playera… Entonces “accidentalmente” tropecé y caí sobre él, su verga aprisionaba mi pubis y mi cara estaba en medio de su pecho, mi pene erecto rozaba sus testículos y él solamente lanzó un suspiro y me quedé así por un pequeño lapso de tiempo. Y dije: – Tu pene está presionando mis pelos, se siente gracioso, está suavecito – dije con nervios. – Pues el tuyo me está rozando los huevos y me produce cosquillas. Mientras decíamos esto, seguíamos pegados, a lo que respondí: – Tu pecho está en mejor forma no? – Tú crees? – Sí, mira. Comencé a pasar mi dedo alrededor de sus pectorales a lo que él respondía con pequeñísimos suspiros. – Eso fue excitante, hijo. – No mames! – le dije. Mientras seguía pasándole el dedo por todo el pecho, hasta que decidí tocar sus pezones y el suspiro fue mayor. – Puta madre!, eso se sintió bien! Me levanté pero mi padre seguía ahí acostado mirándome y yo lo miraba a él. – Es inevitable, no crees hijo? – A qué te refieres? – Hagamos el amor hijo, ya me calentaste. – No mames papá! – hervía de temperatura yo – se sintió rico pero….. – Anda, ven y recuéstate, creo que las barreras ya quedaron rebasadas, no? Lo único que hice fue acostarme junto a él, y comenzó a besarme, los labios, el cuello, el pecho, los pezones, el vientre, el pubis, se saltó a los muslos, los pies, y luego el culo, nunca había hecho el amor y eso me tenía super excitado, entonces cuando me lamía el culo, yo gritaba de placer y él siguió chupando, rápidamente me volteó y tomó mi verga y comenzó a chuparla, estaba en la gloria!!!!! Era algo indescriptible y sólo le decía: – Ay cabrón!, cómo la mamas!, puta madre!, qué rico se siente! ahhhh!!! Con las palabras entrcortadas: – Te toca a ti, hijo. Hice lo mismo que papá pero con una prisa y salvajismo mayor, a lo que él sólo gritaba de placer y cuando me tragué su verga el sabor al principio me sacó de onda, pero después no pude detenerme. – Le habías mamado el pene a alguien más antes??? – No pa, tú eres el primero y créeme que es delicioso. – Te voy a dar algo más delicioso, te voy a coger. – Me va a doler? – Tal vez, pero después se pasa y entras al pinche placer. – Vale, cógeme como nunca! Regresó a lamerme el ano y entonces se detuvo y sentí cómo su cabeza iba entrando, me dolió mucho, pero después de un rato entró todo y comenzó con un mete y saca. – Puta madre!, qué rico!, pinche verga! me parte en dos, pero qué rico, no mames wey ahhhh!!!! – Tú disfruta, cabroncito, que vergas como la mía hay pocas y te voy a regalar mi leche. – Sí wey, dámela toda, que ya me corro! – Puta madre!, qué culo!, lo tienes delicioso, desde cuándo deseaba tu culo, hijito… – Cógeme papá, cógeme como nuca has cogido, quiero sentirte! Dicho esto sentí cómo mis entrañas se llenaban de semen y el mío cayó sobre la cama. – Qué rica corrida!, me salió semen como nunca papá! – A mí también, cabrón!, tienes un culo de pelos. Ni 10 masturbadas juntas alcanzarían jajajajajaja! – Estuvo delicioso, te amo papá, quiero ser tu puta siempre. – No creas que esto terminó aquí, ahora tú me vas a coger a mí. Dicho y hecho, comencé a lamerle el culo y le metí unos dedos, era como si el instinto me guiara, mi pene se volvió a poner en erección y el de él también, entonces se lo metí de una buena vez, hasta que gritó. – Puto, tu pene me llena como no tienes idea. – Se siente cabroncísimo, nunca en mi vida había cogido con nadie y creo que esto es delicioso! – Dame tu pene!, tu joven pito me calienta! Tras decir esto, mis embestidas aumentaron de ritmo y acabé eyaculando, pero a media eyaculación lo saqué y lo puse en el pecho de papá. – Ay wey, qué rico fue eso, pinche eyaculada!, dos veces seguidas. – Ay hijo, ahí voy también, pero quiero que pruebessss mi… se……..men!!!!!!!!!!!!!!! – Sí, dámelo todo! Papá eyaculó y me tragué lo más que pude, tenía un sabor extraño pero excitante y él tomó del mío. Después nos limpiamos las vergas mutuamente y nos recostamos platicando sobre nuestros penes y fantasías, me bañé de nuevo pero esta vez con mi padre y cogimos de nuevo en el baño. Ahora cada vez que podemos nos ponemos a coger como locos. Esto pasó hace un mes más o menos y ya hemos cogido como otras 20 veces, 23 para se exactos, siempre buscamos excusas para ir a algún lugar él y yo, sin mi madre ni mi hermano. Me prometió que me llevaría a conocer otros hombres dentro de poco, y espero ansioso ese momento…