Un dia llega a mi oficina una nueva cliente pidiendome que le tomara su caso de divorcio. Convenimos los honorarios, me acercó la documentación y le presenté la demanda. En una oportunidad viene con sus tres hijos, dos varones de 17 y 15 y una mujer de 19. Me voy a referir a Fernando, el de 17. Muy bonito, cara de nene, con una incipiente barbita y lo que mas me llamó la atenció fue el tremendo culo que tenía. De mirarlo se me paró la pija. Pensé, «algun dia ese culo va a ser mío». Al poco tiempo cumple 18 años y la madre me pide si le conseguía un empleo. A la semana le dije que me gustaria que trabajara conmigo para hacerme tramites en Tribunales. El pendejo estaba encantado. Y era muy eficiente. Un día lo invito a cenar y a los postres me lo encaro. Se puso nervioso, me dijo que nunca lo habia hecho con un hombre, pero que no le desagradaria en absoluto que yo sea el primero, pero con la condicion que no nos besaramos ni se la pusiera, ah! y además que por ahora solo se dejaba mamar la verga.
Estuve a punto de mandarlo al carajo, pero accedí. Vayamos por partes, me dije. Fuimos a mi casa y le mame la verga en el sillón del living. Tenia una pija chiquita, lindos huevos sin pelos y aproveché para tocarle bien el culo de mis sueños. Le tomé la leche. Y muy autosuficiente, me dijo «eso es todo?». Si, le dije, por ser la primera vez, si. Durante dias no hablamos del tema y seguimos como si nada. «Tenemos algo pendiente», me dijo!. Si, que? «Hacer el amor entre los dos».»Bueno, esta noche, quedate a dormir en casa». Luego de comer nos tomamos tres cognac cada uno y estabamos bien calientes y medio borrachos. Me dijo que se habia pajeado toda la semana pensando en mi y que un dia se habia hecho cinco pajas! Me confesó que se había metido una zanahoria chica en el culo embutida en un preservativo y que le habia gustado. Me puse recaliente y me lo quise coger de parado. Nos tomamos otro cognac mas y le arranque la ropa. «Hoy me toca a mi», me dijo! Se agachó y me chupó la verga. Era medio tosco, pero enseguida aprendió. Me lameteo los huevos. «Quiero que me cojas me dijo». Lo puse en cuatro para admirar ese culo virgen y casi me voy en seco. Se lo abrí y lo chupé metiendole la lengua adentro. Fernandito gritaba, gemia, le latía el culo. Me di cuenta que no tenia lubricante, fui a la cocina y traje el aceite comestible. Le rocié el agujero y empecé a dilatarlo con los dedos. Me coloque un preservativo y empecé a desvirgarlo. Apenas puse la cabeza me pidio que se la sacara que le dolia. Volvi a colocarsele y empece a deslizarme dentro de él. Costó pero mis 17 cms estuvieron dentro de el, Deje que se le dilatara bien y lo bombee un buen rato. «LLename el culo de leche», me pedía, gimiendo y gritando. Se le habia parado la pija y me pidio que lo pajeara. Segui dandole mas hasta que le dije, «me voy» llenandole su culito se semen. Él me acabó en la mano! y me pase su leche caliente por el pecho. El pendejo me vino chupar las tetillas para comerse su propia acabada. «Me gustó muchísimo», me dijo.
«Quiero pedirte algo y si me das todo lo que te pido te prometo te voy a confesar un gran secreto». «Bueno», le dije. Sus pedidos fueron satisfechos uno a uno: me pidio penetrarme, me hizo acabar y se tomo mi leche, besandome despues en la boca, quiso tomar mi meada, que le hiciera caca en el pecho, y que me lo volviera a coger en la bañera. Cumplí todo. Llevabamos cerca de cinco horas de sexo a full. En el dormitorio el olor a macho y demas era fuertisimo. Le dije que me debia de contar el secreto. Esto me dijo: «Siempre me gustaron los tipos, pero nunca me animé, una noche mi hermano cuando tenia 13 años me chupó la pija y me gustó, me pajeaba pensando en los jugadores de River y en Fernando Redondo y la Bruja Verón, con mi novia hice el amor varias veces, pero yo me tiraba en la cama y ella se subia sobre mi pija y me cogia. Para acabar necesitaba pensar en algun macho. Cuando te vi me gustaste, pero tuve miedo de decirtelo pensando que me ibas a rajar del laburo. Cuando me encaraste me quedé loco de amor y tuve que hacerme cien pajas para calmar la calentura. Por eso te pedi todo esto hoy, crei que no me iba a animar a todo. Te quiero pedir que nunca me dejes. Yo le digo a mi novia que no quiero saber mas nada y me prometes que serás mi novio!».
Me dejó tarado con su proposición. Pero le dije, que si. Se lo contó a la madre. Ella me llamó por teléfono y me dio a entender muy claramente que estaba encantada, siempre se habia dado cuenta que a su hijo las mujeres no le gustaban y que si habia cariño que siguieramos. Hoy está conmigo y es mi secretario.
