
Chapero16
Fecha original: 20 de diciembre de 2005
Oglander está casi todo el año fuera o viajando. Trabajó varios meses con los de Bel Ami, pero tampoco era el tipo de ellos, algo más mayores, más músculos y eso y luego ha estado casi todo el tiempo con los rusos, con suecos -ya dije que él es sueco- y con los alemanes. Tengo todos sus videos y casi todos sus books. Hay un par de álbumes de sado que está tan bello que parece imposible, encima de él las cadenas parecen collares y las esposas pulseras. Es un profesional enorme, Oglander.
Nunca estuvo enamorado de mí y creo que yo de él tampoco. Él me dijo, mucho después de lo que he contado, que yo le gustaba mucho desde muy pequeño, que había estado un par de años como si dijéramos esperándome a que yo me desarrollara y que un día – aquel día- supo -él supo- que ya había sucedido y luego lo había visto en mis ojos, para estar seguro, mirándome de aquella manera -él es así y le crees-. Cuando me contaba todo esto, en un pub, yo me iba poniendo loco, le metí las manos por debajo de la camisa y empecé a acercar mi boca a la suya respirando fuerte. Para que me besara. Sin importarme nada toda la gente que había alrededor. Como en la playa.
Dijo también que no había querido follarme las primeras veces, aunque yo lo deseara tanto, porque quería que lo deseara más todavía y después de él yo ya empezaría a follar con todos, porque yo era un puto, eso estaba claro. Lo dijo así, muy suave y yo ni me enfadé, ni lo dudé, sino que creo que ya lo sabía, que lo supe siempre, que el día que yo empezara a follar, igual follaría con todos, sí, pero eso no tendría NADA QUE VER con él. ¿Y yo enamorado de él? ¿No lo estaba? ¿No lo estuve nunca? Bueno, si uno puede enamorarse del deseo, entonces sí, pero no había -no hay- nada por encima del deseo con él, nada tan fuerte, nada tan perfecto…
Ya sé que van a decir que él me emputeció, que me metió en esto. Yo creo que no, que para nada. Yo creo que puto se es o no se es. Y si se es, se es de una manera natural y no tienes por qué ser malo, ni descarado, ni sinvergüenza, ni ladrón, ni delincuente. Yo soy una buena persona, me gusta hacer el bien, soy simpático, alegre, buen amigo … y soy puto. No sé si lo supe siempre, pero el día que lo supe no me sorprendí nada, la verdad.
Cuando llegó el día ya nos habíamos acostado muchas veces, siempre cuando me llamaba él, siempre cuando quería él. Yo nunca le presioné y aquel día, sobre todo por su sonrisa enorme y por cómo me besó yo creo que los dos sabíamos que iba a pasar ya, que me iba a follar. Más de una vez, hambriento, respirando como un loco, yo ya me había puesto en posición para que Oglander me la metiera y me había rechazado suavemente, chupándome o besándome y yo nunca insistí y aquella vez entendí que todo iba a ser distinto cuando empezó a trabajarme el culo.
Luego lo hizo muy bien, muy dulce. Entró con facilidad y sin que me doliera casi nada. yo dilato muy bien y el placer anal -nuevo, distinto- no dejó de sorprenderme, pero no me gustaba el preservativo: el contacto, el ruido como de una ventosa, la polla moviéndose dentro del plástico y el plástico quedándose quieto… era una sensación muy extraña para mí y en una de las veces que Oglander venía hacia mí agarré su cabeza con mis labios en su oreja y, muy bajito, le pedí que se lo quitara –
porfavorporfavorporfavor-.
Se asustó un poco pero luego sonrió, salió y se lo quitó. Cuando entró otra vez ya fue todo distinto. No sé si por quitárselo y ver venir su polla a pelo -una polla preciosa- yo me excité mucho más de lo que estaba y todo me pareció como si nos hubiéramos desnudado otra vez, porque ahora era la piel de SU polla rozando con MI piel sin NADA entre las dos…
(Una parada. Naturalmente uso siempre preservativo, pero soy un auténtico maniático de los preservativos -igual que de los boxers que, como tengan una sola costura, no me los pongo-. Casi todos los preservativos que se usan en España son REPUGNANTES, estranguladores y frustrantes. No soporto que el preser se quede QUIETO, es algo que me ataca. Casi desde que empecé, me los traen de fuera. Lo curioso es que las mismas marcas tienen preser completamente distintos aquí y allí, en Londres, por ejemplo…)
Estábamos de frente, claro, que desde entonces siempre ha sido mi postura preferida. Por instinto, supe que tenía que relajarme y acompasarme, y creo que lo hice bien… no sé por qué estaba convencido de que sin preser su polla podía entrar dentro de mí mucho más, hasta donde yo quería, hasta aquel punto donde me daba un placer distinto, diferente… Además, su cara preciosa iba y venía cerca de la mía y cuando se acercaba podía besarme y lo hacía algunas veces y yo lo estaba esperando y entonces, cuando me besaba, me parecía que yo no quería dejarle ir, pero su movimiento era el que me daba tanto placer… uf!
Y luego, cuando a mí me parecía que llevábamos muy poco tiempo pero debía ser ya mucho él dentro de mí, pues cambiamos muy suave y lo hice yo, también sin nada, claro. Me costó un poco entrar y él me ayudó mucho. Fui feliz, muy feliz, dándole placer a Oglander, dándole tanto placer que tenía que ser cierto… sobre todo, más que el placer físico mío recuerdo la emoción que sentía yo, la identidad que tenía, ya convencido de todo, ya completamente seguro de todo. De él, de mí, de nuestros cuerpos… Esperamos para corrernos juntos y lo hicimos abrazados, buscándonos las bocas, respirando el mismo aliento. Fue maravilloso. Luego no nos separamos y seguimos besándonos, él mordiéndome cada vez más fuerte los labios mientras no dejaba de tocarme y me volvía a apretar contra él. Noté cómo volvía a ponerse y yo no sabía que eso pudiera ser posible, tan pronto, tan seguido y su polla estirándose otra vez pegada a mi piel me estremecía tanto y la mía se disparaba otra vez.
(Después yo he visto tantas veces los videos de Oglander
corriéndose dos veces seguidas en una sola toma, sin trampa ni cartón y la primera vez me parecía un milagro y me sorprendía también mi propia polla disparándose así, de golpe, que ya he dicho que me pasa casi siempre que estoy con un tío y me jode porque parece que estoy pillado por él y eso no es casi nunca, pero entonces, ya digo, no sabía o no me había fijado que a mí me pasaba eso y más tarde hubo hasta unos meses que se corrió la voz y a mí me llamaban por eso, que me lo dijo uno y no me hacía ninguna gracia la cosa, porque yo no soy de ningún circo…)
Llegamos, otra vez, hasta el final, cuando mi cuerpo casi no se había destensado de la vez anterior pero, cuando TODO ESTÁ BIEN con alguien, cada vez gozas más… Luego, todo abrazado a él -abrazado con los brazos, abrazado con las piernas, acariciando su cabello- no sé en qué momento me dormí.
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