En el Sex Shop

Mi chica (María) y yo somos muy morbosos y nos encanta todo lo relacionado con el porno, por eso un día paseando por la calle Orense (Madrid) nos metimos en un Sex-Shop, estuvimos un buen rato mirando la tienda y al final nos fuimos a la sección de DVD´s donde están las cabinas. Según iba pasando el rato nos estábamos poniendo un poco calientes, y más al ver las carátulas de las pelis, me di cuenta que había un chico jovencito que no dejaba de mirarnos y le dije a mi chica –parece que le has gustado- ella le miró y sin decir nada sonrió y me dio un besazo para acabar de calentarle, era un chico normal (no un guaperas) ni delgado ni gordo con un cuerpo de lo más normal.
Nosotros seguimos mirando las pelis y ese chico no nos quitaba ojo, supongo que a la espera de otra racción de vista, el caso es que yo me estaba poniendo como una moto y le dije a María que por que no nos metíamos en una cabina un rato así que pasamos donde las cabinas (una zona muy oscura por cierto) y nos metimos en una de las del fondo echamos unas moneditas y mientras en la tele follaba una pareja nosotros empezamos a lo nuestro.

No había pasado ni un minuto cuando intentaron abrir la puerta y llamaron con un par de golpecitos, nos pusimos de pie y nos colocamos la ropa como pudimos, yo pensaba que era el dependiente que nos había pillado y llamaba para echarnos por lo que me puse todo lo serio que pude y abrí la puerta un poco para asomar la cabeza mientras mi chica se abrochaba la camisa. Cuando abrí me encontré al chico de fuera que me preguntó que si podía pasar a mirarnos, yo no supe que decir y miré a mi chica que con una sonrisa maliciosa me dijo que sí con la cabeza, le dejé pasar y cerré la puerta de nuevo. No se si conocéis el sitio pero las cabinas no son muy amplias así que, a pesar de que él se quedó pegado a la puerta, estábamos un poco apretados.
Ella tomó la iniciativa, se quitó las bragas y levantándose la falda me pidió que la comiera, yo no me hice de rogar me puse de rodillas y comencé con mi tarea, mi chica estaba disfrutando como una loca sentada en el sillón y retorciéndose de placer, yo la miraba de vez en cuando y al principio parecía que no pero luego pude ver como estaba mirando descaradamente al chico, miré hacia atrás y el chaval estaba con los pantalones totalmente desabrochados y meneándose la polla con descaro. Yo también estaba súper cachondo, la situación la verdad es que me estaba gustando, así que me levanté y me quité los pantalones y calzoncillos entonces mi chica me agarró la polla y comenzó a chapármela, miré al chico y este seguí con su polla dura en la mano pero paró para bajarse aún más los pantalones, yo volví a lo mío y me concentré en la estupenda mamada que estaba recibiendo pero de repente sentí a mi lado al chico que había dado un par de pasos acercándose a nosotros para ver mejor. La primera reacción fue de sorpresa, pero la verdad es que en ese momento tampoco me importaba demasiado, el chico al ver que no reaccioné se acercó un poco más para mirar más de cerca mientras seguía sobándose la polla, yo no pude evitar mirar y con la poca luz que daba la tele pude ver que el tío no tenía ni un solo pelo ni en la polla ni en los huevos la verdad es que nunca había visto ningún tío depilado, en esto que María se dio cuenta de la proximidad de nuestro “mirón” y al ver que yo no le quitaba ojo entendió que no me importaba así que se sacó mi polla de la boca y empezó a meneármela mientras con su mano izquierda cogió la del chico y empezó también a pajearle.
La escena era muy morbosa y yo estaba cada vez más caliente, estábamos los dos totalmente pegados para que María pudiera tener las dos pollas a mano y entonces el chico (que tenía su mano izquierda detrás) hizo un movimiento como para colocarse mejor y puso su mano en mi espalda, yo no le di importancia y seguí concentrado. María por su parte seguía masajeando nuestros penes a dos manos, de vez en cuando pasaba la lengua por los capullos para lubricar y aunque no me lo esperaba de ella la verdad es que me puso super cachondo cuando la vi. El chico no dejaba de moverse, y su mano tampoco, al principio con movimientos torpes y luego más suaves como caricias y poco a poco fue bajando hasta llegar a mi culo, entendí que el tío estaba cachondo y era cosa de la situación pero al final empezó a sobarme el culo descaradamente, le miré pero estaba con los ojos cerrados así que no dije nada (la verdad es que era agradable que te sobasen el culo y la polla a la vez) entonces al ver que no me movía sacó su mano y empezó a sobarme la tripa también con los ojos cerrados.
María y yo nos miramos, ella sonrió y continuó con lo suyo, yo al ver que no la importaba me dejé hacer y tampoco reaccioné. El chaval empezó a bajar y a jugar con mis pelos, entonces agarró mi polla y siguiendo el movimiento de mi chica empezó a pajearme, yo la verdad es que no savia que hacer era la primera vez que me la agarraba un tío y aunque estaba muy cachondo no dejaba de sentir algo raro, María no dejaba esa sonrisa maliciosa y me soltó la polla bajando a mis huevos para que el chico pudiera trabajar más cómodo. Dicho y hecho el chico empezó a sobarme la polla con descaro, abrió los ojos y al ver que nosotros entrábamos en su juego siguió masajeando a dos manos, María decidió gozar del espectáculo pero antes de nada cogió mi mano derecha y la llevó hacia la polla del chaval. Yo no reaccioné y dejé la mano muerta pero ella empezó a pasarla por su tripa y bajó lentamente para que pudiera notar el tacto de toda la zona depilada, la pasó por el tronco y el capullo mojado, por lo huevos suaves y lisos… y poco a poco empecé a participar hasta que finalmente la agarré y comencé a hacerle una paja.
Vaya panorama (cada vez que lo pienso me pongo a 100), allí estábamos los tres nosotros sobandonos las pollas el uno al otro y María recostada en el sillón tocándose el coño y las tetas sin perder un solo detalle de lo que hacíamos. Yo no podía creerlo, estaba haciéndole una paja a un tío y acariciando sus huevo… y me estaba gustando, había perdido todo el pudor que tenía y todos estábamos entregados a tope totalmente enviciados, pero como suele pasar en lo mejor se terminaron las monedas y tuvimos que parar.

Buscamos más monedas entre todos y seguimos por donde lo habíamos dejado, pero se había roto el ritmo y no era lo mismo. Así que María me dijo que la comiera otra vez, esta vez no me puse de rodillas para que el chaval pudiera seguir con su masaje, entonces me agaché todo lo que pude y empecé a chuparle el coño que estaba super mojado, el chico sin soltarme la polla se puso detrás de mi y empezó a tocarme el culo pero yo me di la vuelta y le dije –no, ni se te ocurra metérmela-, el tío se quedó cortadísimo y me dijo – no te preocupes, que no te la meto pero déjame seguir- no le contesté y volví al coño de mi chica pero sin dejar de prestar atención a lo que pasaba detrás. El tío empezó a sobarme otra vez el culo y a cada paso uno de sus dedos se colaba por mi raja pasando directamente por mi agujero, entonces se agachó y empezó a besarme la zona para después pasar su lengua y así poco a poco acercarse a mi agujero, a mi nadie me había chupado nunca el culo pero la verdad es que ese día me daba todo igual así que le dejé hacer, me separó los carrillos y pasó su lengua por la raja cada vez con más saliva, su lengua paraba en mi agujero y después de varias pasadas yo ya estaba totalmente entregado por lo que su lengua empezó a entrar (no mucho pero lo suficiente para hacerme sentir cosas que nunca había sentido). Con toda la zona llena de saliva el chico se incorporo y comenzó a restregarse contra mi culo, sentía su polla en mi raja subiendo y bajando, de vez en cuando paraba y volvía a bajar para lubricar más y seguía restregando, juntó mis piernas y metió su polla entremedias me agarró por las caderas y empezó a “follarme”, menos mal que me había soltado la polla hace rato por que sino me hubiera corrido en ese momento.

Mi chica estaba como loca con el espectáculo, y yo no te cuento, me cogió del pelo y levantándome la cabeza me preguntó si me gustaba, yo le dije que si pero con verme la cara seguro que habría tenido suficiente, me incorporé y María me agarró la polla para empezar a chupármela entonces el chico se arrimó y entre los dos empezaron a pasar su lengua por toda la polla y los huevos, mientras la mano del chico seguía jugando con mi culo y poco a poco me metió un dedo que movía en mi interior haciéndome sentir un placer que no había sentido nunca. Tuve que pedirles que parasen por que si no me correría.
Entonces el chico se puso de pie y María empezó a comerle la polla de forma salvaje, yo estaba al lado y no podía dejar de mirar como mi chica se tragaba ese tronco sin pelos, empecé a sobarle los huevos y poco a poco me fui acercado como hipnotizado, ella me cogió de la cabeza para cercarme del todo y me terminó de quitar el poco pudor que me quedaba. Abrí la boca y pasé mis labios por su pubis depilado y suave, María con su mano me fue guiando para que mi “primera vez” no fuera muy torpe, pase mi lengua por sus huevos y entre los dos chupamos su tronco de arriba abajo hasta llegar al capullo donde nuestras lenguas y labios se juntaron con la punta de esa polla en medio, entonces María me empujó la cabeza y la polla del chaval entró en mi boca hasta que casi me hizo vomitar.
Torpemente empecé a mamarle la polla y la verdad es que me gustaba, era la primera vez que hacia esto (no solo lo de la mamada sino lo de estar con un chico, los besos, las caricias…) pero después del primer rechazo lo estaba disfrutando muchísimo. Mientras le chupaba la polla recordé lo mucho que me había gustado cuando el chico me metió un dedo por el culo cuando me la mamaba, así que metí la mano ente sus piernas y comencé a buscar su agujero, cuando lo encontré me sorprendió comprobar que tampoco tenía pelos allí eso lo hacia muy suave y poco a poco metí el dedo completamente. Entró fácilmente ya que el tío tenía todo como con crema así que me decidí a meterle otro dedo, al final con casi tres dedos dentro el chaval parecía disfrutar como un loco, se movía de atrás adelante metiéndose mis dedos al ritmo de mi mamada lo que facilitaba mi trabajo y hacía menos patente mi inexperiencia.
Al poco tiempo su polla empezó a ponerse cada vez más dura, y apareció un sabor raro que yo interpreté como el líquido que sale cuando estás muy cachondo, él apretaba su culo y mis dedos quedaron aprisionados en su interior, entonces nos dijo –no puedo más, me corro- yo al oír eso saque la polla todo lo rápido que puede pero el primer chorro no pide evitarlo y se fue directo a mi garganta. María no me soltó la cabeza y comenzamos chuparle el tronco como antes mientras su capullo no dejaba de lanzar chorros y chorros de leche, poniéndonos toda la cara y los labios pringosos mientras mis dedos salieron de su culo ya relajado, cuando el tío terminó de vaciarse sobre nosotros mi chica (sin soltarme la del pelo) me dio un morreo con lengua que hizo que nuestra saliva se mezclara con el semen del chico…….

Nos limpiamos un poco la cara con el papel que hay en la cabina, y entonces María se sentó otra vez en el sillón y le pidió al chico que la comiera, luego me miró a mi y me dijo que me lo follara, el chaval se puso un poco incorporado poniéndome su culo en posición, yo sin más acerqué mi polla a su agujero y poco a poco fui entrando. No me costó mucho esfuerzo por la crema que se había dado y por el trabajo de antes con los dedos, la sensación era muy distinta a la de follar a una chica pero la verdad es que me gustaba.
Tenía a mi chica disfrutando como nunca con la chupada que le estaba haciendo el chaval y yo de pie cogiéndole de las caderas y fallándole, desde luego era una escena digna de cualquier película porno. Mi chica se retorcía de placer y no dejaba de gemir como una loca, de vez en cuando me miraba y sonriendo se mordía los labios con cara de mala, yo por mi parte intentaba follarle despacio aprovechando el momento que no sabía cuando se iba a repetir, pasaba mis manos por su polla y huevos sintiendo ese tacto tan distinto y a la vez tan agradable, quería aprovechar todo lo que podía estar con ese chico y sentir el tacto de esa polla depilada.

El chaval pareció que se recuperaba y su polla empezó a ponerse tiesa de nuevo, entonces empecé a hacerle una paja mientras lo follaba, María no pudo más y se corrió entre gritos apagados y convulsiones, entonces yo aceleré mis movimientos y empecé a follarle más fuerte mientras mi mano seguía pajeándole con ganas. Cuando el chico sintió que empezaba a correrme me dijo que no la sacara, y agarrándome la mano aceleró la paja para intentar correrse a la vez, yo empecé a soltar chorros de leche en su interior y me pegué a él para que no se escapara ni una gota y mi cara se apoyó en su espalda, entonces noté como su polla volvía a endurecerse y varios chorros de leche salieron disparados al suelo.

Terminamos los tres agotados, y pringosos, nos dimos un beso los tres y pude tocar por última vez ese sexo depilado. Nos limpiamos como pudimos y mientras nos vestimos el chico se despidió y se marchó sin más, María y yo nos miramos sin saber muy bien que hacer y nos dimos prisa para intentar pedirle por o menos un teléfono o un correo para poder quedar de nuevo, pero fue inútil, cuando salimos ya no estaba y no le hemos vuelto a ver.
Hemos pasado por allí muchas veces a ver si coincidíamos, pero nunca le hemos visto de nuevo, aunque en ocasiones algún otro chico nos ha mirado nunca hemos repetido esto con nadie. Yo por mi parte también me he pasado solo en alguna ocasión, y no he llegado a entrar con ningún chico en las cabinas (o en un cuarto oscuro que tienen) pero la verdad es que no me he decidido nunca a ir más allá.

Esta experiencia me ha servido para darme cuenta de mi lado “bi”, que nunca me había planteado pero que me ha llevado a visitar muchas paginas en busca de imágenes y videos y a escribir este relato. Con mi chica todo bien, ahora me depilo de vez en cuando para estar como el chico ese y cada vez que lo hacemos tenemos fantasías de un reencuentro con este chico o una orgía con algún otro…. pero siempre que hemos tenido la oportunidad al final no hemos terminado de decidirnos.

Bueno, esto es todo, espero que os haya gustado la historia.

Un abrazo a todos.
busbunyes@yahoo.es

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