Peter Fuck

Era una noche fría a finales del siglo XIX en Londres. En aquel barrio obrero de múltiples casuchas de madera casi todos dormían. Solo se podía ver la luz en la ventana de una de ellas. Era la casa de la familia Duffy donde Geroge Duffy, padre viudo de tres hijos, acababa de llegar ebrio como todas las noches. Había sacado de la cama a Wesley, su hijo mayor de quince años, y le estaba gritando como siempre.
• La casa es un desastre, sigues siendo tan irresponsable como siempre.
• Eres injusto padre- los ojos celestes de Wesley estaban húmedos por las lágrimas- sabes que no solo me encargo de la casa y de mis hermanos, también tengo mis deberes en la escuela.
• La escuela, ja- George fingió una sonrisa- ¿Para qué sirve la escuela? Sabes, creo que es hora que empieces a trabajar de verdad. Un vecino me dijo que en su trabajo necesitan un ayudante para hacer los mandados. Trabajaras desde las siete de la mañana. John y Michael ya están grandes y pueden cuidarse solos. Además necesitamos más dinero para las cuentas y trabajar te ayudará a convertirte en un hombre.
Wesley no respondió. Miraba a su padre con rabia. Las lagrimas salían de forma abundante de sus ojos hasta llegar a sus gruesos labios, en los que clavaba sus dientes. Era un muchacho bello de cara angelical y cabello castaño ondulado.
• Vete a dormir que mañana empiezas donde el viejo Phineas. Y deja de llorar como una mujercita.
El muchacho regresó a su cuarto. Vestía un viejo camisón de pijama que le llegaba poco más arriba de las rodillas y andaba descalzo. Entró en la habitación donde habían tres camas con deformes colchones. Dos estaban ocupadas por sus hermanos de doce y trece años que dormían a pierna suelta. Wesley se hecho en la cama vacía, ubicada bajo una ventana sin vidrios que dejaba colarse la luz de la luna.
Echado en la cama, aún sin meterse bajo las sábanas, Wesley miraba el techo mientras seguía llorando. Lentamente, su mano derecha se metió bajo su camisón y el muchacho empezó a acariciarse los huevos. No pasó mucho rato hasta que su mano izquierda levantara el camisón hasta la altura de su ombligo, dejando ver un miembro que iba ganando tamaño y grosor con cada caricia que le daba la mano.
Hacía unos cuantos meses que había descubierto el placer de la masturbación. Al principio, temeroso de los prejuicios religiosos, lo había hecho con cautela. Luego fue ganando más confianza e inclusive ahora se atrevía a masajear su ano color rosa. El placer del sexo lo hacía olvidarse del mundo, sobre todo de su padre y hacía más llevadera la pena por la muerte de su madre un año antes.
El pene de Wesley había alcanzado su tamaño máximo, quince centímetros, no era muy grueso ni venoso pero era bonito como su dueño. Sus dedos lo recorrían de arriba abajo, jugando con el prepucio y el glande. Wesley se mordía los labios con cada ola de placer que le daba el rose de sus dedos con la cabeza de su herramienta. Poco a poco los movimientos se empezaron a hacer más frenéticos y el muchacho arqueaba su cuerpo antes las oleadas de placer que ahora eran más seguidas.
Tres chorros pequeños de leche blanca escupió el pene de Wesley. Los disparos no fueron potentes, ninguno pasó su ombligo, pero dieron a Wesley el placer suficiente para olvidarse de su padre.
El muchacho estaba tan cansado y confundido que sin querer se quedó dormido, con el camisón levantado, su pene flácido hacia la derecha y el semen aún en poco poblado pubis.

II

Si Wesley no se hubiera entregado tanto al placer se hubiera dado cuenta que lo observaban. Un muchacho, un año mayor que el pero igual de bello, de ojos verdes, cabello rubio ensortijado y sonrisa de ángel lo observaba desde la ventana. El mirón vestía un pequeño taparrabo color verde, llevaba un cinturón de cuero del que pendía un cuchillo y en el brazo derecho, entre el hombro y el codo, llevaba una enredadera amarrada. Gracias a una erección su pene, más grande y grueso que el de Wesley, se había escapado por un costado del taparrabos. El muchacho también empezó a jalárselo y terminó en forma casi simultánea con Wesley, pero sus disparos fueron cinco y más potentes, estrellándose contra los viejos maderos del techo.
El muchacho se quedó observando a Wesley hasta estar seguro que estaba dormido. Se sintió aliviado que no se tapara y ni siquiera se bajase el camisón. Así sería más fácil su labor.
Lentamente empujo la madera de la ventana hasta abrirla y entro por ella. El muchacho flotaba suavemente en el aire y descendió hasta quedar a un centímetro del cuerpo de Wesley. Sacó la lengua y empezó a lamer los restos del néctar blanco que Wesley había olvidado de limpiar.
Cuando el pubis de Wesley estaba seco, el muchacho empezó a volar para irse, pero una lucecita entro por la ventana iluminando el pene de Wesley y mostrando unas gotas de semen que aún no caían de el.
• ¿ Tu crees Penecillo?- dijo el muchacho con voz queda a la luz que acababa de entrar.
La luz no contestó. Solo movió la cabeza de forma afirmativa. Era un hada, mejor dicho hado teniendo en cuenta aquello que le colgaba en medio de las piernas, iba completamente desnudo y tenía un par de alas de mariposa en la espalda.
El muchacho, siguiendo el consejo de Penecillo, tomó el flácido pene de Wesley y lo empezó a lamer con cautela primero y con lujuria después. El pene empezó a ganar tamaño y el muchacho lo empezó a chupar como poseso. El pene del muchacho, quien flotaba sobre Wesley en posición de sesenta y nueve, empezó a crecer ante la excitación y termino golpeando a Wesley en la cara.
Wesley se despertó y se levantó bruscamente, me muchacho salió volando hacia delante y casi chocó contra la pared. Penecillo se ocultó tras el, pero su luz dibujaba la figura de su amigo.
• ¿Esto es un sueño?- Dijo Wesley frotándose los ojos.
El muchacho se deslizó hacia él y se sentó en su cama y con una mano le tapó la boca.
• Disculpa- le dijo- es que no resistí la tentación.
• ¿Quién eres?
• Soy Peter Fuck, líder de los Lust Boys o niños lujuriosos de NeverPussyLand (el País sin ninguna vagina) y el es Penecillo, un hado amigo nuestro.
• Ya veo, sigo soñando.
• No, no estas soñando. ¿Por qué llorabas antes de masturbarte?
• Mi padre. Desde que murió mamá es malo con nosotros y ahora quiere que trabaje para que el pueda beber más.
• Eso es terrible. Tengo que hacer algo.
• ¿Y que podrías hacer? No quiero que lo mates- Wesley había visto el cuchillo que colgaba del cinturón de Peter- no lo quiero, casi lo odio pero de ahí a matarlo…
• No me refería a eso. Mi cuchillo es para enfrentarme a los piratas del capitán Dildo.
• ¿Piratas?
• Si, son nuestros enemigos- Peter sonrió- pero volviendo al tema, te puedo ayudar llevándote a NeverPussyLand
• ¿Cómo puedo llegar ahí?
• Solo volando. Siguiendo la tercera estrella a la izquierda hacia el atardecer.
• ¿Volar? Las personas no vuelan.
• ¿Y que estoy haciendo yo?
Wesley se fijo en Peter quien flotaba a pocos centímetros del suelo y se elevaba cada vez más.
• Sigo soñando.
• No, solo necesitas leche de hado.
• ¿Leche de hado?
• ¡Penecillo!
La luz empezó a volar para salir de la casa. Peter voló tras él y lo atrapó con la mano derecha.
• Penecillo, has que ¿Cómo te llamas?
• Wesley.
• Wesley pueda volar.
El pequeño ser negó con la cabeza.
• Así que por las malas, ¿eh?
Peter agarró a Penecillo por la cintura con los dedos pulgar en índice de la mano izquierda y con la yema del pulgar e índice de la derecha empezó a masturbarlo. Pronto el diminuto pene del hado, que era muy grande en proporción al tamaño de la criatura, empezó a disparar largos chorros que dieron en la cara a Wesley, quien levantó la mano para limpiarse.
• No te lo quites- Ordenó Peter.
• Está bien.
Cuando Penecillo terminó de eyacular, Wesley seguía sentado en la cama sin flotar.
• ¿Y ahora?
• Tienes que pensar en algo agradable. Como tu paja de esta noche.
Wesley Sonrió. Pero en lugar de pensar en la paja pensó en el pene de Peter en su rostro y en la sensación que sintió al despertar mientras le mamaban el aparato. Poco a poco empezó a elevarse de la cama.
• ¡Puedo volar!- dijo sonriendo.
• Vamos entonces.
• Un momento. ¿Y mis hermanos?
• ¿Qué hay con ellos?
• Si se quedan mi padre los tratará mal. Tenemos que llevarlos.
• Despiértalos, mientras Penecillo los chorrea.
El hermano mayor de los Duffy se acercó a la cama de sus hermanos y los despertó.
• John, Michael despierten.
• ¿Qué pasa Wesley? ¿ya debemos ir a la escuela?
• Si Wes, que pasa.
• Nos vamos de aquí a una tierra maravillosa. El es Peter Fuck y nos llevará ahí.
• Pero aún está oscuro y tengo sueño.
• Papá quiere mandarme a trabajar mañana y luego será a ti John y luego tu Michael. Podemos ser felices hoy.
Penecillo eyaculó sobre los hermanos.
• Para que puedan volar deben pensar en algo lindo.
Ambos hermanos pensaron lo mismo. Varias noches cuando Wesley se masturbaba pensando que sus hermanos dormían, ellos lo habían visto. Este pensamiento los hizo volar.
Finalmente, siguiendo a Peter, los tres hermanos Duffy salieron volando por la ventana de su casa. Hacia la tercera estrella a la izquierda hacia el atardecer.

III

El vuelo nocturno sobre Londres fue realmente increíble. Los hermanos Duffy seguían a Peter y cuando ganaron confianza empezaron a hacer piruetas en el aire, volando pegados a los tejados o cruzando por debajo el puente de Londres a escasos centímetros del Támesis. Luego volaron muy cerca de la torre de Londres y el Big Ben. Hasta que empezaron a subir a las nubes.
• Agárrate de mi pie que necesitamos velocidad y ustedes agárrense de su hermano- ordenó Peter.
Wesley obedeció sin pensarlo. Las plantas de los pies de Peter estaban socias por caminar descalzo y si había algo que le gustaba a Wesley era ver los pies sucios de sus amigos cuando jugaban descalzos en el parque o en le río. Siempre le habían gustado los pies, más aún si estaban sucios de tierra. Acercó sus manos y los agarró del tobillo estirándose un poco para acercar su rostro a ellos. Cerró los ojos y trató de captar su olor. Olían a tierra fresca, una vida sin calzado ni medias no habían desarrollado ese olor rancio a sudor. Wesley se sintió un poco triste. También le gustaba el olor a pie que quedaba en sus calcetines y zapatos luego de un día de ir y venir. Le gustaba oler los suyos y el de sus hermanos y ocasionalmente el de uno u otro amigo que se los quitaban para jugar en el parque y el aprovechaba algún momento de distracción para olerlos. Abrió los ojos y se fijo en los pies de Peter. A pesar de la suciedad se veían suaves y eran bastante bonitos, salvo por las uñas un poco largas, lo cual era comprensible pues suponía que no tendría cortaúñas.
Como quien no quiere la cosa Wesley pasó un dedo por la planta del pie de Peter, quien lo sacudió un poco producto de las cosquillas. Luego hizo algo que siempre había querido hacer. Saco la lengua y lo paso por la planta del pie de su nuevo amigo.
Peter sonrió al darse cuenta de lo que Wesley hacía.
Pero Penecillo se había puesto furioso. El único que le lamía los pies a Peter era él.
Mientras Wesley se entretenía con los pies de Peter sus hermanos miraban el paisaje. El camisón de Wesley se sacudía con el viento, dejando al descubierto su pene y sus testículos que se balanceaban empujados por el aire.
Ninguno de los hermanos Duffy se fijó en el túnel de luz por el que viajaban, el cual pasaba entre planetas de muchos colores y estrellas luminosas de gran intensidad, entre cometas de largas colas y asteroides de gran tamaño.
No, esas cosas no les interesaban. Wesley seguía lamiéndole los pies a Peter y sus hermanos se entretenían viendo como su pene crecía.
Finalmente el paisaje volvió a cambiar y ahora volaban entre blancas nubes. Los cuatro muchachos se pararon en una de ellas, desde la cual podían ver una isla de gran tamaño.
• Muchachos- dijo Peter sonriendo- bienvenidos a NeverPussyLand, la tierra donde nunca tendrán que crecer ni trabajar. Donde no hay mujeres que los fastidien y podrán hacer lo que quieran con sus amigos.
• Se ve hermosa, Peter- dijo Wesley.
• ¿Qué es eso ahí?- señaló John.
• Es el barco pirata del capitán Dildo. Son una banda de viejos mañosos que les encanta violar a los niños lujuriosos. Me enfrenté con Dildo hace algunos años y le corté la mano la cual cayó al mar y un tiburón se la comió. Le gustó tanto que siempre lo persigue para comérselo completamente.
• ¿Y que hizo Dildo con muñón?
• Como buen pirata lo reemplazó. Pero no por un garfio como la mayoría, si no por un grueso pene de metal, el cual le encanta meter en anos vírgenes. Es muy doloroso.
• ¿Podemos verlos?
• Si, pero con cuidado, que no nos vean.
Los cuatro muchachos asomaron sus cabezas por el borde de la nube para observar a los piratas.

IV

El Jolly Dick era un barco de madera con tres mástiles, y en cada uno de ellos ondeaba la bandera pirata: dos penes blancos cruzados y una calavera de manchas de semen dibujados sobre un fondo negro.
En la cubierta un variado grupo de hombres esperaban las órdenes de su capitán. Habían de todos los colores y tamaños, blancos, negros, chinos, altos, flacos, gordos y flacos, vestían prendas viejas y desgarradas y la mayoría estaba llenos de tatuajes y andaban algo cochinos. En cuestión de edad, la mayoría estaba entre los treinta y cincuenta años, aunque había unos cuantos veinteañeros y un par de personas mayores. Una de ellas era el señor Smell, un viejito canoso y gordito asistente del capitán Dildo
Para matar el rato algunos de los piratas se masturbaban solos, otros en grupo y unas cuantas parejas practicaban un sesenta y nueve bastante sonoro. Algunos otros, con los penes cansados, se dedicaban a dormir o a cantar.
Smell salió corriendo de la bodega del barco y tocó la puerta del capitán desesperadamente. Unos segundos después Dildo abrió la puerta. Vestía una bata de seda azul que no había atado, por lo que se podía ver su cuerpo velludo y marcado y un instrumento de gran tamaño que colgaba flácido frente a dos huevos también grandes. Dildo tenía el pelo negro largo, ojos celestes claros como el agua, usaba bigotes algo largos. Su rostro era agradable, pero escondía a un malvado ser. En lugar de la mano izquierda, costada a la altura de la muñeca llevaba una prótesis metálica en forma de pene erecto.
• ¿Qué pasa Smell? ¿Es hora de mi mamada de la tarde?
• No capitán, aún no es hora- al viejo se le hizo agua la boca la idea de comerse tremendo pedazo de carne mientras la introducían la pinga de metal por el trasero- venía a avisarle que Peter Fuck ha regresado.
• ¿Ha regresado?
• Si mi capitán. No debíamos esperar el sol hasta pasada las cuatro de la tarde y mire el sol que hay al medio día.
Dildo levantó la mirada para ver el cielo azul, manchado por algunas pocas nubes. ¿Qué era eso que había en esa nube? Esos puntos oscuros.
• Mi catalejo, Smell.
• Aquí lo tiene capitán.
Dildo miró despreocupado el cielo. Pasó rápidamente la vista por la nube y pudo ver a meter Fuck y a tres niños más observándolos. Disimuladamente continuó mirando el cielo y luego guardó el catalejo.
• Smell, preparen el cañón largo. Hacia la segunda nube a la derecha.
• Enseguida capitán.
El viejo salió corriendo a alertar a los hombres, quienes rápidamente cumplieron las órdenes.
• ¡Fuego!- gritó Dildo.
El una explosión sacudió el cañón y una gran bola de acero salió disparada con rumbo a la nube.

V

Meter y los hermanos Duffy estaban tan concentrados observando el barco, que no vieron venir el disparo. La gran bala perforó la nube haciendo que John y Michael cayeran hacia el lado izquierdo y Wesley hacia el derecho. Meter se elevó por los aires.
• ¡Penecillo!- ordenó- ayuda a Wesley y sus hermanos a llegar con los niños lujuriosos, yo me encargare de Dildo.

Wesley pudo volar y empezó a seguir a Penecillo, quien volaba rápidamente pues quería llegar con los niños lujuriosos mucho antes que sus invitados. Por otro lado John y Michael estaban tan asustados que se olvidaron de pensar en cosas bonitas y cayeron pesadamente a la isla. Por suerte para ellos los árboles detuvieron su caída y fuera de algunos pequeños golpes y arañones y rasgaduras en sus camisones de pijama llegaron a salvo al suelo.

Peter bajo a toda velocidad al Jolly Dick y empezó a fastidiar a los piratas, pero el adolescente no se quedaba mucho tiempo en un sitio, así que no podía ser alcanzado por los disparos.
En su intento por acabar con Peter Fuck algunos piratas terminaron disparando a sus compañeros e inclusive el cañón terminó destrozando el palo mayor de la nave, mientras meter volaba alegremente enseñándoles el trasero a los piratas o tocándose y moviendo descaradamente los genitales.
• Mira este culo Dildo, nunca será tuyo. Eres demasiado viejo y feo.
• Veras muchacho malcriado. Te meteré este trozo de carne y este trozo y te follaré hasta que te desangres.
• Sigue soñando viejo- Peter empezó a orinar sobre la cara de Dildo antes de salir volando.
• Ya veras muchacho desgraciado. Tu cuerpo será mío y luego te mataré o te haré mi esclavo sexual, depende cuanto me guste.
• Capitán- Smell interrumpió- unos niños cayeron en el bosque. Eran amigos de Peter.
• Vamos a por ellos- dijo el capitán- eso nos dará una carnada para una trampa.

Penecillo llegó rápidamente a la guarida de los niños lujuriosos y les dijo que Peter quería que matasen a un pájaro raro que venía hacia ellos. El hado estaba furioso por que Wesley había lamido los pies de meter y lamer pies y culos era exclusivo de él. Los chicos lujuriosos, todos semidesnudos y usando gorros con cabezas de animales, empezaron a disparar piedras contra Wesley utilizando sus hondas. Una piedra mediana le dio en la cabeza al mayor de los Duffy, quien perdió el conocimiento y cayó pesadamente al suelo. Los niños lujuriosos corrieron hacia el cuerpo.
• Yo le di- gritó uno.
• Fui yo- dijo otro.
• Están equivocados he sido yo.
• No es un pájaro, es un chico.
• Y uno muy lindo, miren esa cara.
• Y esa pinga.
• ¿Qué pasa?- Peter aterrizó tras ellos.
• Nada.
• ¿Cómo que nada? ¿Qué hay tras ustedes?
• Penecillo dijo que querías que lo matáramos.
Peter corrió hacia el cuerpo de Wesley, se arrodilló junto a el y le tocó el chichón y luego puso la oreja en pecho para escuchar el corazón.
• ¿Está muerto?
• No, esta vivo- respondió Peter- llévenlo a la casa. Y tu Penecillo.
El hado hacía como que no escuchaba.
• ya no eres mi amigo, no eres miembro de los niños lujuriosos, vete de aquí.
Penecillo se puso furioso y se alejó volando.

En la casa de los niños lujuriosos, oculta bajo el grueso tronco del árbol del ahorcado, Wesley descansaba inconciente en una cama hecha con troncos y hojas. Peter le levantó el camisón y le empezó a chupar la pinga, mientras que los chicos lujuriosos, quienes tenían uno o dos años menos que Peter, empezaron a masturbarse viendo la escena.
Las succiones de Peter hicieron que olas de placer recorrieran el cuerpo de Wesley desde la punta de los pies hasta la nuca y el joven empezó a moverse a ritmo de las mamadas. Abrió los ojos y con ambas manos tomó la nuca de Peter, mientras jugueteaba con los rubios rizos de su nuevo amigo.
• Ya me vengo- dijo Wesley casi sin voz.
Peter dejó de mamar y empezó a masturbar a Wesley. Unos segundos después el cuerpo de Wesley se tensó completamente y el pene disparó tras chorros seguidos. El primero dio en el pecho de Wesley, el segundo le dio en la cara y el tercero en la frente.
• Vaya, nunca había disparado tan lejos.
• Espera que tengas más entrenamiento. Niños lujurioso terminen sobre nuestro nuevo amigo y luego lo limpian.
Media docena de penes apuntaron a Wesley y dispararon varios chorros de espermas en diferentes partes, desde el ojo hasta los pies. Luego media docena de bocas lamían desesperadamente el cuerpo del muchacho, recogiendo las gotas blancas de semen sin desperdiciar una sola.
• Nunca me había sentido ten bien- dijo Wesley sonriendo.
• Y para que no que quedes lleno de baba de estos torpes, vamos por aquí.
Caminaron por un pasillo hasta llegar a un pequeño lago subterráneo de aguas termales.
• Entra y descansa un rato. Yo te acompañaré.
Peter se quitó el tapabarro y las lianas del cuerpo y entró en el agua. Wesley se quedó embobado viendo el cuerpo de su amigo, luego lo imitó. Los muchachos nadaron un poco y se salpicaban mutuamente mientras reían.

VI

John y Michael caminaban por el bosque sin rumbo fijo. No sabían por donde ir y no se atrevían a gritar. Pronto tuvieron la sensación que alguien los observaba y finalmente descubrieron quien. Un joven piel canela de unos catorce años, de grandes ojos color miel estaba tras un árbol. El muchacho vestía únicamente un taparrabos que dejaba ver gran parte de su culo, de buen tamaño y contextura, y que con cada paso que daba dejaba al descubierto sus huevos y su pene que se movían al ritmo de su andar. Llevaba la cara y parte del cuerpo pintados con arcilla roja y blanca y en la cabeza llevaba un tocado de plumas.
• Hola- dijo Michael.
• How- respondió el indio.
• Creo que alguien más viene- dijo John.
El indio puso cara de asustado y empezó a correr, siendo imitado por los hermanos Duffy, pero reaccionaron muy tarde. Pronto una horda de piratas los rodeó y los capturó. Dildo se acercó a los muchachos.
• Vaya, vaya. Si es el príncipe Tigrillo en persona.
Tigrillo lo miró con odio.
• Y dos muchachos más que no son de por aquí. Creo que mi suerte empezó a cambiar.
Dildo le agarró el culo a Tigrillo, quien trató de moverse pero fue detenido por dos piratas. El capitán metió uno de los dedos en el ano del indiecillo.
• Un culo virgen, al igual que el de ustedes supongo. Es una pena que tenga que usarlos como carnada, si no los aprovecharía muy bien. Andando.
Los piratas llevaron a empujones a los tras muchachos hasta la playa y luego subieron a sus botes.

Peter estaba sentado en la orilla de la laguna mientras Wesley le mamaba la verga. Era la primera ves de Wesley, así que el chico no lo estaba haciendo tan bien, pero Peter era un buen maestro y le iba guiando. De pronto Wesley dejó a un lado su golosina y se puso de pie.
• ¡Mis hermanos!- dijo
• Tus hermanos, ¿Qué ha sido de ellos?
• Cayeron de la nube, pensé que iban contigo.
• Y yo que Penecillo los iba a ayudar. Vamos por ellos.
Peter cogió su taparrabos y se lo puso, Wesley hizo lo mismo con su camisón. Peter se elevó pero Wesley no pudo imitarlo.
• El efecto de la esperma de hado se ha ido. Peneci..- Peter interrumpió el grito- es cierto, ya no está. Vamos tendré que cargarte.
Peter abrazó a Wesley por la cintura y ambos muchachos salieron Volando. El pene de Peter, aún erecto por el trabajo oral incompleto, estaba presionado por el culo de Wesley, separados por la ropa de ambos chicos. Wesley empezó a sobar el culo con el paquete de su amigo casi de forma instintiva. Finalmente al atardecer los chicos llegaron a la laguna de los tritones.
Los tritones se acercaron a la roca donde estaban meter y Wesley. Tenían rostros hermosos y pelos largos de color castaño, pero la boca estaba llena de filudos dientes.
• Que bellos son- dijo Wesley mientras se acercaban.
• Si pero no metería mi pene en sus bocas dientudas, un solo mordisco y adiós a la herramienta de trabajo. Por otro lado, al ser peces de la cintura para abajo no tienen pene, si no una cloaca que parece una vagina. Eso sí, son expertos masturbando.
Los tritones llegaron a la roca y se quedaron mirando a Peter. Wesley no escuchaba nada, pero sabía que se estaban comunicando.
• Dicen que vieron que los piratas se llevaban a Tigrillo y a dos chicos a la isla calavera. Debe ser una trampa para mi.
• ¿y que harás?
• Lo único inteligente. Activar la trampa, vamos.
Peter tomó nuevamente a Wesley de la cintura y empezaron a volar. Mientras se dirigían a la isla Peter le lamía el cuello a Wesley.
• Ahora no Peter, me preocupan mis hermanos.
• No tienes por que preocuparte. Dildo los quiere como carnada, no les hará daño. Hay tiempo de sobra para divertirnos un poco antes de la diversión con los piratas.
Dicho esto Peter bajó un brazo, jaló el camisón de Wesley y le agarro la pinga y los huevos y los empezó a sobar rápidamente. Wesley simplemente cerró los ojos y dejó llevarse por el placer. El placer del aire en la cara. El placer de la mano de Peter jugando con su pinga y huevos. El placer se sentir como la pinga de su amigo crecía en tamaño mientras su culo la apretaba.
Pero tuvieron que dejar eso. La Isla Calavera se alzaba tenebrosamente frente a ellos.

VII

La Isla Calavera, como su nombre lo sugería, tenía la forma de una calavera humana. Dos grandes cuevas en la parte superior daban la impresión de ser los ojos y una cueva más baja por la que entraba el mar era la boca.
Dildo había mandado a Smell a colocar a los muchachos atados con cadenas a una roca que pronto estaría bajo el agua por efecto de la marea, mientras disponía del resto de sus hombres por toda la cueva para poder atrapar a Peter. El pirata esperaba en la pared posterior, en medio de la oscuridad.

Peter era consciente que Dildo le iba a poner una trampa, por lo cual dejó a Wesley en uno de los ojos y le dio un sable que encontraron tirado en el suelo.
• Solo úsalo si necesitas defenderte.
• Gracias Peter.
• Es mejor que te escondas.
Wesley se escondió tras una roca y Peter entró por la cueva, dejando caer una piedra de manera intencional para llamar la atención de los piratas.
Dildo subió por uno de los caminos de la cueva hacia el ojo y se puso a observar. Desde su escondite Wesley pudo ver el rostro del pirata. Era un rostro agradable, que cambió el concepto que tenía de los piratas, pero sabía que era un ser malvado. Dildo vestía su traje rojo y un sombrero ancho de igual color del que salía una gran pluma amarilla.

Mientras Dildo subía Peter entró a la cueva y se escondió tras una gran roca.
• Señor Smell- gritó imitando perfectamente la voz de Dildo.
• Si capitán- respondió Smell temblando.
• Suelte a los muchachos y regresen al Jolly Dick.
• Como ordene capitán.
El anciano pirata soltó a los muchachos mientras refunfuñaba “Smell amarra a los chicos, Smell suelta a los chicos”.
• Bueno muchachos son libres.
Smell se metió en el bote y empezaron a irse.
• ¿Qué pasa Smell?- gritó el verdadero Dildo que había vuelto.
• Sigo sus ordenes capitán.
• ¡Amarra a los muchachos!- gritó Dildo.
Smell volvió a amarrar a los muchachos.
• ¡Smell! ¿Por qué amarró a los muchachos? ¡Suéltelos!- gritó Peter imitando a Dildo.
Smell corrió a soltar a los muchachos pero resbaló y cayó al agua.
Los gritos de Peter permitieron que Dildo lo ubicase. El pirata caminó sigilosamente hacia la roca donde estaba Peter y empezó a subir lentamente con el sable desenvainad.
• ¡Peter Cuidado!- gritó Wesley que había entrado a la cueva y vio a Dildo subir tras su amigo.
• Con que por detrás Dildo- Peter sacó su cuchillo y se abalanzó contra el capitán.
La pelea era dura y pareja a pesar que el sable de Dildo triplicaba en tamaño al cuchillo de Peter, pero el muchacho suplía esa carencia con su agilidad y su habilidad de volar. Un grupo de piratas disparó una red utilizando un cañón, pero Peter se elevó y la red atrapó a otros piratas que cayeron al agua.
Mientras peleaban, nadie vio la aleta dorsal que entró a la cueva. Era el tiburón que se comió la mano de Dildo. Nadie vio la aleta pero si escucharon el zumbido. Lo que pasa es que junto con la mano de Dildo el tiburón se comió un vibrador que el Pirata quería usar con un niño lujurioso y desde entonces le zumbaba el estómago.
Dildo se quedó petrificado, lo cual fue aprovechado por Peter para tirarle una patada en la cara. El pirata cayó de espaldas hacia el agua con la huella de Peter en la cara, pero por suerte para él, Smell lo esperaba en bote. Los piratas huyeron perseguidos por el tiburón vibrante.
Wesley corrió hacia sus hermanos y Peter se abrazó con Tigrillo.
Un rayo de celos atravesó el cerebro de Wesley.

VIII

Utilizando un viejo bote Peter llevó a sus amigos a tierra firme y caminaron hacia la aldea india. En el camino Peter cacareo y los niños lujuriosos se unieron a los amigos.
La aldea india estaba compuesta por carpas indias instaladas alrededor de una gran fogata. Los indios eran de piel canela y ojos color miel, pelos negros largos atados en colas y ternezas y todos tenían los cuerpos marcados. Usaban taparrabos que solo cubrían escasamente la parte delantera, y salvo el jefe y padre de Tigrillo, ninguno pasaba los treinta años.
• Nosotros estar contentos que tu rescatar a Tigrillo, Peter. El aun tener el culo virgen y piratas no hacerle nada. Estamos en deuda contigo.
• No se preocupe jefe.
• Jefe invitar a ti y a amigos a fiesta india.
Los tambores empezaron a sonar y los indios empezaron a danzar. Los niños lujuriosos y los hermanos Duffy fueron desnudados por los indios y sus cuerpos pintados con pintura roja y blanca. Los muchachos empezaron a danzar alrededor de la fogata junto a los guerreros indios que también estaban desnudos. Todos gritaban y saltaban frente a la fogata. De pronto todo fue silencio y un minuto después los indios estaban haciendo el amor por parejas, algunos de los niños lujuriosos los imitaron.
• Peter- dijo el jefe- tu salvar a Tigrillo, así que tu quitarle virginidad.
Peter se mordió los labios. Se acercó al indio y le comió la boca con un gran beso, luego lo puso en cuatro patas y empezó a lamerle el culo. Tigrillo soltaba gemidos de placer cuando la legua de Peter trataba de entrar a su aún virgen culo. Luego de un rato de trabajo oral la pinga de Peter se puso en posición para entrar. Peter presionó fuerte a la vez que separaba las nalgas con ambas manos y su pinga logró abrirse camino poco a poco. El indio tenía una mueca de dolor, pero de cuando en cuando gemía de placer. Cuando todo el instrumento de Peter había entrado el muchacho empezó a bombear rítmicamente. La cara de dolor de Tigrillo cambió por una de placer y los gemidos se hacían más intensos. John y Michael se acercaron al indio con sus penes erectos y se los colocaron en la boca. Tigrillo empezó a mamar ambos penes como un becerro recién nacido.
Luego de unos minutos de bombeo Peter sacó su pinga y comenzó a pajearse. Disparó cinco chorros potentes, uno de los cuales le dio a John en el pecho, quien también empezó a eyacular en la boca de Tigrillo. Michael retiró su pene y también comenzó a meneárselo y terminó rápidamente con dos chorros en la cara de Tigrillo.
Wesley, lleno de celos, se levantó y se fue.
Cuando Peter terminó preguntó por Wesley. Uno de los niños lujuriosos, que estaba siendo penetrado en simultaneo por dos compañeros, le señaló el sendero por donde se había marchado.

IX

Peter buscó a Wesley y lo encontró llorando sobre una roca al borde de un acantilado. Peter abrazó a su amigo por detrás y le empezó a besar el cuello y morderle la oreja.
• Déjame- Wesley se levantó
• ¿Qué pasa contigo?
• ¿Por qué no vas a seguir tirándote a tu amiguito indio?
• ¿Estás celoso?
• Si- los ojos de Wesley estaban bañados por lágrimas.
• No seas tonto.
Peter abrazó a Wesley y lo empezó a besar en la boca. Poco a poco ambos muchachos empezaron a flotar en el aire. Peter, sosteniendo a Wesley con la mano derecha por la cintura, ayudó a su amigo a quitarse el camisón, el estaba desnudo pues se había quitado el tapabarro en la aldea india. Ambos jóvenes flotaban desnudos fundidos en un abrazo y un beso apasionado.
Pronto Peter sujetó a Wesley por las nalgas y lo elevó un poco. Wesley respondió pasando ambas piernas por la cintura de Peter. Peter retiró una mano del culo de su amigo y se chupó los dedos índice y medio, y luego los metió en la boca de su amigo para mojarlos aún más. Regresó la mano al culo de su amigo y empezó a jugar con el ano. Primero introdujo el dedo medio y lo empezó a girar. Wesley soltó un par de gemidos. Peter retiró el dedo y luego introdujo los dos dedos juntos, a la vez que los giraba para agrandar el agujero de Wesley, quien no paraba de gemir por las oleadas de placer que le provocaban los dedos de su amigo.
Los amantes se elevaban cada vez mas, pasando las nueves y quedando suspendidos frente a la luna llena. Cuando Peter notó que el culo de Wesley estaba preparado retiró los dedos y agarró su pinga y la presionó contra el agujero. Un poco de esfuerzo y ya estaba dentro. Wesley lanzó un grito de dolor, pero Peter empezó a besarlo en la boca y lo cayó. Finalmente cuando todo el pene de Peter entró al ano de Wesley, empezó el bombeo. El ano de Wesley era estrecho, así que Peter sentía toda la presión sobre su pene, pero bombeaba lenta y rítmicamente. Wesley sujetaba a meter por el cuello, así que Peter soltó una mano y empezó a pajear a su amigo.
Así estuvieron flotando en el aire por varios minutos, fundiéndose en un solo ser. Cuando Peter dejaba la boca de Wesley, podía escuchar los gemidos de su amante con cada punzada y el también soltaba uno que otro. Pronto las contracciones de la próstata de Wesley le indicaron a Peter que su amigo estaba a punto de terminar, así que aceleró la pajeada. Un gran chorro de semen salió disparado el pene de Wesley y se elevó más alto que los dos amantes. Peter aceleró la marcha y unos minutos después el también eyaculaba en el culo de su amigo. Wesley se dobló de placer al sentir el semen de su amado en las entrañas.
Poco a poco descendieron a la tierra y siguieron besándose.
• Te amo Peter- le dijo Wesley colgándose del cuello.
• ¿Y eso que quiere decir?- preguntó Peter intrigado.
• Que quiero ser tuyo.
• Ya lo eres.
• Y que tu seas mió.
• Aunque soy el jefe, de cierta manera soy tuyo.
• Pero solo para mi, ya no para los niños lujuriosos ni mucho menos para Tigrillo o los otros indios.
• ¿Estás loco? Si esto es lo maravilloso de este mundo. Crecemos hasta donde queremos y nos entregamos cuando queremos. Siempre hay alguien quien te la chupe, se la chupes, que te pajee, te pajee o le des por el culo.
• Pero yo quiero ser el único.
• Lo siento, no puedo cambiar.
Wesley se separó de Peter, recogió su camisón y salió corriendo hacia el árbol del ahorcado.

X

Penecillo estaba solo en el bosque y vio como Peter y Wesley hacían el amor en el aire. El hado suspiró y se sentó triste en una roca.
El señor Smell, que había sido enviado por Dildo a espiar a los indios, vio al hado llorando y le preguntó que pasaba. Penecillo le contó sobre sus celos por Peter y Wesley, así que al viejo se le ocurrió algo. Capturó al hado con su sombrero y fue corriendo al Jolly Dick.
Cuando llegó al barco entró al camarote del capitán, quien en ese momento estaba tirándose a uno de los piratas y metiéndole el Dildo a otro.
• Capitán es urgente- dijo Smell ante la mirada asesina de su capitán.
• Continúen ustedes afuera- Dildo retiró sus miembros de los culos de los piratas- como no sea algo bueno te meteré estos dos al mismo tiempo.
Smell le contó al Capitán lo que había pasado.
• Has entrar al hado.
Smell salió por penecillo y regresó con él. Dildo puso cara de pena al ver al hado.
• Así, que mi pequeño y hermoso amigo, un chiquillo te ha quitado el amor de Peter Fuck.
Penecillo asintió.
• Que pena, como sufro al ver triste a alguien tan bello como tu- los ojos de Dildo se llenaron de lágrimas.- Pero puedo ayudarte. ¿Cómo?. Mira estamos cansados de estar aquí, por eso queremos partir a otros puertos. Me puedo llevar a ese entrometido.
Penecillo dijo algo.
• Así que se llama Wesley y tiene hermanos. Pues me llevaré a los tres. Sus culos jóvenes siempre serán bienvenidos aquí.
Penecillo sonrió.
• Pero para eso, necesito que me digas donde están.
Nuevamente Penecillo empezó a hablar.
• Te prometo que no tocaré a Peter Fuck, solo me llevaré a estos hermanos.
Entonces Penecillo indicó en un mapa de la isla el lugar donde se escondían los niños lujuriosos y Peter Fuck. Dildo agarró a Penecillo y lo encerró en una caja de cristal.
• Hoy es el día que Peter Fuck morirá.
Penecillo se estremeció.
• Pero no te preocupes, no faltaré a mi promesa. No le pondré un dedo encima. Lo envenenaré. Smell reúne a los hombres.

Los hermanos Duffy llegaron al Árbol del Ahorcado guiados por los niños lujuriosos. Ahí los esperaba Wesley.
• John, Michael vístanse que nos vamos.
• ¿a dónde?
• Yo quiero estar aquí. Es muy lindo y me divierto mucho- Michael se levantó el camisón y mostró su pene rojo de tanto jalárselo.
Peter entró en la casa.
• Así que te quieres ir.
• Si, prefiero irme.
• A trabajar y envejecer y dejar que ese cuerpo hermoso se llene de arrugas. Pues bien. Mis niños lujuriosos los acompañarán donde los hados, quienes los llevarán a su país.
• Wesley, no quiero irme- dijo Michael
• No yo- dijo John.
• No me interesa, soy su hermano mayor y nos vamos.
• Niños lujuriosos, acompáñenlos.
Peter entró en su habitación llevando agua en un coco partido. Bebió un poco y se tiró en la cama mientras se pajeaba suavemente hasta quedarse dormido.

Conforme salían los niños lujurioso y los hermanos Duffy fueron capturados por los piratas. Cuando todos estaban amarrados Dildo entró en la casa. Buscó a Peter y lo encontró durmiendo al otro lado de una ventana. Estiró la mano para echarle el veneno en la boca, pero su cara estaba tirada para el otro lado, así que tiró el veneno en el coco.
• Cuando bebas, morirás. Que pena que no pude poseerte, pero lo haré con tus amigos.

En el Jolly Dick Penecillo empezó a golpear las paredes de la urna hasta que rompió el cristal. Agitó sus alas lo más rápido que pudo y se dirigió a toda prisa a la guarida de los niños lujuriosos.

XI

Dildo y sus hombres habían llegado al barco con sus prisioneros, quienes estaban desnudos y amarrados. Dildo se sentó en una silla mientras observaba a los prisioneros.
• Los piratas somos gente de honor- les dijo- y siempre nos gusta disfrutar un culo o una pinga joven como las de ustedes. Pero nos gusta hacerlo con amor. Por lo tanto quiero que se unan a nosotros.
• ¿Y que pasará si no lo hacemos?- preguntó uno de los lujuriosos
• Simplemente morirán. Miren pueden disfrutar de esto- Dildo se bajó el pantalón y mostró su enorme verga, la cual comenzó a frotar y hacer crecer- una verdadera pinga y no la pobre cosa que tiene Peter Fuck, quien ya debe estar muerto.

Peter se despertó con sed. Tomó el coco y estaba a punto de beberlo cuando Penecillo entró rápidamente y puso sus labios entre los de Peter y el coco y bebió el contenido. El hado cayó al suelo.
• ¿Qué pasa Penecillo?
El hado le contó todo a Peter antes de morir.
• Penecillo, no puedes morir- Peter empezó a masturbarse- Yo si creo en los hados.
Pronto todos los niños lujurioso empezaron a masturbarse diciendo “Yo si creo en los hados”, y más y más chicos de todo el mundo comenzaron a hacerlo. ¡Vamos dilo tu mientras te das una buena paja!
Peter eyaculó sobre Penecillo, al tiempo que todos eyaculaban. El semen caliente resucitó al hado.
• Vamos a por Dildo a darle una lección.

Dildo se sorprendió al ver a los chicos pajearse. En un principio pensó que se habían excitado por su miembro, pero luego los escucho decir que creían en los hados.
• Bueno, entonces sé cual es su respuesta- el pirata se puso de pie, agarró a Wesley, cortó sus amarras y lo llevó a la tabla- salúdame a los tiburones.
Le dio una nalgada en el trasero desnudo y el muchacho cayó hacia el agua. Pero no se escuchó el ruido al chocar con el mar.
• Nada capitán, tal vez el tiburón lo esperaba con la boca abierta.
Lo que había pasado era que Peter lo había agarrado en plena caída. Le dio un beso y lo llevó suavemente hasta uno de los mástiles.
Pronto, el sonido de un vibrador se sintió por todo el barco. Dildo estaba nervioso y todos los piratas miraban al mar para buscar al tiburón. Peter aprovecho la distracción para esconderse dentro de los niños lujuriosos y cortar sus amarras. Cuando todos estaban libres Peter salió volando.
• Apenas los distraiga vayan a por las armas- les dijo susurrando.
Los piratas seguían buscando al tiburón cuando Peter apareció frente a ellos.
• Buuu- les dijo.
Algunos piratas, muy supersticiosos, pensando que veían un fantasma se tiraron al mar. Mientras que Dildo y los otros sacaron sus espadas. Los niños lujuriosos corrieron por arma se armó la batalla. Penecillo, quien tenía un vibrador a cuerdas con el que hizo el ruido del tiburón, también participo. Uno a uno los piratas fueron cayendo del bote.
Smell, quien estaba muy viejo para pelear, decidió escapar con unas cuantas joyas en un bote. En el agua varios piratas se subieron con él.
Peter y Dildo se batían a duelo. Al igual que en la isla calavera estaban casi parejos.
• Eres un cobarde- dijo Dildo.
• No lo soy.
• Si, por que huyes volando. Si no pudieras volar te vencería.
• Entonces no volaré y lucharé con una sola mano.
Peter se posó en el suelo y empezó a luchar con Dildo. A pesar de ser buen espadachín, Peter era más pequeño y débil que Dildo, así que el pirata fue ganando terreno. Peter tuvo que retroceder y cuando se dio cuenta estaba en el tablón. Sin volar no tenía a donde ir.
• Lastima que te mataré y no podré poseerte- dijo Dildo quien embistió a toda velocidad.
Pero Peter encontró una forma de salvarse. Se dejó caer, pero se agarró con ambas manos a la plancha, mientras que Dildo, sin nadie en frente, salió volando y cayó al mar. El sonido del vibrador y la aleta dorsal le indicaron que el tiburón estaba cerca. Smell logró subirlo al bote, pero el tiburón empezó a golpearlo. Así que los piratas se alejaron lo más rápido que pudieron.

XII

Peter, los hermanos Duffy y los niños lujuriosos quemaron el Jolly Dick y regresaron a casa. Ahí Peter hizo entrar a Wesley a su habitación y lo besó largamente.
• Me gustas mucho- le dijo- pero no me puedes pedir que deje de hacer cosas que me gustan con otros. Yo te quiero pero quiero ser libre.
• Entiendo Peter. Creo que fui un tonto.
• Tal vez. Pero a pesar que esté con otros quiero que sepas que siempre serás mi favorito.
• ¿En serio?
• Claro, tanto que serás el único al que le de esto.
Peter se quitó el taparrabo y se puso en cuatro patas.
• ¿Qué quieres decir?
• Nunca nadie ha entrado en mi culo. Esperaba a alguien especial y ese alguien eres tu. Adelante, has lo mismo que hice con Tigrillo.
Wesley se agacho y se acercó al culo de Peter. Cerró los ojos y captó su aroma, luego sacó la lengua y lo empezó a lamer. Lamía cada vez más fuerte, mientras mojaba el rosado ano de Peter. Luego trató de meter la lengua al igual que uno de los dedos.
Peter gemía de placer mientras Wesley seguía con su trabajo oral cada vez con más maestría. Pronto tenía tres dedos en el culo de Peter.
• Empieza a darme.
Wesley puso su pene frente al ano de Peter. El pene de Wesley estaba húmedo por las gotas de lubricante que había derramado. Wesley presionó y su pedazo de carne empezó a entrar lentamente. Peter soltó uno que otro ¡Ay!, pero también varios “Uf, que rico, sigue”, hasta que quedó completamente ensartado. Wesley empezó a bombear lentamente.
Penecillo observaba desde la ventana. Supo que ya no tendría exclusividad en algunas cosas, pero podía disfrutar otras. Así que entró en la habitación y le empezó a lamer el año a Wesley a quien le temblaron las piernas por el placer. Wesley siguió bombeando varios minutos hasta que sintió que iba a terminar.
• Ya me vengo- dijo
• Aguanta un poco.
Peter se separó de Wesley y empezó a mamarle el pene. Pronto sintió los disparos de semen en la garganta, cuando terminó de disparar Wesley meter dejó su pene. Con un hilo de semen chorreando por sus labios, besó apasionadamente a Wesley por un buen rato.
• Ahora termina el trabajo de la laguna.
Peter señaló su pene erecto. Wesley se lo comió rápidamente. Peter gemía con cada chupada.

Bueno, aquí termina nuestra historia. Pero no quiero terminar sin decirte que Peter, Wesley y los niños forajidos, vivieron felices por siempre en una tierra donde crecían hasta la edad que querían y permanecían así por siempre, disfrutando el sexo entre hombres y gozando con cada gota de semen derramada.
Si te gustó y aún no terminas la paja que iniciaste hace una páginas, o si ya lo has hecho y aún tienes el semen en la panza, duérmete así bajo una ventana. Tal vez, y solo tal vez, Peter Fuck te despierte lamiendo el semen y quizás termine llevándote a NeverPussyLand donde disfrutaras como loco con Peter Fuck y los niños lujuriosos.

Diego C.

Si tienen algún comentario, pueden escribirme a:
stinzmailbox-cuentos@yahoo.com

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