
Chapero16
Fecha original: 4 de abril de 2006
Estos también son colegas, pero models. A ver si nos entendemos. Los models, en general, están mazo más buenos que los colegas chapas, pero no follan, o sea, no es que no follen, es que se supone que no están todo el puto día follando, como nosotros. Yo sé por algunos que a veces tienen que follar bastante con mayores, sobre todo si quieren algún trabajo lo que se dice bueno -con un buen video puedes estar meses sin trabajar, si quieres, lo que pasa es que yo no sé por qué (o seas, sí sé por qué) una vez que empiezan a follar, no dejan- pero lo normal no es eso, o sea, pueden follar un día o dos con un productor o con un director, pero normalmente no se meten a putos, porque eres una cosa o eres otra, y eso enseguida se sabe, lo que pasa es que la gente lo confunde mogollón. Por ejemplo, models liados entre ellos hay la tira y putos o chaperos no podría ser eso, aunque se diga -todos SIEMPRE, tienen novio, ¿por qué será?- y yo creo que es que ni puto ni chapero hay pareja que lo aguante, ni aunque sean los dos, te lo digo de verdad, bueno y me falta otra cosa, model en directo tampoco, seguro.
…y cuando estaba escribiendo este post para hablar de los models, pues pasó la sorpresa y desde entonces soy model en directo, por carambola total, no se crea…
A explicar. Lo de model en directo o «de rueda» son tíos que lo hacen a diario, por lo menos una vez, en una rotonda en directo. Son tíos muy acostumbrados, aunque sean muy pibes, que lo hacen siempre con la misma pareja y se lo tienen todo bastante estudiado, aunque aun así es muy difícil. En esto, las parejas hétero está claro que nunca lo hacen más de una vez al día, como mucho, porque si no no les quedaría ni para sí mismos, porque siempre son pareja, lo que pasa es a las parejas de tíos -lo sé- los cabrones de los empresarios siempre les sacan más, porque hay más oferta. La cosa es jodida porque el público es casi siempre el mismo -los hay que duermen allí, en la cabina, yo me creo- y aunque saben actuar muy bien siempre tienen que hacer algo distinto, o seas, no vale un número totalmente repetido. Aunque nunca lo confiesan eso, entre models, es la hostia- tienen que gustarse mucho, pero mucho, para funcionar tanto y cuando digo gustarse no me refiero a nada personal -mejor no- sino a un cuerpo que te pone a cien se mire como se mire y por eso las parejas tardan en hacerse y duran bastante.
Bueno, pues esto lo escribí yo antes de empezar, cuando lo conocía desde fuera, y ahora lo puedo contar desde dentro.
Fue todo cosa del Jimmy, cómo no. El Jimmy lo estaba pasando mal -yo no lo sabía- y como es incapaz de estar dos días sin follar -eso mismo lo reconoce él- pues cuando no tenía gente salía a la calle, se cogía a un tío y se lo hacía gratis, con tal de follar. Y claro, empezó a correr la voz y se perdió, a quién se le ocurre, luego todo el mundo quería tirárselo gratis. Pues en esas estaba cuando le ofrecieron lo de las cabinas. Uno de una pareja se había quedado seco o yo que sé y se trataba como de una sustitución, pero por bastante tiempo. El Jimmy fue todo chulo con la pareja del otro pensando que eso para él no era nada y claro… no. Fue un fracaso total con el desconocido, una cosa es que aguantes mogollón de polvos -y en eso, como el Jimmy, pocos- y otra cosa es hacerlo en directo todos los días con uno que no conoces de nada.
O sea que el Jimmy, que no es tonto del todo el cabrón, pues vino a buscarme porfavorporfavorporfavor, porque sabe que entre él y yo hay una química pura, desde siempre. Yo dije que leches, me resistí todo lo que pude … y al final tragué porque si no era dejar tirado al Jimmy que lo estaba pasando mal, pero para mí un palo, porque con esto tienes que dejar de follar casi total, a ver, y aunque ganes la misma pasta o más, clientes pierdes, sobre todo la gente fija.
Bueno, pues tuvimos dos días para ensayar y al final yo dije que lo mejor era no ensayar nada. Y es a lo que iba, nosotros somos putos, no somos models, nos gustamos mazo el Jimmy y yo y sabemos follar muy bien, pero hacer que follamos, pues no, o sea, para qué vamos a hacer que follamos si lo que hacemos bien es follar. Pues eso. Luego, hay cosas a las que es muy difícil acostumbrase. A la gente yo no me acostumbraré nunca -al Jimmy le da igual- y aunque los ensayos los hacíamos con gente del local, yo me cortaba. Y luego, la cama giratoria, aunque va muy despacio, es muy frustrante, no puedes mirar fuera porque así es imposible. Además, a mí no me gusta nada follar en camas de agua, aunque me ha tocado hacerlo muchas veces, porque repiten cada movimiento que haces y acaba siendo mareante … pero es lo que hay. Luego, había otro problema: yo con el Jimmy genial todo menos metérmela él a mí, que ya dije que tiene una polla enorme que a mí me perfora. No es que no pueda metérmela, que puedo, pero todos los días no.
Bueno, pues llevamos ya casi tres semanas y la cosa no ha ido mal. Trabajamos todos los días menos el lunes y de viernes a domingo dos veces, que se dice pronto. Llevamos nada más un antifaz pequeño, un slip negro enano, casi tanga, con brillos, una muñequera ancha y yo una tobillera. Es el uniforme. Y sin gomas, claro, alguna ventaja tenía que tener esto. Lo demás es lo clásico, lo de siempre, aunque no siempre en el mismo orden: yo te la chupo, tú me la chupas, nos la chupamos los dos, 69 horizontal, 69 lateral para que la peña pueda verlo mejor. Generalmente, soy yo el que se la mete a Jimmy, por lo menos en dos posturas, o en tres, porque resulta que en la cama de agua se folla mucho mejor de lado. Las metidas, tanto de boca como de culo, hay que hacerlas siempre de mucho recorrido, o seas que se vea muy bien la polla entrar y salir, que es lo que presta. Y las corridas siempre fuera y lo más aparatosas posible.
Al principio estábamos un poco rígidos, yo por lo menos y no podía evitar los ojos de los mirones cuando dábamos la vuelta, incluso el movimiento de las pajas que se hacían con nosotros. No quería mirar, pero miraba… luego ya no. Hablábamos bajito diciéndonos lo que íbamos a hacer, como planeando las jugadas:
-¿Te la estoy metiendo bien?
-¿Te hago daño?
-Sube un poco las patas, porfa…
-No te corras todavía, tío, que la preparamos
-Joder, Jimmy, ¿de verdá tienes siempre ese pedazo de orgasmos o es que eres un notas, tío?
-Que no chaval, que es que yo soy así…
Luego ya no. Luego ya todo fue dejarse llevar y mucho mejor. Cada uno acaba adivinando enseguida los movimientos del otro y cualquier cosa resulta bien. Antes procurábamos no hacer nada fuera del trabajo, porque nos daba miedo, yo creo, poder fallar, y yo al Jimmy ni le tocaba, porque sé lo que pasa, pero ahora ya nada, nos liamos cuando pasa, en su casa o en la mía, y no pasa nada. Es otro sexo. No es lo mismo, aunque hagas lo mismo y goces lo mismo. Es difícil de explicar, pero es así…
La verdad es que yo pensé que iba a quedar enseguida hasta los cojones de rotonda y no ha sido así. Tengo siempre buenos orgasmos y el Jimmy también, se nota. Pero hay algo con lo que no puedo ni podré nunca: la obligación y yo por ahí no paso y cuando se acabe esto, se acabó.
Uno de los primeros días quedé flipando, porque, cuando iba a empezar a metérsela, me suelta el Jimmy:
-¿Sabes, Dani? Estoy superencantado de follar contigo todos los días, te lo juro. No es por el favor que me estás haciendo, tío, es que me gustas mazo, como nadie, créetelo, con nadie tengo tanto placer como contigo, de verdá…
Yo tenía que decir algo, a ver:
-Ya lo sé, Jimmy. Yo también prefiero follar contigo a follar con nadie. Además, me caes de puta madre, ya lo sabes…
Y desde ese día, cada vez que se la meto, me preocupo más de su placer, de verdad, estudio sus gestos, le conozco tanto y quiero que goce, porque se lo merece el cabrón, pero me parece que estamos pisando terrenos peligrosos…
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