Autor: Chapero16
Fecha original: 7 de septiembre de 2007
Solo.
Estoy solo, vale, ahora estoy solo. Tengo casi dieciocho años y estoy solo, es algo nuevo, bueno, me follan todos los días, varias veces al día, y fuera de eso estoy solo, o casi solo. Hasta he llegado a quedarme en la sauna por la noche con los rumanos, cosa que jamás. Yo los he visto después de estar follando todo el día abrirle la puerta a las mujeres y follárselas a ellas, no sé cómo lo hacen, toman viagra, pero aún así. A veces estaba harto de que me llamaran, ahora no. Antes no buscaba los orgasmos, ahora sí, vale. Hay que ser sincero, supongo. Ni siquiera he visto a Oglander este verano. Me mandó una foto con un tío que estaba tan bueno que casi me hizo llorar. Más bueno que él, más bueno que nadie…
Pero no es solo eso, estoy sólo y, además, creo que enamorado, pero esto no lo voy a decir aquí, aunque algo dije, creo, el principio de todo, pero éste no es sitio, esto es para contar las folladas, los orgasmos, las pollas, las patas, los culos… te das cuenta de lo puto que eres cuando comprendes que no cambiarías, que no cambiarás todo eso por nada… o, como decía el Jimmy: Eres puto cuando los demás dejan de follar y tú sigues, algo así era, me lo contaba un día hablando de que habían tenido una follada con japos de horas y horas y habían follado de todas las maneras posibles y habían quedado todos pero que hartos, tirados, dormidos… y él entró en un bar y había un camareta con el pelo corto y gomino, lleno de aros y una jeta de vicio impresionante y el Jimmy se quedó de codos en la barra, mirándole fijo y sin pedirle nada hasta que el otro le dijo:
-¿Qué miras tú?
-Nada, a ti, que es que me pones de la ostia, ya ves. Serán las orejas, no sé…
Porque el pavo tenía las orejas un poco de soplillo, ¿no? Y entonces el otro:
-¿Es coña lo de las orejas, chaval?
-No joder, en serio, es que estoy pensando que me encantaría pasarte la polla por ahí o algo, no sé…
Y acabaron chupándosela en el tigre. Ya me acuerdo: Eres puto cuando los demás acaban de follar y tú no. Algo así…
Como el último, bueno el penúltimo, yo siempre digo el penúltimo, que me abrió de patas y estábamos sin luz porque él quiso y yo no sabía bien lo que me estaba haciendo y sentí de pronto que me estaban cogiendo la próstata, pero entera, no como siempre, pero toda entera y me gustaría explicarlo todo, pero no sé, no sé escribir así, fue con un tacto total, como si me tocaran con tres dedos la cabeza de la polla, así de claro, noté como las yemas de los dedos rodeaban la bola y estaba alteradísimo y berreando sin saber que berreaba, pero quería seguir, seguir a pesar de todo y yo alucinando de cómo aquél cabrón me podía haber metido la zarpa entera ni tres dedos si yo no lo noté y lo hubiera notado, pero notaba la bola entera, la sentía, hinchada, como si estuviera suelta, como si estuviera desprendida. Es otro placer distinto, es totalmente diferente, tienes la polla arriba del todo, más levantada que nunca y en ese momento la polla te importa una mierda y si te mueves es como si te mordieran las entrañas, pero te gusta de cojones, te gusta más que el primer orgasmo, más que la primera metida de Oglander, más que todo… es lo más animal que he visto nunca, es totalmente animal y yo empecé entonces a pensar todo el rato en el cuerpo de Juano y en la polla de Jimmy, en el cuerpo de Juano con las patas bestiales abrazándome por la cintura y apretando y el pollón del Jimmy venga a darme allí, en la puta próstata, se me saltaron las lágrimas y me sabían saladas, y el otro, el tío que me estaba dando, como si no estuviera, como si no existiera…
Eso es el oficio, eso es también ser puto, estar y no estar. Yo pensando ya si la próstata podía reventar. Estás así mucho rato y luego quieres más y más y más… yo estaba todo el rato moviendo las patas para que me diera más dentro, más dentro, más dentro, te pones loco del todo y te dan ganas de que te abran, de que te rajen, de lo que sea y yo venga a pensar que por qué lo tenemos que tener todo lo mejor tan escondido, tan dentro, tan difícil, empecé todo de espaldas con las patas levantadas al máximo y luego ya estaba boca abajo y de lado y de todas las maneras posibles, a ver cómo mejor y ahí te mueres de vicio porque es que, como no hagas otra cosa, no tienes orgasmo, no estallas, no acabas… hasta que revientas por dónde sea, te corres dentro y te corres fuera como si te vaciaran todo entero, te pega una ostia indescriptible, sale de todo a lo bestia, sigue saliendo y te parece que ya no te queda dentro para nunca más, que has hecho una burrada…
Luego vi la pinza, que es un invento chino, es como una especie de pinza de los ojos y al final con tres dedos de látex que parecen percebes… luego le hice a él todo lo que quiso, a ver…
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