Un Padre

Hola, envío este correo para relatar algo que deseaba contar desde hace mucho. Vivo en un lugar llamado Tlalnepantla en la zona metropolitana de la ciudad de México y tengo 18 años, mi nombre es Alain y soy estudiante de preparatoria. Mi historia comienza así: Desde que era pequeño viví y crecí casi sin padre hasta que, (aún pequeño) mi madre conoció a un hombre de su edad, maduro y atractivo. Desde que lo vi me pareció que era noble pero estricto, y me llevé muy bien con él al grado que después de un tiempo éramos padre e hijo. Conforme transcurría el tiempo me iba ganando más y más su confianza y él la mía. Así me iba enamorando de él y, a pesar de que sabía que eso estaba mal, no podía evitar pensar en su rostro fuerte, maduro y varonil; en sus manos grandes y peludas de macho; y en todo su cuerpo perfecto de hombre. Me excitaba pensar en cuantas veces había visto su verga grande y peluda colgando flácida y en cómo se pondría cuando se calentara. Un día regresé temprano de la escuela puesto que no me dejaron pasar por llegar retardado. Mi madre trabaja desde la mañana hasta la noche y, según sabía yo, mi padre (padrastro, que me gusta más llamar papá) también. Sin embargo ese día al llegar lo encontré recostado en el sofá, sin camisa y con una cerveza en su mano. Sólo lo vi por la puerta y temía que si entraba me regañaría, pero como tenía hambre y sueño me arriesgué y entré. – buenos días hijo!, – dijo con una sonrisa tranquilizadora en el rostro. – buenos días papá!, – contesté alegre de verlo tan contento. Al entrar más hacia la sala noté que él estaba mirando un video porno. – siéntante y jala una chela… Yo no tardé y me senté junto a él, y no pude dejar de notar su erección bajo su pantalón, él se dió cuenta y me dijo: – te gusta nene? Yo me sorprendí y no pude decir nada, solo me apené y subí corriendo a mi habitación a pensar. Sin embargo él me alcanzó y como buen padre me dijo que no me apenara y que él ya sabía de mis preferencias y que yo era su hijo y me amaba como era, luego se recostó junto a mí como lo había hecho veces anteriores para hablar de padre a hijo y me acarició el cabello. – no tengas miedo, tu mamá no lo sabe ni lo sabrá, es cosa de hombres.. Sonrió como solía hacerlo para darme cariño y apoyo siempre… yo solo lloré y lo abracé porque me dio mucha pena que me dijera todo eso. Sin querer mi pierna rozó su entrepierna y noté su inmensa erección, miré hacia abajo y vi que estaba mojado en su pantalón así que no resistí más y lo toqué. Él me miró a los ojos y me dijo: – Quieres que te dé tu lechita como cuando eras más pequeño? no te apenes, eres mi niño y eres hermoso, siempre soñé con verte así, además son cosas que como padre me gustaría enseñarte… Yo no articulé palabra y de inmediato me agaché a besar y morder su verga que aún estaba dura dentro del pantalón: – Papá, perdóname, pero siempre quise probar tu verga, desde que me cargabas cuando era más niño, me gustaba sentirme seguro en tus brazos y ahora que te veo así me siento caliente… perdóname. – nno te preocupes bebé, – contestó. Me levantó y me besó tiernamente para después dirigirme con sus manos grandes a su verga. Era un monumento, dura, grande y llena de leche… me recordaba mi teta que me daba todas las noches cuando era más pequeño y eso me excitaba mucho. Se desnudó y me desnudó también, luego me tomó en brazos y me llevó de nuevo a mi cama, me cobijó y luego me dio su verga en la boca, sabía a él, a hombre, y eso me gustaba mucho. Luego le pedí que me inyectara y me volteó boca abajo para darme por primera vez y desvirgar mi ano. Lo hizo como todo un experto y comprendí por que mamá estaba enamorado de él. Lo amé, en ese momento me esmeré por darle placer a mi papá, eso me hacía feliz. Luego de un rato comenzó a gemir más fuerte y a moverse con fuerza, me dijo que se la mamara y así lo hice, explotó en semen como nunca había visto ni en películas ni en mí mismo… yo lo tomé todo como buen niño y luego me masturbó en premio. Desde entonces me da leche todos los días y cogemos con la confianza que se tienen un padre y un hijo. Lo anterior es una fantasía que tengo, en la realidad mis padres están separados desde hace poco, pero extraño algunas cosas que tenía con papá y me gustaría encontrar a una persona mayor que quisiera llevar a cabo esto que les platico o algo parecido. Por favor, si estás interesado o tienes fantasías similares, envíame un e-mail a: alain@teenlover.zzn.com