Tengo 19 años y desde los 11 soy un chico sexualmente activo, me gustó mucho ser tan precoz, porque sabía ya lo que quería sexualmente desde muy pequeño y no dudé ni un momento sobre lo que quería. Por suerte somos bien valorados los «teens» por muchos hombres de nuestra edad así como por los de más edad. Una noche salí por Chueca como me gusta hacerlo y fui al «Rimmel», un bar muy pequeño pero que ponen buenos vídeos y me gusta calentarme viendo los porno, cuando no estoy viendo alguno musical, por lo mismo me gusta estar entre las dos pantallas, en medio del bar. Esa noche se puso un tío muy bueno de cuerpo y bastante guapo a preguntarme «¿qué hace un niño tan guapo a estas horas fuera de su casa?» y le dije que estaba aburrido y que quería ver los videos para esperar a que se animara algún lugar para ir a bailar, me cogió de la mano y le asombró lo suaves que las tengo, cuando nos prenden las luces y nos vamos. Vivía por Tirso de Molina y me dijo que ya era tarde para él, me di cuenta de que estaba cachondo porque cuando pasamos al lado de un grupo de chicos como de mi edad uno estaba orinando y se le quedó viendo descaradamente a la pija para que se dieran cuenta de su interés, él me gustaba mucho porque aparte de su cuerpo, era alto y con unos ojos verdes muy lindos, era del país vasco-francés. Ya en su piso me invitó a pasar, me dijo que si quería una chocolatina o algo de zumo y me mostró la buena variedad que tenía de esos productos, a lo que me dijo que le gustaba tener cosas que le gustaran a los niños lindos como yo, entonces empezó a acariciarme el pecho y me quitó la camiseta mientras me besaba, de lo cachondo que me puso se me endurecieron los pezones y me arrodilló para lamerle la poya dura y muy grande que tenía aparte de un par de pelotas que me metí enteras las dos al mismo tiempo. Mientras que me tragaba su poya entera me dijo «qué bien lo haces» y después me tomó del brazo y ahora fue él que se comió ni poya dura y larga. Ya en su cama le comí todo su cuerpo peludo y él me acarició todo mi cuerpo que le gustó por lo suave de mi piel, lo tenía como si fuera a correrse en cualquier momento, pero cuando le chupé el culo se dilataba tanto y palpitaba abriéndose y cerrándose de tal manera que me dieron ganas de follarlo, a lo cual accedió y me dispuse a penetrarlo con su gran espalda enfrente de mí y su culito en lo alto con un par de almohadas largas. Creo que no le dolió nada porque no la saqué después de la primera embestida, ya que lo estaba disfrutando mucho, lo volteé y puse sus largas piernas en lo alto y las sostenía con mis manos, ahora sí que se correría y con mi mano en su poya, pero como lo quería hacer disfrutar más, lo puse de lado y eso lo puso a tope con un pierna en lo alto y mi mano terminándole la paja nos corrimos los dos al mismo tiempo y me dijo que no podía creer que supiera hacerlo tan bien, luego me contó de dos amigos suyos, uno que era su rival, ya que los dos son tíos a los que sólo les gustan «niños» (o mejor dicho, que se vean como tal porque de infantil a mí no me queda nada, creo yo), pero que ahora ya son amigos y quedó en presentármelo, y el otro un chico bailarín profesional al que le gustan de más edad que él, y me dijo que lo más seguro es que yo no fuera de su gusto pero que le gustaría presentármelo. Yo tenia que irme porque ya era muy tarde, al salir no pasaban taxis y le pedí a mi amigo que si me dejaba esperar en su casa a que abrieran el metro, a lo que contestó que sí, hablamos de mis cosas y le conté que amo el Manga, a lo que me contestó que me mostraría unos en su casa, me los mostró en su cama y eran porno, muy buenos, de un par de chicos que tenían una cara de no saber lo que hacían, me puse cachondo y mi pantalón tenía un bulto al que liberó diciendo: «por qué no la sacas? si es como de la familia», me pajeó de una forma… mientras que veía los Hentais, con la luz apagada y me acarició el ombligo de tal forma que no pensé que fuese posible pero me puso muy caliente y muy rápido muy rápido que lo hacía hasta que le dije que me corría y puso todo de su parte en mi paja para hacerla lo más placentera, acariciando de punta a punta con su mano mojada de mis primeras gotas hasta que me corrí. Estas experiencias me gustan tanto que tengo miedo de cumplir los 20 porque pienso que todo va a cambiar y que, aunque tenga buen sexo, ya no será lo mismo porque ya no seré un «teen»… Quien quiera escribirme: yogurin@teenlover.zzn.com
