EL TÍO DE SALAMANCA

Chapero16

Fecha original: 17 de septiembre de 2005

El tío de Salamanca insiste, a pesar de que ya lo he mandado a tomar por culo tres o cuatro veces. Hoy hemos estado discutiendo más de media hora si íbamos a poner que él me paga por esto. Yo ya le he dicho todas las veces que esto no se puede publicar, que es pornografía o dirán que es pornografía y que no vamos a hablar de las casas, ni de la gente, ni nada de eso, y que entonces nadie se va a creer nada. Allá películas. Si yo escribiera algo nunca se me ocurriría escribir sobre una cosa así. Y yo en el colegio escribía bien, lo decían todos. Y sería sobre algo que diera pelas, eso está claro, y después se lo daría a alguien que supiera escribir para que lo pusiera para leerlo, que eso es otra cosa, y seguro que ganaba pelas, que es de lo que se trata, aunque seguro que luego se lo quedan todo ellos y a ti te toca una mierda, como pasa con los discos y eso que discos el que vende vende muchos y libros el que vende vende pocos. Lo que más me cuesta es no poner los palabros y eso también lo discutimos de la hostia, pero luego tenía razón, porque hicimos una prueba escribiendo como se habla y cuando luego lo leí dos veces seguidas aquello estaba mal, no sé, sonaba más a preparado que lo otro, cuando piensas un poco las palabras y le das un poco de cuidado al asunto. Además, los palabros están bien la primera vez y hace hasta gracia verlos en escrito, pero luego aburren enseguida porque siempre son los mismos palabros y te coscas de que cuando quieres decir algo hacen falta más palabras y así se entiende mejor, aunque no quieres reconocerlo y te burles y se burlen de ti, porque si un día tú vas y hablas así se burlan de ti, eso está claro. Y hay otra cosa que sí que me caló: el tío de Salamanca dice que hay que escribir de lo que se sabe y en eso tiene razón, pero por otra parte no se entiende mucho. Es decir, que sí que está bien que si uno escribe escriba de lo que sabe, pero tampoco me creo yo que todo lo que esté escrito y tiene éxito sea por gente que sabe mucho de eso, o lo ha experimentado y lo haya vivido. Entonces, ¿y la imaginación?

¿y la inventiva?.- Aquí es donde escribí yo largo y tendido sobre esto y luego me lo tachó y me dijo que no filosofara ni me metiera en honduras, o algo así, que yo escribiera de lo mío y ahí fue donde salté y le dije que yo de mi vida no iba a poner una mierda, se pusiera como se pusiera y que por qué no podía yo opinar de lo demás, de todo lo demás, como si yo no fuera una persona igual que él y además así todo iba a resultar mejor, porque en todos los libros que yo he leído, me parece, la gente se sale del tema y opina y reflexiona y pone pensamientos que aunque parezca que no vienen al caso luego quedan bien de leído. Salimos por peteneras aquel día y yo me fui a lo mío dando un portazo y luego no volví a hacer nada ni a pensar en esto hasta que me llamó otra vez y no sé por qué fui, pero fui y aquella vez quedamos en que él me iría dando una lista de cosas, de temas y que yo iría escribiendo de eso y que si me atascaba o no me gustaba o en ese momento no quería yo podía saltar a otro tema. No me pareció ni bien ni mal, pero sé que saldrá peor, porque no es lo mismo dejar hablar a una persona a su aire, cuando tiene ganas de decir algo, que ponerle temas para que hable de eso o de lo otro, pero lo que dije: no es mi problema. Y con eso me engaño, ya lo sé, porque a mí me gustan las cosas bien y si esto queda un bodrio y no me va a gustar yo no voy a quedar a gusto y a mí me gusta hacer lo que me gusta y que me guste lo que hago.

Que si me gusta follar, claro. La pregunta es evidente después de decir esto, que nadie me ha mandado. Me he metido yo solo y la pregunta me ha salido a mí y ahora se la está haciendo él y se la están haciendo todos. Que es pronto para hacerla es evidente, a bocajarro se llama eso en literatura y lo suyo sería, me parece, esquivarla y meter paja por delante y esperar a que surja la ocasión propicia para hablar de eso. Eso es lo que diría él -no lo ha dicho, lo digo yo- pensando en que mucha gente va a cerrar el libro si nos metemos en harina tan pronto y vuelvo a decir que ese no es mi problema. Pero hay otro, con el que ya contaba y ahora mismo corto y me vuelvo inmediatamente a la primera frase del párrafo porque si no ya sé lo que me va a pasar.

QUE SÍ, ME GUSTA FOLLAR CON TÍOS Y POR PELAS, así, con mayúsculas, a renglón entero, para no volverme atrás, que me conozco y estoy haciendo un trabajo y es así. Entre sí y no la respuesta es sí, y para decir eso no hace falta tanto preparatorio. Lo estoy pasando mal, al decirlo, eso es lo que pasa. Debería decir que no, pero la respuesta es que sí. Lo que pasa es que no es un sí absoluto y con esto no quiero desvirtuar nada. A mí no me obliga nadie a lo que hago, está claro y la inmensa mayoría de las veces cuando tengo a un tío encima de mí ni lo estoy pasando mal ni lo estoy pasando bien, esa es la verdad, estoy ganando pelas como el que pone filas de ladrillos, pero lo que pasa es que los ladrillos son siempre iguales y los tíos no. Yo soy muy optimista, qué quieres que te diga, siempre voy a una cita pensando que voy a gozar y no sólo pensando en las pelas y cuando tengo un cuerpo delante, primero vestido y luego desnudo, enseguida trato de convencerme a mí mismo de lo bueno que tiene, aparte de que cuando trabajo solo yo siempre lo he visto ANTES.

***