Hola, me llamo Jorge y escribo para compartir con todos mi primera experiencia sexual. Resulta que mi mejor amigo, que tiene 16 años como yo, me invitó a pasar el fin de semana en su casa. Sus padres no estaban, así que nos quedamos solos con su hermanito de 12 años. La verdad es que me excitaba mucho quedarme a solas con él y dormir en la misma habitación, porque él es muy atractivo y no tiene casi vello. Sin embargo, sabía perfectamente que es heterosexual y además homófobo, así que no tenía nada que hacer con él. Pasamos la noche divertida, y a la mañana siguiente él se fue a dar clases particulares de inglés a una academia y me quedé toda la mañana sólo con su hermano Jose. La verdad es que nunca me había planteado tener relaciones con aquel guapo chaval, pero cuando mi amigo se fue y yo entré en el salón y me encontré a aquel pedazo de chico en camiseta y calzoncillos, jugando a la consola, me puse a cien. Jose se llevaba bien conmigo, no es que fuéramos amigos pero teníamos buena relación. Así que entre eso y el calentón que tenía, me acerqué a donde estaba él y empezamos a hablar de videojuegos y a reirnos. Mientras él jugaba, se me ocurrió empezar a hacerle cosquillas en la tripa y bajo la camiseta, y a él le gustaba y mientras intentaba seguir jugando (era un juego de coches) para no perder la carrera. Le dije:
- Qué, a ver si aguantas toda la carrera o que?
- Seguro que sí.
Así que me armé de valor y le cogí todo el paquete con la mano, al principio se quedó extrañado pero sonrió y siguió jugando. Mientras lo masajeaba por fuera del calzoncillo se fue empalmando, pero no paró de jugar en ningún momento. Cuando se empalmó del todo le metí la mano por dentro y le pregunté si se hacía pajas, a lo que contestó que sí. No podía creerlo, aquel chico rubio tan atractivo, con ese cuerpo sin vello y un poco grueso, esa sonrisa inocente y esa polla sin casi pelos… estaba excitadísimo. Entonces acabó la carrera y soltó el mando, yo me quedé algo decepcionado pero me dijo:
- Ahora te toca a ti jugar.
Yo empecé la carrera pero cuando el chico se puso a pajearme solté el mando y seguí jugando pero con su picha. Le dije que para seguir más cómodos nos desnudásemos, y así lo hicimos. Teníamos toda la casa para nosotros solos y estábamos muy calientes. Él llegó rápido al orgasmo pero no se corrió porque era muy joven. Cuando iba a llegar yo, le dije que esperase que le iba a enseñar una cosa. Se quedó muy extrañado, entonces le dije que si se la habían chupado alguna vez. «Cómo es eso?» preguntó. Yo, en vez de responder, me lancé a comer esa preciosa pija, no tardó en volver a alcanzar el orgasmo y me dijo que era lo mejor que le habían hecho nunca. Le dije que era aún más divertido chupar, así que no se lo pensó y me la comió hasta tragarse toda mi leche….
(continuará)
